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El brutal video del asesinato de un policía por parte de un grupo comando en un hospital de Rosario

Leoncio Bermúdez (42) se cruzó con uno de los delincuentes que habían ingresado en busca de un preso y fue ejecutado. Su hija de 7 años estaba en la garita donde él cumplía funciones de vigilancia.

Leoncio Bermúdez (42) era subinspector y fue quien se acercó corriendo hasta el Hospital Provincial de Rosario para interceder ante la irrupción de cuatro personas que llegaron armadas en busca de un preso que había sido internado allí. En la puerta, antes de ingresar, se topó con uno de ellos que -sin mediar palabra- le disparó a sangre fría y lo mató.

Esa dramática escena, en la cual uno de los hombres se llevó por delante al agente mientras escapaba corriendo y lo atacó a balazos, quedó registrada en una cámara de seguridad. El oficial no pudo hacer nada y quedó tendido en la vereda sin poder levantarse.

A pocos metros, en la garita, estaba su hija de 7 años, que estaba esperando que la fuera a buscar su mamá.

Bermúdez recibió un disparo en el cráneo y fue trasladado en estado crítico al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca). Ingresó con un paro cardíaco y murió poco después, pese a las maniobras de reanimación cardiopulmonar que le practicó el personal de esa institución.

Todo ocurrió pasadas las 21 del martes en el hospital ubicado en Leandro N. Alem al 1400, al que los delincuentes con el rostro cubierto con barbijos ingresaron por la zona de la guardia, situada en uno de los laterales, sobre la calle Zeballos. Pidieron permiso para ingresar al baño y, cuando se los negaron, sacaron sus armas y amenazaron al personal.

Cuando se dirigían hacia la sala de internación donde estaba el preso, agentes del Servicio Penitenciario que estaban próximos al ingreso alertaron la situación. Se produjo un forcejeo y tiroteo por lo que varias de las personas que se encontraban allí tuvieron que arrojarse al suelo para quedar a salvo de la balacera.

Una mujer resultó herida en una pierna, según confirmó este miércoles la fiscal Gisela Paolicelli, quien se inclinó por la hipótesis de que los agresores intentaron rescatar al detenido y confirmó que golpearon a un penitenciario y le robaron su arma.

"Particularmente me inclinaría más por la hipótesis de que quisieron rescatarlo porque tuvieron oportunidad de dispararle tanto al detenido como al personal del Servicio Penitenciario", expresó.

El crimen ocurrió cuando uno de los delincuentes escapaba corriendo. En la puerta, se cruzó de frente a Bermúdez. En las imágenes se vio cómo al menos realizó dos disparos y el agente cayó al suelo.

Aún no está claro si los atacantes fueron a rescatar o a matar al recluso que había sido trasladado por el Servicio Penitenciario. "No sabemos las intenciones con que ingresaron al hospital, eso es materia de investigación", explicó el ministro de Seguridad de Santa Fe, Claudio Brilloni, en declaraciones a Aire Santa Fe.

El preso que estaba internado en el hospital era Gabriel Guillermo Lencina (29), condenado a 22 años de prisión por homicidio. Había ingresado el lunes pasado por un cuadro de neumonía pulmonar que no podía ser atendido en la cárcel de Piñero, donde estaba alojado. Tras el episodio ocurrido este martes por la noche, se adelantó su trasladado.

Según algunos testigos del hecho, los hombres armados escaparon a bordo de un auto Fiat Uno en el que habían llegado. Inmediatamente, fue desplegado un amplio operativo para localizarlos, que continuaba esta mañana sin resultados positivos.

Luego del hecho, la actividad en el hospital se redujo a cubrir la atención de los pacientes que se encuentran internados. La guardia y los turnos fueron suspendidos. Este miércoles se hizo un abrazo simbólico.

La médica Emilia Jovanovich (32) asistió a la víctima y fue testigo de lo ocurrido. "Estaba en la terapia intermedia cuando escuchamos las detonaciones, no entendía qué pasaba", contó a radio LT8 de Rosario.

Además, dijo que trasladaron a Bermúdez al Hospital Clemente Álvarez porque en el shockroom del Provincia había "dos baleados".

"Es un policía, por tratar de defendernos terminó así", lamentó la profesional y agregó: "Sentíamos que estábamos en una zona de guerra".

Respecto del agente, dijo que lo conocía porque siempre estaba prestando servicio en la garita, adonde "estaba su pequeña hijita de 7 años, esperando que la fuera a buscar su mamá".

El caso es investigado por la fiscal de homicidios dolosos de Rosario, Gisela Paolicelli, quien ordenó una serie de medidas que apuntan a determinar la mecánica del hecho e identificar a los atacantes.

Con el crimen del policía, ascienden a 228 los crímenes registrados en lo que va del año en el Departamento Rosario.

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