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La niña M. con final feliz

Savanz no se trata de un integrante de una banda de trata de personas, ni un depredador sexual, solo se trata de una persona que no sabía que estaba cometiendo un delito.

Apareció después de tres días de estar deambulando sin rumbo, con “Carlitos”, compañero de ranchada y otras cosas de la madre de la nena, enorme movilización “popular” y tensión política de por medio.

Para traer tranquilidad, en principio, según mis fuentes, la nena no habría sido abusada en los días que estuvo alejada de la toldería donde estaba con la madre, sí presentaba signos de cansancio y deshidratación.

Quien se la entregó la nena a Carlos Alberto Cavanz, de 39 años de edad, fue la mamá, es así que el sábado por la tarde, las cámaras barriales, ubican a Carlitos y a la nena en un autoservicio de la zona de acampe.

El “captor” al momento de ser detenido, no opuso resistencia, y según palabras de la mujer que llamo al 911, se lo veía desorientado, nunca se enteró que era buscado “por todo el mundo” y dijo: “… tenía a la nena por que la madre me la había dado”.

La misma madre reconoce que sabía que la nena iba a ir a Luján con Carlitos, porque quería que la conocieran familiares y de ser posible conocer el zoológico.

Los investigadores sospechan porque Carlitos iba con capucha y con la nena dentro de una caja de cartón. Trataré de ilustrarlos: iba con capucha por el frio y la nena dentro de la caja por similares razones, mal dormidos y mal comidos, lo primero que nos invade es el frio y tratándose “todos” de gente que vive en la calle y come lo que encuentra, estos síntomas son habituales en este segmento de personas.

Savanz, personaje típico de los tiempos de exclusión, analfabeto, sin documentos, celular, ni sube, con algún retraso madurativo y que habla con monosílabos, de comprobarse esta patología y con las correspondientes explicaciones su situación judicial va a aclararse, ni información me hace concluir que no se trata de un integrante de una banda de trata de personas, ni un depredador sexual, solo se trata de una persona que no sabía que estaba cometiendo un delito. La entrevista con la nena en cámara Gesell, terminará de alumbrar lo que pasó.

Solo y a modo de reflexión este acontecimiento se repite por miles, las calles muestran todo el tiempo a menores en la calle que mendigan, se drogan y prostituyen, “los padres” bien y gracias. Luego las minorías ilustradas hablan de un Estado Presente, si está, cosa que dudo, no se ve avance alguno, día a día más y más ciudadanos son expulsados a vivir en la calle, este tiempo político encabezado por un Mandatario, que dice ser Peronista, se olvidó de un mandato irrenunciable para cualquier persona de bien, los únicos privilegiados serán los niños. Ojalá no haya más episodios como los de M, pero que no nos extrañe si en unos pocos años, vemos a M repitiendo la tragedia de su mamá…

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