El viceministro de Economía aseguró que “ya aparecen los brotes verdes” y anticipó una mejora en el empleo y los ingresos
José Luis Daza reconoció que muchas familias todavía enfrentan dificultades para llegar a fin de mes, pero defendió el rumbo económico del Gobierno y sostuvo que el equilibrio macroeconómico comenzará a traducirse en mejores oportunidades laborales y mayor poder adquisitivo. También habló sobre la calificación de Moody’s y las elecciones de 2027.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, afirmó que la economía argentina comenzó a mostrar señales positivas y sostuvo que los efectos del ordenamiento macroeconómico alcanzarán progresivamente a la población. En una entrevista con Radio Mitre, el funcionario aseguró que “ya están los brotes verdes” y destacó que el Gobierno trabaja para que esas mejoras se reflejen en el empleo y los ingresos.
Daza admitió que la situación de muchas familias continúa siendo compleja. “Que la gente no llegue a fin de mes es una tragedia. Ser pobre es una tragedia, pero nosotros evitamos una catástrofe”, sostuvo. Al mismo tiempo, aseguró que el objetivo de la gestión es generar las condiciones necesarias para que aumenten los salarios y las oportunidades de trabajo.
En ese sentido, explicó que los primeros indicios de recuperación comienzan a verse en actividades como la energía, la minería y las exportaciones industriales. Según planteó, también se están creando nuevas empresas y puestos de trabajo, aunque consideró que el impacto todavía no es visible para toda la sociedad.
Para graficar ese proceso, utilizó un proverbio japonés: “Hace más ruido un árbol cayéndose que cien plantitas empezando a crecer”. Con esa comparación, buscó explicar que las transformaciones económicas pueden comenzar de manera silenciosa antes de reflejarse en los indicadores que percibe la población.
La calificación de Moody’s y el costo del crédito
El funcionario también valoró la reciente mejora en la calificación de la deuda argentina por parte de Moody’s. Consideró que la decisión representa una señal positiva y que podría contribuir a reducir el costo del financiamiento tanto para el Estado como para las empresas y las familias.
Según Daza, una menor tasa de riesgo permitiría que proyectos de inversión que actualmente no resultan viables puedan comenzar a financiarse. A su criterio, esto favorecería la expansión de la capacidad productiva y la generación de nuevos puestos de trabajo.
El viceministro afirmó que la meta del Gobierno es que Argentina alcance el grado de inversión en 2031. En ese escenario, estimó que el riesgo país podría disminuir entre 200 y 300 puntos básicos, con un impacto favorable sobre el acceso al crédito.
Daza también destacó que distintas agencias calificadoras identificaron un cambio estructural en el rumbo económico argentino. Según su interpretación, el programa actual se diferencia de anteriores estrategias que, a su juicio, estaban basadas en medidas de corto plazo.
Pobreza, salarios y empleo
Al analizar la situación social, Daza sostuvo que la pobreza se redujo desde niveles superiores al 50% hasta ubicarse, según sus cifras, “en números del veintitantos por ciento”. Sin embargo, reconoció que todavía existen importantes desafíos vinculados con los ingresos y el mercado laboral.
El funcionario señaló que los salarios y el empleo permanecen estancados desde hace años y cuestionó la evolución de la producción industrial durante la última década.
Para Daza, el principal desafío consiste en revertir un largo período de bajo crecimiento y generar las condiciones para aprovechar los recursos naturales y productivos del país. En ese marco, aseguró que existen solicitudes de inversión por unos 140.000 millones de dólares que podrían llegar a la Argentina.
Qué dijo sobre las elecciones de 2027
Por último, el viceministro se refirió al posible impacto de las elecciones presidenciales de 2027 y rechazó la idea de que los comicios sean, por sí mismos, responsables de las crisis económicas.
Daza sostuvo que los procesos electorales pueden actuar como un disparador, pero que las verdaderas causas de las crisis son los desequilibrios macroeconómicos acumulados.
En una comparación, afirmó: “La elección la puede gatillar, la dispara. Pero, si no hay pólvora, no hay balas ahí, no va a pasar nada”.
En esa línea, aseguró que el objetivo del Gobierno es llegar a las próximas elecciones con una economía “sumamente fuerte, blindada, sin desequilibrios”, con crecimiento sostenido y una inflación en descenso.
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