DOLAR
OFICIAL $816.08
COMPRA
$875.65
VENTA
BLUE $1.18
COMPRA
$1.20
VENTA

¿Es tan grave canjear atentado por petróleo?

Qué manera de arruinarme la vuelta de las vacaciones este infame de Nisman. Yo estaba feliz, descansado, pletórico de fuerzas para empezar el año electoral.

Extraído de La Nación

Por Carlos M. Reymundo Roberts

No puedo creerlo, qué manera de arruinarme la vuelta de las vacaciones este infame de Nisman. Yo estaba feliz, descansado, pletórico de fuerzas para empezar el año electoral. Estuve por la costa y me encontré 20 veces con Scioli -donde iba estaba él, es un fenómeno: supervisa personalmente el funcionamiento de todos los balnearios-, siempre optimista, siempre pensando en la gente; más activo incluso que el eslogan de la provincia, que, dicho sea de paso, fue una respuesta a encuestas en las que su gobierno aparecía con un fuerte inmovilismo. Como eslogan mata realidad, tranquilo, Dani, que ya habrás revertido esa imagen.

Les decía: estaba de lo más contento. En la playa leía los diarios y sólo me encontraba con buenas noticias: aumentaron los precios cuidados, pero fue sólo un pequeño descuido; durante 2014 se gastaron 5 millones de pesos por día en propaganda del Gobierno, gracias a lo cual ahora la gente entiende mejor el modelo; proliferan los cortes de luz, un verdadero incordio, pero que tiene la contraparte del ahorro a la hora de pagar y de haber dado un extraordinario impulso a la venta de velas, industria entrañable en la que reverbera la historia y palpita el romanticismo; a la compañera Gils Carbó le pararon la designación de fiscales, un favor enorme porque había nombrado a tantos de los nuestros que La Cámpora ya no daba abasto para tirarle nombres. El único hecho desafortunado en esos días fue la muerte por desnutrición del chico qom, un caso totalmente aislado, como bien dijo Capitanich. Por Dios, qué mala suerte: tener un solo chico desnutrido en el país y que se nos muera.

En fin, había vuelto con todas las pilas de las vacaciones, hasta que apareció Nisman. Lo primero que se me ocurrió pensar es que el problema con este fiscal es que vive en Puerto Madero y allí no hay cortes de luz. El que sufre las penurias de estar sin luz entiende muy bien que les perdonemos a los iraníes el atentado a la AMIA con tal de que nos den energía barata. Porque lo que el memorándum con Irán no decía, pero claramente buscaba, era eso: Muchachos, queridos amigos de Teherán, entrañables terroristas, estimados integristas, a ustedes les sobra petróleo y a nosotros, granos. Qué tal si vamos y vamos. ¿Hay algo que impida este intercambio tan fructífero para las dos partes? Sí, hay un pequeño detalle. Un atentado. El peor atentado en la historia del país. Digamos, 85 muertos y 300 heridos. Es una página muy dolorosa, pero estamos dispuestos a dar vuelta esa página. Néstor y yo, Cristina, siempre insistimos en la pista iraní. Ahora les ofrezco desdecirme. Haré como que mi marido se equivocó, que yo me equivoqué, que Estados Unidos e Israel se equivocaron, que todas las evidencias reunidas en la causa eran falsas, que lo que venimos diciendo año tras año en las Naciones Unidas no era tan así, que en realidad no fueron ustedes sino una manga de fachos argentinos. Me comprometo formalmente a reivindicar a Irán, a extenderle la mano al régimen de los ayatollahs, a no condenar las violaciones de los derechos humanos de las que los acusan, a no considerarlos un Estado terrorista, a olvidarme del atentado, a desviar la investigación, a tapar todo. Lo único que pido a cambio es petróleo. Petróleo barato. ¿No les parece un trato interesante?

Pero claro, Nisman no sabe lo que es quedarse a oscuras y entonces armó este desastre. Para peor, con sus amiguitos de la SIDE nos pincharon los teléfonos y ahí aparecieron las gestiones de Luis D'Elia, nuestro canciller en las sombras, del Cuervo Larroque y todo lo demás. Dicen que en realidad lo que filtró el fiscal de las conversaciones es apenas una parte de lo que tiene grabado. Yo me pregunto: arreglamos con los iraníes, arreglamos con nuestros bloques en el Congreso, lo convencimos a Timerman de que no jugara para Israel sino para un Estado que quiere destruir a Israel (a Cristina esa gestión le llevó un minuto y medio), arreglamos incluso con familiares de víctimas del atentado y con instituciones judías... ¡y no arreglamos con Nisman y con la SIDE! ¿Qué pasó? Acaso nos distrajimos con otros temas que también son relevantes: por ejemplo, el miércoles, en medio de la crisis por las denuncias de Nisman, Cristina se reunió en Olivos con vitivinicultores.

Lo que me deja tranquilo es que el tema está en buenas manos. De la negociación con Irán se ocupan D'Elía y Fernando "Quebracho" Esteche, que acaba de salir de la cárcel. Diplomacia por diplomáticos: todo bien. Y en defensa de la Presidenta salieron, básicamente, Capitanich, Aníbal Fernández y Timerman, tres tipos que han hecho de la seriedad y la coherencia un culto. También colabora con la causa Hebe de Bonafini, porque a veces resulta necesario subir un poco el tono de voz y dejar caer un "a ese Nisman vamos a borrarlo de la faz de la Tierra". Y en la línea de reserva tenemos, por si hiciera falta, a Boudou.

En cuanto a la señora, le recomendamos que por ahora no diga nada. Pobre, con las ganas que tenía de llamar a los iraníes para disculparse.