DOLAR
OFICIAL $816.08
COMPRA
$875.65
VENTA
BLUE $1.18
COMPRA
$1.20
VENTA

El menor detenido por el crimen del gendarme en Zárate ya había baleado a un comerciante en febrero

El adolescente le disparó dos veces a otro hombre en un robo, pero como tenía quince años era inimputable.

El adolescente de 16 años señalado como uno de los presuntos asesinos de un jefe de gendarme en Zárate ya había sido detenido en febrero, en una causa por robo y tentativa de homicidio en otro asalto donde un comerciante fue golpeado y baleado.

En aquel momento el imputado tenía 15 años, por lo que era inimputable, razón por la cual recuperó la libertad.

Aquel delito fue el 13 de febrero a la mañana, en el pasaje Uruguay y Pacheco, donde un grupo de delincuentes asaltó a un hombre que iba a su trabajo.

Si bien la víctima, Guillermo Murillo, les entregó una riñonera y otras pertenencias, los delincuentes lo golpearon y tras un forcejeo uno de los asaltantes le efectuó una serie de disparos: uno le dio en una pierna y el otro lo rozó en una ceja.

La causa fue investigada por la fiscal Andrea Palacios, la misma titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 7 de Zárate que ahora tiene a cargo el expediente por el homicidio del comandante de Gendarmería Marcos Antonio Castillo.

Por la tentativa de homicidio de Murillo se realizaron varios allanamientos con detenciones, y uno de los apresados fue el adolescente de 16 años que esta madrugada quedó preso por el crimen del gendarme.

Según la investigación de la fiscal, el adolescente había sido el autor de los disparos, pero como era menor lo puso a disposición del Fuero Penal Juvenil.

El jefe del Escuadrón de Gendarmería de Zárate, Marcos Castillo, fue asesinado en un intento de robo en la puerta de su casa. Le dispararon al menos tres veces, una en la cabeza.

El crimen ocurrió en la calle Independencia, entre Justa Lima y Brown, donde el efectivo acababa de llegar en bicicleta. En ese momento fue sorprendido por los delincuentes, que le dispararon sin darle tiempo a defenderse.

Castillo tenía 46 años, cinco hijos y vivía en la pensión de la Sociedad Española para fuerzas de seguridad federales, a donde había vuelto después de dar un paseo.

Dejá tu comentario