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"Hola Susana, te estamos llamando"

Sacando a Alfonsín, todos los Presidentes se tentaron por saber qué hacían los otros. 

“Hola Susana, te estamos llamando, queremos jugar”, fue la genial musicalización al momento de la espectacular detención de Susana Martinengo, ex Coordinadora de Documentación de Presidencia de la Nación del gobierno de Mauricio Macri, acusada de integrar una banda de espías.

La detenida ex funcionaria, oriunda del partido de San Martín, que hace unos años dejó atrás su vida gris de ama de casa, para empezar a desarrollar actividad política en el Modin, la fuerza política que liderara el ex carapintada Teniente Coronel Aldo Rico. 

El devenir político, y la rosca, terminó acercando a los ex carapintadas en el PRO, la criatura de Mauricio Macri, donde siempre encontraron abrigo ex militares, ex policías, ex espías y demás especímenes de la fauna de ultraderecha local.

Le voy a recordar que el ex presidente Macri, siempre tuvo especial debilidad por conocer la vida de los otros, tanto, que asumió procesado por espiar a los familiares de las víctimas de AMIA y su ex cuñado, entre otros, aquella bandita la integraban el Fino Palacios (comisario de la PFA) y Ciro James (un personaje que siempre se había dedicado a espiar, hoy devenido en abogado).

Lo concreto es que hoy la justicia Federal de Lomas de Zamora, investiga a una banda de espías que hacían espionaje de personajes del quehacer nacional, políticos opositores, periodistas, abogados, dirigentes sociales y hasta sus propios compañeros de ruta. Pablo Moyano (uno de los espiados) dijo “son tan vigilantes que se espiaban entre ellos”, con esta frase, todo dicho.

La debilidad por conocer los secretos de los opositores no es un vicio en el que cayó solamente el ex Presidente. Sacando a Alfonsín, todos los demás se tentaron por saber qué hacían los otros. 

En esta causa del espionaje M, hay un personaje central, un joven alto, con cara de nerds, que se llama Darío Nieto, secretario privado de Macri, que, para los investigadores, era quien recibía cuanto papel debiera llegar al presidente.

Le conocimos la cara, por un par de notas que dio a periodistas, que fueron suaves al escuchar pacientemente sus excusas: “ ‘Soy un muchacho de barrio’, ‘Mi papá es un trabajador’, ‘Nunca tuve problemas con la Justicia’, ‘Jamás tuve abogado’, ‘Estoy pagando el departamento mediante un crédito’, ‘Tengo un bebe de tres meses’...” “una joyita” diría mi mamá.

Niega haber borrado los chats de WhatsApp de su celular, niega tener abogado. Les cuento un chisme: cuando la policía le pide el documento, se encerró en su auto y comenzó a intercambiar mensajes con su abogado, actitud que los policías que llevaron adelante el procedimiento, apuntaron en el acta para que el juez tome conocimiento.  


Se le negó la eximición de prisión, una vez que la justicia conozca el contenido de sus computadoras y celular, será llamado a declarar y de comprobarse el borrado del chat seguramente será detenido, por el momento no es culpable, nada más que de ser remiso con la justicia, el tiempo nos dirá si era quien le llevaba los chismes al ex presidente. 
Cuando estoy terminando esta crónica, se conoció que el juez Villena quien ordenó el procedimiento, fue apartado de la causa por la Cámara Federal de La Plata. 

Esta historia continuará…

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