DOLAR
OFICIAL $1495.00
COMPRA
$1545.00
VENTA
BLUE $1540.00
COMPRA
$1560.00
VENTA

La novela de Facundo Moyano, con capítulo nuevo: pobre hombre

El diputado mandato cumplido, fue invitado al programa de Moria Casán, llegó tarde a la cita, se comportó de manera errática y desconectada  y lo peor, citó un capítulo de Los Simpson.


Esta semana, Moria Casán recibió a Facundo Moyano,
en su programa “La Mañana con Moria”, para que ejerciera su derecho a réplica tras las recientes acusaciones en su contra y en medio de la causa judicial con la modelo Candela Arizaga.

Pese al pacto previo para llevar adelante la aparición, llegó tarde al evento, lo que desató la molestia de la diva en la transmisión en vivo.

El programa comenzó con el anuncio de la visita del diputado para brindar detalles de su presente a raíz del episodio ocurrido a principios de agosto con quien fuera su pareja. A eso se le suma que está siendo investigado por la Justicia, acusado de haber violado una perimetral.

Vale recordar que el dirigente está imputado por violencia de género después del incidente durante la madrugada del 4 de agosto persiguiendo a la joven de 23 años, quien estaba visiblemente alterada.

Esta novela de terror suma otra contradicción (una más) sobre su defensa técnica: mientras Moyano afirmó haber cambiado a su equipo de abogados, sus anteriores letrados aseguraron lo opuesto y remarcaron que fueron ellos quienes decidieron dar un paso al costado, cansados de los contrapuntos con el sindicalista. Es fácil percibir quien falta a la verdad.

A medida que avanzaba la emisión, la incertidumbre se apoderó de la conductora y su panel, ante la ausencia de la estrella principal. A ocho minutos del final, Moyano apareció en cercanías del canal, las cámaras exteriores mostraban el vehículo del legislador ingresando a los estudios del programa.


Instantes después, un excitado y errático Moyano, se comunicó por cucaracha mientras caminaba hacia el estudio: "Moria, pensé que me estaban acosando. No sabía que eras vos la que me estaba acosando. Te estoy jodiendo". Sin disimular su furia, la conductora dice. "¿Acosando? ¿Este chico está bien?", reaccionó la conductora irónicamente.

Tratando de sortear el mal momento el político dice: "Te traje un regalo". "Bueno, vení a dármelo, el programa termina en ocho minutos", dijo apurada la diva quien lo recibió con un abrazo y no dejó pasar la impuntualidad: “Gracias, pero viniste un poco tarde, amor mío. ¿Qué te pasó? ¿Te quedaste dormido?”. El invitado,  se veía muy incómodo y comenzando a sudar,  sacó un presente de su bolsillo: “Te traje una cadenita. Te la traigo con gozo porque es un regalo que me hicieron a mí y te la quiero dar a vos. Tiene la Virgen de Luján”.

Luego de las pertinentes disculpas, el gremialista ensayó un descargo sobre los cuestionamientos que enfrenta a diario: “Candela casi se muere. A ver, yo no dije que Candela tuvo un paro porque me quise hacer el héroe. Se desmayó, o la quedó, o tuvo una experiencia cercana a la muerte porque tuvo algo que yo la vi fiambre y le hice RCP”, relató, visiblemente agitado y desconectado.

Como era inminente el fin del programa, Moria fue directo al hueso: “Necesitaste venir acá para decir tu verdad. ¿Cuál es tu verdad?”.

“Mi verdad es, en este caso, la verdad objetiva. A los únicos que les tengo que aclarar sobre los delitos que se me imputan, que se están investigando, es que no soy culpable. Porque si fuera culpable, estaría preso. No tendría que haber estado preso porque no había ningún elemento probatorio”, concluye de forma tajante.

Hacia el final de la nota, Moyano descolocó a la conductora, con una frase inconclusa: “Hay un capítulo de Los Simpson donde lo acusan de… perdón, es que a mí me gustan Los Simpson. Pero el tipo termina creyendo que capaz la tele tiene razón”.

Sin dudas el dirigente político, está atravesado por sus fantasmas y tal vez por otras cuestiones que hacen a su intimidad, pero de seguro precisa contención profesional y no dudo que también familiar porque se lo ve muy mal. Las causas judiciales se arreglan en los tribunales, las consecuencias personales con psicólogos, las humanas con la familia, por eso creo necesario que quienes lo quieren bien (si los hay) deben abrazarlo y guardarlo hasta que recupere la compostura, ojalá pueda lograrlo…  

Dejá tu comentario