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Ángeles: a 7 meses, Mangeri a juicio, dos defensores renunciados, y la prueba, válida

En el peor momento judicial de Mangeri sus defensores se fueron. Argumentaron razones varias. En el medio el dolor, de su padre y su madre.

El crimen fue el 10 de junio. El asesinato fue brutal. De arranque, un médico habló de abuso sexual, y lo desacreditaron a las horas.

La víctima era Angeles Rawson. Hasta ese momento, sólo se sabía que tenía 16 años, y que era una estudiante de un colegio privado de Capital Federal.

Antes del crimen, sólo se hablaba del crimen mafioso del financista Miguel Graffigna, ocurrido el día 7.

Nadie imaginaba a esa altura que el caso Ángeles iba a convertirse en el caso policial, tal vez, más importante de la historia criminal argentina.

De arranque, todas las miradas fueron sobre el padrastro, Sergio Opatowsky. Incluso, la fiscal Paula Asaro sospechó de él. Lo cierto es que por alguna de sus declaraciones públicas, le cayeron con todo.

A la mamá de Ángeles, también la cuestionaron por su relato pseudo religioso a horas de conocerse el hallazgo del cuerpo. Todo eso iba a quedar en nada, sólo en especulaciones. La causa iba a derivar para otro lado.

Lo que de arranque hizo más dramático el caso es que a la víctima la encontraron en el sistema de la basura en el Ceamse en José León Suárez.

Primero se pensó en un asesino de la calle que había capturado a Ángeles cuando volvía de su clase de gimnasia. Después se investigó a un empleado del Ceamse de Colegiales.

Luego, con las cámaras de seguridad se determinó que la chica había llegado a su edificio. Se apuntaba a su familia, se allanaba el departamento, se pensaba que el padrastro terminaba preso. Pero el viernes de esa semana, todo cambió.

El portero Jorge Mangeri, a quien nadie había tenido en cuenta, aparecía preso de repente. Se había autoincriminado. Había dicho: "el responsable de lo de Ravignani 2360, fui yo. Mi mujer no tiene nada que ver". La causa cambiaba para siempre.

De arranque, Mangeri fue asistido por un defensor oficial. Luego, apareció la dupla Pierri-Biondi. La causa se mediatizó para siempre. Empezaron los planteos de la defensa.

Cuando empezaban los planteos defensistas, apareció la prueba más importante contra el portero. Su ADN aparecía en las uñas de Ángeles.

Entonces, la dupla Pierri-Biondi cuestionó la autoincriminación de Mangeri, trató de anular la prueba genética por contaminada. En paralelo empezaron la guerra mediática.

Mangeri, en total, fue indagado cinco veces. Denunció apremios físicos policiales, denunció apriete psicológico. Dijo que algunas marcas que tenía en su cuerpo eran de torturas. Los médicos no le creyeron.

A siete meses del caso, después de una autopsia, otra reautopsia y dos juntas médicas, el juez Javier Ríos procesó a Mangeri por los delitos más graves: intento de abuso de Ángeles y asesinato.

Cada planteo que hizo la defensa lo perdió. Todo lo que pidieron se lo rechazaron. Entonces denunciaron complot judicial.

En el medio, aparecieron testigos truchos: un taxista que hizo un relato mentiroso y una mujer que hizo lo mismo, al punto de denunciar que desde el Ministerio de Seguridad se coimeaba a los vecinos del edificio para que no acusaran al padrastro.

El país se dividió por el caso. Aparecieron seguidores de Mangeri. Aparecieron seguidores de los fiscales. El caso se mediatizó al punto que se hicieron recreaciones del crimen en la tele.

Y ahora, en el peor momento judicial de Mangeri, sus defensores se fueron. Argumentaron razones varias. Biondi, otros proyectos. Pierri, diferencias con la familia. Lo dejaron a Adrián Tenca, como defensor para el juicio.

El caso sigue dividiendo al país. Una encuesta de JusticiaCero lo daba inocente al portero, y otra señalaba que los abogados renunciaban porque Mangeri es indefendible. Un contrasentido total.

Es más, si Mangeri termina condenado en el juicio, muchos dirán que es inocente y que la causa "es trucha".

En el medio, el único dolor que vale: el de su padre Franklin Rawson y el de su madre, que reapareció después de 6 meses y medio, destrozada, arrasada por la tragedia, como si la hubiese pisado en camión. No es para menos, le mataron a la hija, de la peor forma, en medio de un ataque sexual descomunal.