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Crimen del ingeniero en Pilar: encontraron un rollo de tanza que habrían usado para matarlo

Roberto Eduardo Wolfenson Band fue encontrado dentro de su casa de un country del partido de Pilar, con la cara y sus manos ensangrentadas. Si bien al principio se creyó que había sufrido un infarto, la autopsia determinó que fue estrangulado.

El caso del asesinato de Roberto Eduardo Wolfenson Band continúa bajo investigación y, poco a poco, se empiezan a revelar más pistas sobre el crimen. Este jueves por la tarde, la viuda de la víctima avisó que había encontrado un rollo de tanza, el cual ahora se cree que fue el que utilizaron para cometer el homicidio. A su vez, también indicó que faltan los guantes de látex que la empleada doméstica usaba para realizar la limpieza.

El hecho se dio a conocer este martes, pero ocurrió el viernes pasado por la tarde, cuando el profesor de piano de Wolfenson Band llegó a la vivienda como lo hacía habitualmente. Sin embargo, al momento de llamar a la puerta, no obtuvo respuesta.

La exmujer del empresario se contactó con el fiscal del caso, Germán Camafreita, y le notificó sobre la aparición del rollo de tanza en el lavadero de la casa. Le dijo que estaba adentro de un mueble y que le pareció “extraño”, ya que su marido no lo hubiera dejado ahí.

Frente al aviso, Camafreita se dirigió al domicilio, ubicado en el country La Delfina, y llegó acompañado por agentes de la Policía Científica. Allí, secuestraron el rollo de 100 metros de “tanza de nylon puro”, según inscribe la etiqueta del envase. Ahora, será analizado para confirmar o descartar si dicho elemento fue utilizado para asesinar a Wolfenson Band.

La mujer también afirmó que faltan los guantes de látex que la empleada doméstica utilizaba habitualmente. En este sentido, Tomás Farini Duggan, el abogado que representa a los dos hijos del ingeniero que se presentaron como damnificados en la causa, explicó que una de las hipótesis es que el faltante de esos elementos puede estar directamente relacionado al autor del crimen, ya que pudo haberse puesto los guantes para evitar cortarse con el hilo.

A su vez, la viuda de la víctima contó que también le faltaba un parlante y un almohadón, los cuales pudieron haber sido robados al momento del crimen. Si bien al principio el robo no era la principal línea de investigación, voceros judiciales y policiales ratificaron que “por ahora no se descarta ninguna hipótesis”.

 

Cómo fue el crimen del empresario en Pilar

El cuerpo de Roberto Eduardo Wolfenson Band fue encontrado dentro de su casa de un country del partido de Pilar, con el rostro y sus manos ensangrentadas. Aunque en un principio se creyó que había sido víctima de un infarto y que las heridas eran producto de una caída tras sufrir la descompensación, el informe de los forenses reveló que el jubilado de 71 años fue estrangulado.

Tras ser descubierto por su profesor de piano, que acudió al domicilio como lo hacía normalmente, el personal de seguridad se comunicó con la esposa de Wolfenson Band, que no se encontraba en ese momento en la casa, y la mujer autorizó a los custodios del lugar para que ingresen junto al profesor y a un vecino de confianza. Así fue como encontraron muerto al hombre.

Pero, aunque en un primer momento se creyó que se había tratado de una muerte natural, ya que el hombre padecía problemas cardíacos, el fiscal Andrés Quintana, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 de Pilar, ordenó que se le practique la autopsia al cuerpo y el resultado preliminar del examen determinó que el jubilado había sido asesinado.

“La muerte se produjo por ahorcamiento, pero además tenía un corte en la parte posterior del cuello, hematomas internos por el ahorcamiento y signos de defensa en las manos y brazos”, detalló a Télam una fuente cercana a la investigación.

En tanto, durante un allanamiento en la casa de la víctima los investigadores establecieron que no había signos de violencia en ninguno de los accesos ni tampoco desorden en los ambientes de la casa.

“El único faltante que se pudo establecer fue el teléfono celular del hombre fallecido. En la casa había una caja de seguridad que tenía en su interior el dinero intacto”, explicó el investigador, quien agregó que el fiscal Germán Camafreita, titular de la UFI 3, regresó el mismo sábado y se hizo cargo de la causa.

El fiscal Camafreita ordenó un relevamiento de cámaras de seguridad de las casas vecinas y de la guardia, como así también un análisis de los ingresos y egresos del barrio para intentar identificar al homicida.

También se comenzó a trabajar sobre las comunicaciones que pudo haber realizado el hombre antes de ser asesinado y se pidieron informes a las empresas de telefonía.

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