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¿Y si hablamos de psicópatas?

Psicópatas, sociópatas o antisociales, como prefieran llamarlos, existieron siempre.

Psicópatas
Psicópatas
  •  La estructuración de la mente y el psiquismo.

  • Las cordilleras de la “tábula rasa”

  • La traducción clínica de las cumbre y valles.

  • Cómo percibe la realidad un psicópata.

  • Quién puede ser un psicópata?.

  • Se nace o se hace?

  • El psicópata que mata.

  • Las formas de muerte.

  • Algunos tópicos…


Dr. Omar Alejandro Ledesma

Médico especialista Universitario en Psiquiatría

Especialista en Neurociencias

Especialista en Medicina Legal


Muchos ya me habrán escuchado hasta el hartazgo, tengo 21 años de médico, 20 de médico legista y 18 de psiquiatra, y eso si los números no me fallan, porque no tengo a la vista la documentación. 

Sin embargo, psicópatas, sociópatas o antisociales, como prefieran llamarlos, existieron siempre, y en casi todos los casos siempre fueron noticia por la calidad y magnitud de sus actos, sea desde un funcionario de banco hasta un múltiple homicida, sus actos calan hondo en la sociedad, al punto de generar una suerte no de derecho comunitario, sino lo que podría ser un sentido común pero regio netamente por las emociones, y que no va la mayoría de las veces de la mano del Derecho Positivo que nos legisla y regula nuestro accionar. No obstante, estas personalidades perceptibles como extrañamente empáticas, que dicen exactamente lo que nos pasa a cada uno aún en la diversidad de individuos, que parecieran nuestro confesor en cualquiera de sus formas, que hablan de todo y  para todos, resultan seductoras en un medio donde el destrato y la falta de empatía pasaron a ser los comunes denominadores.

Estas señales deben prender, inmediatamente, luz de alerta. Se pueden tratar? Si, alejándose, porque de lo contrario, el único tratamiento al que vamos a acceder es al nuestro, y eso si podemos.




Las cordilleras de la “tábula rasa”.

Esto ya lo hemos tocado, pero merece la pena la revisión: durante muchísimos años hemos pensado que el cerebro del feto y luego bebé, era un repliegue de epitelio inmaduro (o sea las células que primero le dan forma y luego se diferencian a las que va a llevar, en más o en menos) durante toda su vida. Desde los estudios embriológicos, genial, porque es tal cual lo seguimos viendo al día de hoy. Ahora, cerrado lo que se da en llamar “tubo neural” (redundante pero descriptivo) y sin entrar en detalles ininteligibles (hoy en día si desea ver el desarrollo del tubo neural lo pone en el buscador de Google® y va a obtener una explicación más rápida y comprensible). Ahora bien, como se conectan las neuronas ya no es tan simple, y allí se halla la individualidad de un Freud, de Einstein de un psicópata y Ud. por qué los ejemplos? Freud era fóbico y luego, para solucionar su adición a los opiáceos, se hizo adicto a cocaína, obviamente sin saberlo. Einstein, el creador de la teoría de la relatividad que hasta ahora no ha podido ser rebatida, solo complementada por el cambio de la teoría atómica y los movimientos de subpartículas, era, además, violento y poco sociable, y sus esposas pueden dar cuenta de ello, un psicópata buscará sus puntos débiles para “reclutarlo” a su beneficio exclusivo, cosificarlo y luego descartarlo a su entera conveniencia, y Ud., yo y demás, que al decir de Machado en palabras de Serrat “… uno siempre es lo que es y anda siempre con lo puesto…”.

Y ahí está el picópata, siempre en un muy ruidoso silencio, seduciendo, hablando lo justo o lo demasiado, pero medido para no resultar desagradable, tocando puntos débiles y demás. Su cerebro y por tanto su producto exponencial de la misma, su mente, distan mucho de ser una vasta llanura sin siquiera árboles, sino una cordillera de abismos inalcanzables por lo que lucha, porque allí está el éxito que solo él conoce, y cuyo camino para llegar valida cualquier medio y justifica cualquier fin, así como profundos valles con igual sentido, se le plantea una historia, él elige medios y fines. 

