Daniella Mastricchio, de la sonrisa de Chiquititas a una infancia atravesada por el dolor: “Tenía hambre y mis padres no estaban”
La actriz que interpretó a Sol recordó cómo vivió la separación de sus padres, los problemas de alcoholismo y la responsabilidad de sostener económicamente a su familia cuando apenas tenía siete años.
Daniella Mastricchio fue una de las caras más recordadas de Chiquititas. Mientras en televisión interpretaba a Sol, cantaba “Corazón con agujeritos” y conquistaba al público, puertas adentro atravesaba una realidad completamente diferente. Sus padres se separaban, uno de ellos tenía problemas con el alcohol y ella sentía que sobre sus hombros recaía una responsabilidad demasiado grande para una niña.
“Sol se llevó puesta a Daniella en ese momento”, reconoció años después la actriz al recordar aquella etapa de su vida.
Con apenas siete años, Mastricchio trabajaba, iba al colegio y sostenía una rutina que hoy puede dimensionar de otra manera. “Callaba. Se acomodaba, se adaptaba. Todo para que estén todos cómodos. Excepto yo”, relató.
Mientras millones de chicos la veían en televisión, ella intentaba sostener una vida familiar que comenzaba a desmoronarse. “A veces no dormía, yo iba al colegio y al mediodía me iba comiendo un sandwichito en el auto para llegar a grabar, y ahí lo daba todo y era feliz”, recordó.
La actriz también contó que durante mucho tiempo creyó que lo que sucedía en su familia era responsabilidad suya. Sus padres dependían económicamente de los ingresos que generaba con su trabajo artístico y ella sentía que no podía dejar de ser Sol.
“Si bien el mensaje era muy implícito, el mensaje estaba. Y también como que se esperaba mi seguir en ese camino artístico, porque dependían todos de eso, económicamente. Entonces obvio era mi culpa, se destruyó todo”, explicó.
La situación llegó a tal punto que, después de haber conocido el éxito siendo una de las niñas más populares de la televisión argentina, terminó trabajando en una heladería.
Al recordar ese momento, primero intentó tomarlo con humor. “¡Uf! Aprendí a hacer unos cucuruchos...”, bromeó. Pero después reveló el verdadero motivo detrás de aquel cambio.
“Padres son dos. En este caso ambos permitieron, ambos no estuvieron, ambos estaban en su mundo y yo tenía hambre”, sostuvo.
La exposición también tenía un lado doloroso. En la calle, algunas personas la reconocían y le preguntaban qué hacía trabajando allí después de haber sido una estrella infantil. Ella prefería pasar desapercibida.
“Me reconocían pero yo prefería pasar desapercibida porque la pregunta siempre era: ‘¿qué hacés acá?’”, contó.
Con el paso de los años, apareció otra pregunta todavía más difícil: qué había ocurrido con el dinero que había generado durante su infancia trabajando en televisión.
“En un momento me pregunté qué pasó con la plata, se lo pregunté a mi mamá y a mi papá, pero no había a nadie más para preguntarle”, relató.
La historia de Daniella Mastricchio quedó así atravesada por una contradicción difícil de olvidar: mientras para el público era Sol, la niña que cantaba y sonreía en Chiquititas, ella estaba intentando entender por qué su familia se desarmaba y por qué sentía que debía sostenerla.
Décadas después, pudo mirar aquella infancia desde otro lugar y contar lo que durante años había quedado detrás de las cámaras.
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