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Dominación extranjera y concentración

*Por Marcelo Zlotogwiazda. De las 500 empresas más grandes del país 324 son extranjeras y sólo 176 argentinas. Estos datos que arroja la Encuesta Nacional a Grandes Empresas (ENGE) para el año 2009 que acaba de publicar el Indec son muy impactantes, pero no alcanzan a ilustrar en toda su dimensión el grado de extranjerización que hay en la economía en general y particularmente en la cúpula empresaria.

Ya que si se observa la participación de locales y foráneas en otras variables se advierte que el peso de las de afuera es aún mayor que el 65 por ciento que representa 324 de 500 compañías. Esas 324 extranjeras aportan el 81,4 por ciento del valor agregado que generan las 500, el 79,3 por ciento del valor de producción (facturación más variación de stocks) del conjunto, el 75,3 por ciento de toda la utilidad, y el 68,3 por ciento de la masa salarial.

La desnacionalización del capital es un proceso de larga data que se intensificó a partir de los años ´90. Las privatizaciones del menemismo y la ola de adquisiciones por parte de firmas brasileñas en el último decenio fueron conductores determinantes pero no exclusivos. La serie de ENGE muestra que desde 1993 hasta 2003 el número de firmas nacionales en las 500 grandes fue disminuyendo ininterrumpidamente. En 1993 en esa élite había más nacionales (281) que foráneas (219). A partir de 1995 ya fueron más las segundas (252) que las locales (248). Y estas fueron cayendo año a año hasta llegar a un mínimo de 160 en 2003. A partir de ese año la tendencia se ha revertido y las nacionales crecieron un poco hasta 176.

La encuesta del Indec no identifica a las empresas para preservar el secreto estadístico. Pero los nombres más importantes pueden obtenerse del ránking que anualmente publica la revista Mercado.

Del último disponible correspondiente a 2009 surge que seis de las diez primeras son extranjeras (YPF, Cargill, Telecom, Petrobras, Carrefour y Jumbo) y cuatro argentinas (Tenaris, Ternium, Bunge y Aceitera General Deheza). Si la lista se amplía a las primeras veinticinco, aparecen diecisiete de afuera y ocho argentinas. 

La ENGE revela que, además de tener elevada extranjerización, la actividad productiva está muy concentrada. Las 500 empresas más grandes (no están consideradas las firmas del sector financiero ni agropecuario) aportan el 22 por ciento del valor agregado de todo el país; si se toman las 100 más grandes, el aporte es 15,2 por ciento; el de las 50 más grandes es 12,1 por ciento; y el de las primeras 4 es 3,6 por ciento. Esto significa que tan sólo 4 empresas explican casi el 4 por ciento del Producto Bruto del país, que es un concepto equivalente al de valor agregado.     

Esas 500 compañías totalizan 580.019 millones de pesos de valor de producción (la más chica con 202 millones), 230.437 millones de pesos de valor agregado, 72.425 millones de pesos de utilidad, y ocupan a 698.985 personas.

De lo anterior se desprende que el valor agregado por ocupado es de 329.700 pesos. Pero ese promedio para las 500 se escinde en dos cifras bien diferentes según se trate de las nacionales o de las extranjeras. El valor agregado por ocupado en las primeras es de 167.100 pesos, mientras que en las extranjeras es de 423.900. Esto es consecuencia de que el conjunto de firmas extranjeras es más capital intensivo que las argentinas, y probablemente son más productivas.

Consistente con esto último, se verifica que en los sectores más capital intensivo el predominio de las empresas extranjeras es abrumador. De las 40 compañías del rubro minas y canteras que figuran entre las 500 más grandes del país, 36 son de afuera y sólo 4 argentinas; de las 76 dedicadas a combustibles, química y plástico, 61 son extranjeras; y de las 43 en maquinarias, equipos y vehículos, 35 son foráneas. Las 159 compañías de estos tres rubros ocupan a 122.805 personas; es decir que el 31 por ciento de las 500 más grandes emplean al 17,6 por ciento de los trabajadores de la cúpula empresaria.  

Mucho más repartida es la situación en el rubro alimentos, bebidas y tabaco, donde sobre un total de 107 firmas, hay 49 nacionales y 58 extranjeras.

Volviendo al ránking de la revista Mercado es interesante notar cómo las modificaciones que se registran en el lote de las líderes reflejan cambios profundos en la estructura productiva. Por caso, queda en evidencia el fenomenal avance de las grandes compañías cerealeras y aceiteras: mientras que en el año 2000 Cargill era la única que figuraba entre las primeras veinticinco en el puesto 6, en el ranking de 2009 aparecen cinco: Cargill sube al cuarto puesto, Bunge en el octavo, Aceitera General Deheza en el noveno, Louis Dreyfus en el decimoquinto y Vicentín en el vigesimoquinto.

De la comparación también surge el extraordinario crecimiento del complejo automotriz. En el ranking del 2000 Ford era la única y la última entre las primeras veinticinco; en el listado del 2009 aparecen cuatro: Volkswagen (18), Toyota (21), Ford (22) y Psa Peugeot Citroen (24). Obviamente, las cuatro extranjeras.

La desnacionalización también caracteriza a otros sectores. Ninguna de las cinco principales petroleras tiene control argentino (YPF, Petrobras, Pan American Energy, Shell y Esso): las líderes en telefonía son todas extranjeras (Telecom, Telefónica Móviles, Claro y Telefónica); y lo mismo sucede con las dos mayores cadenas de hipermercados (Carrefour y Jumbo).

Un dato nuevo a tener en cuenta es que con la compra de la mitad de Pan American Energy, por primera vez una empresa china se mezcla entre los grandes de la Argentina. ¿Cuántas habrá cuando se elaboren comparaciones como ésta dentro de diez o veinte años?

Otro fenómeno a seguir es el avance de las mineras, otra actividad copada por multinacionales. Minera Alumbrera, de capitales suizos y canadienses, ya trepó al lugar 31, y al ritmo que crece en el próximo ránking seguramente estará varios escalones más arriba.