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Fundir la Coca-Cola

Por "Chiche" Gelblung. La tragedia de ser un desocupado en la Argentina.

De la inagotable cantera de ironías sobre el actual gobierno que ha desplegado Cristina Fernández de Kirchner probablemente “pindonga” y “cuchuflito” y, ahora, “fundir la Coca Cola” van a quedar definitivamente en el acervo argentino como símbolo de un periodo realmente oscuro y trágico de la economía argentina y sus consecuencias sociales. Quien haya estudiado algunos libros sobre lo que significa ser un desocupado no podrá negar que la mitad de ellos hablan de lo que ocurre en la mente de una persona sin trabajo. La más corriente es que es imposible que un desocupado no haya pensado en el suicidio. Esto que puede parecer un exceso es ni más ni menos que la definición que podemos encontrar en varias bibliografías.

Un desocupado no es solamente una persona angustiada por no tener trabajo. Es una persona angustiada por no ser una persona. El trabajo identifica, el trabajo dignifica, el trabajo da pertenencia. Y cuando uno no tiene ni dignidad, ni pertenencia ni la plata, que significa poder llevar el salario a su casa, piensa inevitablemente en el suicidio porque se siente realmente innecesario. Sobrando en cualquier estructura familiar o social.

Un desocupado no es un número. Un desocupado es una tragedia. Fundamentalmente una de las funciones más importantes que tienen los que manejan la economía y un país es generar trabajo. Dar trabajo es dar vida. Dar trabajo es alegría. Dar trabajo es muchísimas cosas más que dar un salario o un ingreso económico.

Cuando alguien habla de un desocupado no piensa realmente que hay una situación de tristeza infinita en esa persona. De sentirse sin respuestas frente a sus hijos, familia y la sociedad. Un desocupado es una persona que ha perdido su identidad aunque parezca exagerado. Así lo piensan ellos, los desocupados.

Cuando uno ve la lista de más de dos millones de desocupados ahí se puede entender el clima que se vive en la calle. Ahí se entiende el clima del final de una tragedia que cuando se baje el telón nadie va a aplaudir. No es una tragedia actuada es una tragedia vivida. Las tragedias vividas no se aplauden cuando se baja el telón. Las tragedias vividas únicamente producen una sensación de desasosiego absoluto.

Puedo narrar mil historias de desocupados. Pero qué es lo que no se hizo correctamente. Probablemente no haya una definición. Los políticos suelen decir que la Argentina tiene años de atraso, fallas estructurales  y desocupación estructural. Realmente asusta que circule ese pensamiento. Argentina probablemente tenga desajustes estructurales y malos manejos pero lo que nos está fallando a los argentinos es que cada uno está viviendo esta situación de manera diferente.

Qué es lo que piensan aquellos que te llenan el mail o el WhatsApp de referencias al éxito de la gestión de Mauricio Macri. Yo a veces me lo pongo a pensar. Recibo entre 20 y 25 por día porque tengo muchos amigos macristas. Creo que ellos están aislados de la realidad. Quiénes son, cómo son. Es muy sencillo. La mayoría de ellos tiene mucha plata. Otros tienen un poco menos de plata pero son profundamente anti peronistas. Mucho menos anti peronistas de lo que eran mis padres. Mis padres eran eso que se les llamaba gorilas. Y después mi papá terminó votando al peronismo. Ninguno de los que me vuelve loco con sus mensajes pro macristas tiene un solo problema de llegar a fin de mes.

No es una lucha de ricos contra pobres. Solamente no saben lo que es pasarla mal. No saben lo que es que el auto se te convierta en una tragedia. Tener auto es un elemento aspiracional importante en cualquier lugar del mundo porque el auto es libertad, diversión, vacaciones o llevar de urgencia a tu hijo al médico. El auto es vida. En Argentina, aquellos que no tienen  un ingreso de $60.000 para arriba ya no pueden tener auto y mucho menos pensar en usarlo para trasladarse al trabajo todos los días. Sí tiene que cruzar un peaje o dos por día se convierte en una tragedia. Conozco gente que resignó trabajos porque con los gastos que le producía el auto no le servía el sueldo. El elemento aspiracional se convirtió en una tragedia.

La semana pasada cuando se anunció el aumento de nafta las calles quedaron vacías. No sé si ustedes lo notaron. Hay muchos menos autos en las calles probablemente porque el primer impacto de este aumento haya significado otra vez un "no tolero más" de la gente. Esto significa que tomar una decisión tan poco trascendente como subirte al auto te haga pensarlo dos veces.

Cuando una vez dije en Polémica en el Bar que los resultados en las elecciones iban a ser aluvionales no me creían. La tragedia económica iba a influir. La plata no alcanza. Cuando los padres de la clase media tienen que cambiar a sus hijos del colegio es otra tragedia. No es un placer hacer sufrir a tus hijos. Significa un cambio total de la vida. Cambiar de obra social es otra tragedia. Solo el que la vive lo puede saber.

Cuando uno ve a la gente en la calle se da cuenta. La argentina tiene cara de culo. Los argentinos están desesperados. Sienten que mañana va ser peor que hoy.

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