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"Chat de mamis" y violencia: el testimonio de la mujer del hombre golpeado en la puerta del colegio

“Lo patearon en el piso”, aseguró la esposa de la víctima. Su marido perdió la visión de un ojo por la brutal agresión.


Luego de la violenta pelea entre los padres de dos alumnos del Instituto Evángelico Americano de Caseros, en el partido de Tres de Febrero, habló la mujer del hombre que fue gravemente herido en un ojo, y explicó que el conflicto empezó por un entredicho que ella tuvo con una de las madres del chat de WhatsApp que tienen con los padres de dicho colegio. 

El hecho ocurrió en la entrada del Instituto, situado en la calle Belgrano al 4700, en pleno centro de Caseros. Allí, Esteban Bieiaszewzki resultó gravemente lesionado en su ojo izquierdo y fue derivado a la Clínica Trinidad de Ramos Mejía, donde constataron que había perdido la visión.

“Puede perder el ojo por una piña con un anillo que llevaba. Quién sale a dar una vuelta al barrio con ese tipo de anillo”, se preguntó Anabela y señaló que la agresión “estaba organizada” por el abuelo y la madre de la compañera de su hija.

Anabella contó que la mujer, pareja del agresor, primero la encaró a ella. “Ella me pegó primero a mí, me metió una trompada en la puerta del colegio al lado de mi nena, mientras yo esperaba que saliera mi nena mayor”, contó.

Además, explicó que la situación se había generado el día anterior cuando tuvo un entredicho con la agresora en el grupo que las madres y padres de la sala comparten en WhatsApp.

Según contó la mujer, el día anterior (por el miércoles) la mujer la había amenazado: “Me dijo que me iba a matar a trompadas, porque se ofendió. Y yo hice la alerta al colegio”.

En las últimas horas había trascendido que Anabela hizo un comentario sobre la hija de cuatro años de la mujer agresora, lo cual generó una discusión que ella misma cerró con la frase “no hablo con mamás luchonas”.

“Yo no le contesté porque no tenía nada que hablar con ella, no la conozco, no sé quién es. Empezó a enviarme mensajes privados, le bloqueo el número, me manda un audio diciendo que mejor tenga conducta porque la madre trabaja en el nivel primario y a mi hija en algún momento la iba a tener de maestra, con lo cual decido hablar con el colegio”, detalló en diálogo con LaNación.

Luego de esa comunicación, Anabela dijo que la agresora la llamó desde un número desconocido y le dijo que la “iba a cagar a trompadas”, por no haber querido hablar con ella.

“Al otro día, (jueves por la mañana) cuando voy a la reunión en el colegio y comento lo sucedido, me dicen que no me preocupe porque ella nunca va a buscar a la hija al colegio porque la retira la abuela que trabaja en el colegio”, relató. Además, el colegio aludió que como la discusión se dio “en redes sociales, no podía tomar partido”.

“Cuando voy al mediodía a buscar a mi nena más grande, yo estaba con mi hija de cuatro años, esta señora se me acerca y me doy cuenta de que es ella por la cara violenta que me ponía. No recuerdo bien qué me dice pero algo así como: ´vení a decirme las cosas en la cara, sos la que me dice mamá luchona´. Al instante me mete una trompada y me quedo medio inconsciente”, relató.

Luego agregó que no llegó a caerse al piso gracias a que se encontraba al lado de otra madre. “En cuanto reacciono me voy adentro del colegio con mi hija. Entonces estoy con la secretaria del Jardín y la vicedirectora que quería mediar en la situación diciendo que era un aprendizaje que nos teníamos que pedir disculpas mutuamente”, contó.

“A mi pedido viene la mamá de esta chica (la abuela de la compañera de su hija), no me deja hablar mucho y me da a entender que lo que pasó es mi culpa. No me dejó hacerle escuchar los audios violentos que justificaban eso que dije”, continuó.

Luego de tener esa conversación, Anabela le envió un mensaje a su marido contándole que estaba en el colegio, que la mujer con la que había tenido la discusión el día anterior la había golpeado.

“Se ve que estaban esperando que yo saliera del colegio, sin importarles si yo iba a estar con mis hijas. Salgo, porque además tenía que retirar a mi nena más grande, y escucho gritos, había llegado mi marido y veo que ella fue a violentarlo. Veo que le pegan una piña y ya tirado en el piso lo siguen pateando”, contó angustiada.

“Tuvimos la fortuna de que justo pasaba un patrullero y se dieron cuenta de la situación. Cuando se pudieron bajar recién ahí pudieron separarlos”, explicó.

Como consecuencia de la pelea, el agresor fue detenido y trasladado a la comisaría 1ra de Caseros, donde quedó alojado a disposición de la UFI 1 del Departamento Judicial de San Martín. En tanto, la víctima fue derivada a una clínica de la localidad de Ramos Mejía. Allí los médicos constataron una grave herida en el ojo que podría ocasionarle la pérdida de la vista.

Por otra parte, Anabela dijo que la menor de sus hijas no se dio cuenta de lo que había pasado porque estaba distraída, pero que su hija mayor “quedó traumatizada” al ver el momento en que golpearon a su padre.

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