DOLAR
OFICIAL $80.58
COMPRA
$86.58
VENTA
BLUE $149.00
COMPRA
$155.00
VENTA

El descuartizador de San Nicolás caminó 50 kilómetros para matar a su víctima y quiso abusar de otro preso luego de ser detenido

Creen que estaba en medio de un “brote psicótico” cuando asesinó a Juan Carlos Donato. Ya detenido, intentó abusar de otro preso.

Juan Carlos Donato (69) se cruzó con la muerte en la puerta de su casa, a unos metros de la tranquera de la chacra que su familia tiene a dos kilómetros de San Nicolás, provincia de Buenos Aires. Allí se encontró con Sergio Andrés Tissi (28), un vecino de la misma localidad con algún antecedente por intento de abuso sexual a menores y una historia clínica de problemas psiquiátricos.

Al momento se toparse con Donato, el jueves de la semana pasada, Tissi atravesaba un "brote psicótico" que, aunque restan pericias médicas, lo habría afectado las 72 horas previas al crimen. En ese estado, apuñaló, mutiló y evisceró a Donato, que fue hallado por su propia mujer cuando aún el atacante estaba en la chacra para luego escapar a la carrera por el campo.

Fuentes de la investigación le confirmaron a Clarín que Tissi se había ido caminando a la casa de la hermana, en Villa Constitución, para luego regresar de la misma manera a San Nicolás (25 kilómetros de ida, 25 kilómetros de vuelta) y matar sin motivo alguno a Donato. La hermana le dio su tarjeta SUBE, pero el asesino no la usó. Se le cayó en la escena del crimen y ese descuido fue clave para localizarlo horas después.

"Lo vio mal y dijo que le había contado que se había tragado un vidrio", agregó un vocero con acceso a la causa sobre la declaración de la hermana del imputado.

"No está completamente loco. Podés mantener una charla, pero por momentos se nota su problema. Tenía una denuncia por tentativa de abuso, en San Nicolás. Ya detenido, tuvo un incidente con otro detenido, al que quiso manosear. La defensa oficial planteó que no estaba en condiciones de declarar, me opuse en virtud del informe médico y se negó", le confirmó a este medio el fiscal a cargo, Julio Tanús, de la UFI 3 de San Nicolás.

Para el próximo viernes está prevista una pericia importante, más allá del cotejo de ADN que se espera entre las muestras extraídas del cuerpo de la víctima y los restos de sangre hallados bajo las uñas del atacante. Se trata de una comparación de una huella en la escena del crimen, de 22 centímetros de largo, que se emparejará con la pisada del asesino.

Se aguarda que Tissi sea sometido a diversos estudios psiquiátricos y psicológicos y no se descarta que pueda llegar a ser considerado inimputable.

Sobre el sospechoso, las fuentes dijeron que tiene antecedentes penales, entre ellos por intento de abuso sexual de menores, ya que fue denunciado por ofrecerles golosinas a niños a cambio de que accedieran a ir a su casa.

Mientras tanto, el acusado permanece alojado en la seccional segunda de San Nicolás a disposición del fiscal y del juez de Garantías Ricardo Pratti, ambos de San Nicolás. Está imputado por "homicidio calificado por placer y por alevosía", que conlleva una condena a prisión perpetua.

El crimen de Donato fue cometido cerca de las 20 del jueves en el lavadero de una chacra ubicada a unos 100 metros de la autopista Rosario-Buenos Aires, a la altura del kilómetro 233.

"Con un arma blanca con filo lo mataron y luego le cortaron la nariz, la lengua y el maxilar. Parte de la cara se la extirparon, la destruyeron, esto fue post mortem, el victimario trabajó con el cuerpo sin vida", detalló ese día el fiscal. Y agregó: "Después le introdujo la mano por la laringe y le extirpó las vísceras, el estómago, el corazón, una cosa impensada, terrible, demencial".

Tissi fue detenido en la localidad santafesina de Villa Constitución luego de que los investigadores localizaran a su hermana por la tarjeta SUBE encontrada en el patio de la chacra de la víctima.

Dejá tu comentario