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Dólar elecciones no es igual a dólar 2020

El atesoramiento de dólares crece, pero la recesión hace que otros inversores vendan. La desconfianza continua, el dólar podría ser la estrella de las inversiones en el año 2020.

Por Salvador di Stefano - @SalvaDiStefano

El mercado cambiario nos muestra que sigue saliendo dinero de la argentina, el gobierno cumple pagando los bonos que vencen, pero los inversores se llevan el dinero al exterior. El atesoramiento de dólares crece, pero la recesión hace que otros inversores vendan. La desconfianza continua, el dólar podría ser la estrella de las inversiones en el año 2020.

En el mes de mayo el mercado cambiario se caracterizó por mostrar resultados que generan alta desconfianza, ya que las compras de dólares para atesoramiento siguen altas, se fueron fondos que estaban destinados a inversión de cartera, los dólares que llegan para invertir son bajos, no suben las exportaciones, y tampoco llegan dólares por el turismo.

En los primeros 5 meses del año 2019 los inversores particulares compraron billetes por un total de U$S 21.136 millones, mientras que se vendieron dólares por un total de U$S 16.009 millones, esto dejo un saldo de compra de dólares de U$S 5.126,6 millones, que representan U$S 1.025 millones por mes. Es una cifra baja contrastada con lo que sucedió en el año 2018 cuando los inversores atesoraban U$S 1.501,6 millones por mes, pero sigue siendo alta para las flacas reservas reales que tiene la Argentina.

Un dato a tener en cuenta es que durante el año 2018 los argentinos vendieron tenencia de dólares billetes por un total de U$S 18.965 millones, mientras que en 5 meses del año 2019 la suma trepó a U$S 16.009 millones. Esto implica que la gente está desahorrando a un ritmo rápido los dólares ahorrados en el año 2018, probablemente producto de la gran recesión que vive el país.

El otro dato negativo es que durante el año 2018 las compras de dólares mensuales sumaban U$S 3.082 millones, y en los primeros 5 meses del año suman U$S 4.227 millones por mes. Claramente el mercado está nervioso, y mientras más nos acercamos al proceso electoral las compras de dólares crecen.

En este escenario la inversión extranjera directa ha disminuido notablemente en los dos últimos meses, en abril ingresaron U$S 125 millones, y en mayo U$S 148 millones, claramente se nota una desaceleración de llegada de fondos para inversión a la argentina, algo que seguramente seguirá desacelerándose en los próximos meses.

Un rubro interesante para analizar es la inversión en cartera, veíamos que en los últimos meses el retiro de fondos parecía desacelerarse, sin embargo en mayo la salida de dinero creció a U$S 858 millones, esto implica que muchos de los que cobraron renta de bonos o cobraron amortizaciones pasaron a retirar el dinero de la argentina. Esto muestra claros signos de desconfianza, los inversores presumen una elección reñida entre dos programas políticos y económicos diametralmente opuestos. Las tasas de retornos estrafalarias de nuestros bonos no llegan a convencer a que los inversores sigan apostando en el país.

En cuanto al rubro turismo, la llegada de turistas del exterior no mueve el amperímetro de los dólares que ingresan. En los últimos 12 meses ingresaron U$S 1.970 millones, que comparado con los 12 meses anteriores que suman U$S 1.975 millones, no hay variación alguna. La suba del tipo de cambio no genero una mayor atracción de turistas al país, no tenemos políticas de Estado para impulsar a este sector. La cantidad de turistas que llegan al país a través del ingreso detectado por aeropuertos suma 240.000 personas por mes, que permanecen en argentina en promedio 15 días, por ende, por mes convivimos con 120.000 turistas, una cifra muy exigua que no mueve el amperímetro de la economía.

En lo que respecta al gasto en turismo en el exterior de los argentinos, en los últimos 12 meses se gastaron U$S 6.374 millones, que es una cifra inferior a los U$S 10.676 millones gastados un año atrás. Esto se debe a una mayor recesión en el país, sin embargo, nos resulta increíble la cantidad de ofertas para comprar viajes internacionales en cuotas fijas sin interés, mientras que el comerciante local suplica por el ahora 12, viajar al exterior tiene financiaciones muy atractivas y sin interés.

Por último, la formación de activos externos del sector privado suma en los últimos 12 meses U$S 23.160 millones, mientras que un año atrás sumaba U$S 29.088 millones. Esto nos indica que la desconfianza continua, se atemperó un poquito, pero es muy leve y los problemas continúan.

Conclusión

La argentina sigue sin trasmitir confianza a los inversores internacionales, la inversión directa se desacelera, la inversión extranjera en cartera abandona el país, los argentinos siguen viajando a buen ritmo y el atesoramiento en dólares es elevado.

Todo esto no indica que en el mediano plazo la demanda de dólares seguirá superando a la oferta, el gobierno para atemperar una suba del dólar pone en oferta dólares por la vía del endeudamiento externo, algo que es finito en el tiempo. Una parte de los dólares se financian con el superávit de balanza comercial, ya que las exportaciones son más elevadas que las importaciones, pero este saldo es pequeño, en 2019 suma U$S 9.063 millones y no alcanza para financiar la enorme salida de fondos. La otra parte la financian los créditos del FMI que de ningún modo son eternos.

Los argentinos siguen ahorrando en dólares, la fuga de capitales no se detiene y el proceso electoral puede agilizar esta salida de fondos.

El Banco Central República Argentina en la actual coyuntura está controlando el valor del tipo de cambio producto de una gran recesión, suba de la tasa de interés, congelamiento de la base monetaria y la intervención en los mercados de futuros. El Tesoro nacional vende U$S 60 millones por día para ayudar a mantener el dólar calmo hasta las elecciones. La estrategia viene saliendo perfecta, y es muy probable que sea exitosa hasta que finalice el proceso electoral en octubre o noviembre próximo.

Pasadas las elecciones, el próximo gobierno sea el que está hoy en el poder o la oposición, tendrá que repensar el plan monetario y fiscal, ya que con la actual generación de dólares que tiene nuestra economía es imposible satisfacer la demanda existente.

Cuando la demanda excede a la oferta quedan dos caminos, llegan créditos o inversiones para satisfacer la demanda, o bien se ajusta el tipo de cambio por precio. Las cartas están echadas, si el que gana las elecciones no genera la confianza necesaria para atraer capitales, ya sean genuinos para inversión o vía créditos, el dólar vuelve a ser la estrella de las inversiones en el año 2020.