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La taiwanesa confesó ante la Justicia que mató a la suegra: "Yo me hago cargo"

Primero por Whatsapp y ahora ante la Justicia. ¿Qué le dijo la confesa asesina al fiscal?

La mujer taiwanesa detenida por asesinar a su suegra en la localidad bonaerense de Munro y meter el cadáver en un valija, no sólo confesó por Whatsapp antes de ser detenida.

Ayer fue indagada por el fiscal de la causa, Gastón Larramendi, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Vicente López Oeste, y allí asumió su responsabidad y trató de desvincular a su marido, hijo de la víctima.

"Mi marido no tiene nada que con esto. Yo me hago cargo", dijo la detenida Cheng Yi Ling (37), al ser indagada.

Por consejo de la defensora oficial, Cheng Yi Ling sólo dijo esa frase y prefirió no dar más detalles del crimen ni contestar ninguna preguntas del fiscal.

El otro detenido, Tsai Son Wei (41), marido de la confesa asesina e hijo de la víctima, Liu Yui Hou (67), brindó una indagatoria más extensa en la que dijo que era "inocente" y que su mujer recién le confesó el crimen de su madre por teléfono y sólo algunas horas antes de que la policía encontrara el cadáver.

Tsai Son Wei explicó que su madre era una "persona difícil" de tratar y que tenía un pésima relación con su mujer porque la maltrataba y a veces la insultaba.

El hijo de la víctima explicó que su madre solía ir tres o cuatro veces por semana a su casa a enseñarle el idioma chino a sus dos hijos, que era muy exigente con ellos, que en alguna oportunidad les había pegado y que eso generaba roces constantes con su esposa.

El fiscal Larramendi ahora debe definir en los próximos días si pide la prisión preventiva de los dos integrantes del matrimonio o sólo de uno de ellos, ya que el marido de la confesa asesina podría recuperar su libertad.

Liu Yui Hou fue hallada asesinada el martes último dentro de una valija en el garaje de la casa de su hijo, en la calle Dorrego 4240, de la localidad de Munro, partido de Vicente López.

La policía descubrió que antes del hallazgo, el cadáver de la comerciante jubilada había sido enterrado en un cantero en el jardín de la casa de su hijo y allí permaneció varios días.

Luego, el cuerpo fue desenterrado, envuelto en frazadas y bolsas plásticas e introducido en una valija roja, con la intención de la confesa homicida de hacerlo desaparecer.

La policía y el fiscal Marcelo Fuenzalida -el primero en actuar en la causa por la denuncia por paradero de la taiwanesa-, llegaron a la casa alertados por un fletero amigo de la familia que mostró los mensajes del sistema Whatsapp donde la dueña de la vivienda le confesaba el asesinato.

"Yo maté a mi suegra y la enterré en el jardín. Y ahora la saqué pero tengo que deshacerme del cuerpo!!", señalaba uno de los mensajes.

En otros, la mujer le dijo: "Tuve una discusión y me sacó. Se puso dura y violenta, la ahorqué con mi bufanda. Y la hija de puta la puse en una valija y la sellé con la bolsa".