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El explosivo descargo del cuñado de Andrea del Boca contra Lucía Galán

El guionista cuestionó duramente a la cantante por sus críticas sobre la denuncia contra Ricardo Biasotti.

Un nuevo personaje se suma al escándalo de la familia Del Boca. Enrique Torres, cuñado de Andrea del Boca, respondió con una extensa y dura carta a Lucía Galán, quién cuestionó a la actriz por mediatizar la grave denuncia de abuso que su hija realizó contra su padre, Ricardo Biasotti.

Así como hizo con una durísima carta abierta a Amalia Granata, quien salió a bancar a Biasotti desde el principio, Quique Torres se volcó a su cuenta de Facebook para hacer su descargo contra la mítica integrante de Pimpinela.

Tomando posición sobre cómo Andrea del Boca manejó la meditización de la denuncia de Anna contra su padre, Lucía expresó: "Lo vi dos veces en mi vida (a Biasotti) pero considero que es un tema muy delicado. Yo, personalmente, lo hubiera tratado puertas para adentro de mi casa y por eso prefiero no opinar", dijo en diálogo con el programa Hay que ver (El Nueve). 
"Es un tema de familia y cada uno maneja su casa y la salud mental de sus hijos como quiere y como puede", agregó. Y sostuvo que "no por ser personajes públicos, todo tiene que ser público". "A mi hija no la hubiera dejado hablar públicamente", aseguró.

En respuesta, el cuñado de Del Boca manifestó: "En un programa de TV te preguntaron por mi sobrina, Anna, y respondiste: 'Yo personalmente lo hubiera tratado de puertas para adentro de mi casa'. COINCIDO. Coincido totalmente, Lucía. Y no sólo yo. Toda la familia coincide con vos", arrancó el guionista. Y siguió: "Desde el año 2004, este tema, este maldito tema, se trató de puertas para adentro. Sólo se ventiló ante una persona: el juez de menores que manejaba la causa de Anna. Ese juez acumuló pruebas suficientes para dictar, en 2009, la prohibición de las visitas. El progenitor de Anna jamás pudo volver a visitarla y, mucho menos, llevársela a su casa. Hay una pregunta que se cae de madura: ¿Qué descubrió el juez para prohibirle a un padre las visitas a su hija menor? ¿Qué pasó?".

"Te juro, Lucía, que este tema jamás trascendió porque, como vos decís, lo mejor es tratarlo de las puertas para adentro. Pero vos sos mamá, Lucía, y podés abrir o cerrar la puerta a tu antojo mientras tu hija es una nena. Pero Anna ya es una mujer. Y tiene vuelo propio", explicó. 

Luego, además de recordar cuando Anna se grabó con su celular y le dedicó un monólogo a Biasotti, Torres dijo: "Vos decis que el papá de tu hija siempre le habló bien de vos y vos de él. El papá de Anna siempre le decía que su mamá era una 'puta'. Así se crió".

Defendiendo nuevamente a Andrea y a Anna, remarcó: "Nadie habló por Anna. Es ella la que habló. Es ella la que piensa lo que piensa y siente lo que siente. Es ella la dueña de recuerdos que no quiere tener, situaciones espantosas que la marcaron para toda la vida. Afortunadamente está sanando. Pero sigue siendo ella la que despierta cada día con su mochila llena de futuro pero también con un gusto amargo en la boca, producto de pesadillas que todavía se repiten".

La joven de 19 años se encuentra en Estados Unidos junto a Torres, sus demás tíos y primos. Además, el guionista reveló que la joven se encuentra de novia y muy feliz "con un muchacho que le colgó una sonrisa de la nariz y le revolucionó los sueños que tenía".

De acuerdo a Enrique, Anna no quiere que lo que "le destruyó la niñez" quede impune. "Lo hace porque se siente comprometida con esta nueva generación de mujeres, hartas de que las subestimen y subestimen su inteligencia. Anna gritó y ya dijo lo que necesitaba decir. Y no la van a ver deambulando de programa en programa buscando promoción para tal o cual proyecto o para que la llamen del programa de Tinelli", sentenció.

Por último, reiteró que coincide con Lucía en no mediatizar un tema tan serio, pero aclaró: "Hay gente que se pregunta 'por qué ahora, después de tantos años'. Es simple. La víctima se sintió más víctima porque el juez no señaló al culpable. Lo ignoró. Y hoy, la víctima ya no siente vergüenza. Sólo siente asco. Y no quiere que chicas en la misma situación sientan la vergüenza que ella sintió. La sanación comienza hablando", concluyó.

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