Detuvieron al amigo de Barrelier que horas antes había advertido: “No quiero que me agarren de perejil”
El hombre, que vivía en la casa de Claudio Barrelier y fue detenido este jueves por encubrimiento agravado, aseguró que se ausentó durante la noche de la desaparición de Agostina Vega y que al regresar encontró un cambio que le llamó la atención. También relató cómo fueron las últimas horas previas a que la adolescente desapareciera.
Un amigo de Claudio Barrelier que convivía en la vivienda donde, según los investigadores, fue asesinada Agostina Vega declaró públicamente antes de ser detenido y aportó detalles que ahora forman parte de la reconstrucción de los hechos.
El hombre sostuvo que dormía en una habitación ubicada en el sector delantero de la casa de Juan del Campillo y Fragueiro, un espacio que, según explicó, Barrelier utilizaba para reuniones con amigos e integrantes de la barra de Instituto.
En una entrevista televisiva aseguró que la noche de la desaparición de Agostina no regresó a la vivienda porque se dirigió directamente a la casa de Melisa Heredia, madre de la adolescente, quien lo había llamado desesperada porque su hija no aparecía.
Según su relato, volvió recién al mediodía del domingo y encontró algo que le resultó extraño: un acolchado diferente sobre la cama donde dormía.
“Lo único que me llamó la atención fue un acolchado clarito en mi cama, que no estaba cuando yo me había retirado. Yo había dejado la cama tendida con dos colchas grises oscuras”, afirmó.
El ahora detenido también reconstruyó las horas previas a la desaparición. Contó que durante la mañana había compartido actividades deportivas con Barrelier, Melisa Heredia y sus hijos, y que más tarde coincidieron en un cumpleaños.
En ese encuentro, recordó haber escuchado una conversación entre Agostina y Barrelier que hoy es considerada relevante para la investigación. Según dijo, la adolescente le pidió al acusado que no se olvidara de darle su número de teléfono.
Además, relató que cerca de las 23 recibió un mensaje de Melisa Heredia informándole que Agostina había salido y todavía no había regresado.
La situación del hombre quedó bajo la lupa de la Justicia y este jueves fue detenido por orden del fiscal Raúl Garzón, acusado de encubrimiento agravado.
Horas antes de su arresto, había mantenido conversaciones con distintos medios en las que manifestó su preocupación por quedar involucrado en la causa. Incluso llegó a señalar que no quería que lo “agarraran de perejil”, una frase que llamó la atención y que fue interpretada por algunos observadores como un intento de despegarse de cualquier responsabilidad en los hechos investigados.
Sin embargo, será la Justicia la que deberá determinar cuál fue su grado de conocimiento o participación en lo ocurrido y si su conducta posterior al crimen encuadra en el delito que se le imputa.
Mientras tanto, la investigación continúa avanzando sobre el círculo más cercano de Barrelier y sobre los movimientos que realizaron distintas personas durante las horas posteriores a la desaparición y el asesinato de Agostina Vega.
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