Abrirán el celular del anestesista que murió por sobredosis para averiguar de dónde salieron los medicamentos
Así lo ordenó la Justicia. El teléfono se encontraba a metros del cuerpo de Alejandro Salazar.
Este miércoles, la Justicia ordenó abrir el teléfono del anestesista Alejandro Salazar, que murió por sobredosis, para averiguar de dónde salieron los medicamentos que consumió.
Según pudo saber TN, el celular había sido encontrado por la Policía a metros de donde estaba el cuerpo del hombre y está bloqueado. Por ese motivo, el juzgado solicitó la apertura del dispositivo a la DATIP, oficina del Ministerio Público Fiscal, para analizar su contenido y rastrear información relevante.
De acuerdo a lo que indicaron fuentes judiciales, el fiscal de la causa le tomará declaración testimonial la próxima semana a un amigo de Salazar, también residente, con quien estuvo hablando hasta la noche anterior de su muerte.
Todo comenzó en febrero, cuando Salazar, anestesiólogo de guardia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y exresidente del Hospital Rivadavia, fue encontrado muerto en su casa.
La autopsia determinó que falleció por una sobredosis de propofol y fentanilo. Junto a su cuerpo, la policía encontró medicamentos y una bomba de infusión, lo que encendió las alarmas en el sistema de salud.
La investigación reveló que los fármacos que usó Salazar provenían del Hospital Italiano de Buenos Aires. Allí, se identificó a Hernán Boveri y a la residente Delfina Lanusse como presuntos responsables del robo y distribución de las drogas. Ambos ya no trabajan en la institución, que inició un sumario interno y denunció los hechos ante la Justicia.
Qué encontraron en las casas de los dos médicos acusados de haber robado medicamentos
La investigación por la muerte del anestesista destapó la trama detrás del robo de drogas hospitalarias y su uso en fiestas clandestinas conocidas como “Propo fest”.
Ahora, la Justicia avanzó con allanamientos en las casas de Hernán Boveri y Delfina Lanusse, ambos acusados de sustraer y distribuir propofol y fentanilo, dos potentes anestésicos de uso exclusivo clínico.
Durante los operativos, la Policía secuestró cajas con tubos de anestesia, jeringas, celulares y computadoras. Los dos profesionales quedaron imputados en la causa, que investiga cómo estos medicamentos salieron del Hospital Italiano y terminaron en manos de particulares.
En paralelo, también allanaron la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires por la causa que investiga las presuntas fiestas con drogas robadas del Hospital Italiano de Buenos Aires.
“El allanamiento nos tomó por sorpresa, pero somos los que más queremos saber qué pasó. Apenas tomamos conocimiento, corrimos a la Justicia a denunciar”, explicó el abogado de la entidad, Eduardo Gerome.
Según confirmó, la policía está buscando actas que se hayan labrado sobre reuniones mantenidas desde la asociación con los profesionales denunciados.
“Los únicos registros que pueden llegar a encontrar son sobre reuniones que hayan tenido en esta institución, pero no se indaga sobre la vida privada de cada profesional”, sostuvo.
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