Las cordilleras de esta tábula rasa, no crea estimado lector que no son las mismas que las suyas o las mías, la diferencia a nuestro favor radica en que realizamos una valoración más o menos subjetiva de pros y contras, sentimientos o emociones y por último el valor final: sin todo va bien, accionamos, para volver y arrepentirse hay tiempo. Si llegamos al fin y no valía la pena, haremos nuestro duelo, y si ganamos, hemos triunfado. 

Detengámonos 3 minutos: dijimos “accionamos, duelo, triunfado”, es decir, entendemos que la frustración es parte de la vida, además de un aprendizaje, somos empáticos con nosotros y los demás, y demasiado estúpidos (valoración despectiva, ridiculizante y estigmatizante ) a los ojos del psicópata, que con esa herramienta tiene un valor incalculable para destruirnos, el psicópata no tiene afectividad capaz de generar empatía, utiliza el carácter objetivo de utilidad y no dispone de arrepentimiento, aquellos que ya están presentes en los primates avanzados y que son asiento de memoria de largo plazo, sentimientos (no emociones), áreas específicas de memoria, centros de regulación de la afectividad, moral y ética y centros del lenguaje. Todos los usamos para construir, el psicópata, exactamente al revés.


“Cavernas y Palacios” (Diego Golombek)

Escrito por uno de los científicos predominantes en las Neurociencias, es una lectura más que recomendable, amigable y que echa luz en muchas cosas de la masa que ocupa el interior de nuestro cráneo. Elegí el título para realizar un pequeño experimento:

  1. Revolvamos la casa buscando varias hojas de esas que no sirven (facturas, resúmenes de tarjeta, cuenta de telefonía celular, etc), viendo que en lo posible sean de diferente papel y peso del mismo.

  2. Agreguemos algunas hojas A4, A3, Oficio y hasta un pedazo de  papel afiche si tiene.

  3. Ponga más o menos en el centro una lata usada con algo de peso.

  4. Empiece a deslizar las hojas desde alguna o todas las puntas hacia el centro.

  5. Llegue el centro y si tiene ganas haga un bollo.

  6. Fíjese si alguna (una alcanza) es igual a la de otra hoja.

  7. Si no son iguales, ha tenido éxito, ha visto la variabilidad entre los cerebros: si quiere completar su obra de arte, mire el ancho de los valles entre 2 elevaciones, y si aún es más audaz, pinche en algún lado con una tijera o lapicera (no tenga miedo, la corteza cerebral es tridimensional…)

  8. Dígame ahora… de todos los modelos de cerebro que Ud. creó, quien es el psicópata?

Es bueno el juego en los adultos, disminuye mucho el stress, y da lugar a algo que por nuestro modo de vida, consideramos perdido, la creatividad.


Creo que a esta altura, ya podemos afirmar que de una ameba no venimos, la cigüeña no viene de París y que nacemos de padres (al menos biológicos) que han tenido una herencia que se transmite de generación en generación, aún las sufridas o aprendidas, y sólo a modo de ejemplo, ser una persona de raza negra hombre predispone a la esquizofrenia y al alcoholismo, que el alcoholismo predispone a la esquizofrenia y aumento en la suicidabilidad de los hijos, que el trastorno por stress postraumático sufrido por una persona la predispone en aproximadamente 6 veces más al síndrome demencial, que la falta de apego (brindar cariño a los niños que viven en orfanatos por parte de quienes los cuidan, les impide investigar el mundo en forma segura y los predispone a la falta de comunicación, pudiendo hallarse relacionado con los trastornos esquizoides y esquizotípico de la personalidad (John Bowlby, Teorías del apego”), que en la vida adulta y en forma estadística, cada episodio depresivo mayor grave predispone en un 30% al padecimiento de un siguiente, y, por último, que la falta completa de brindar apego (Bowlby, íd. ant), predispone al trastorno antisocial de la personalidad, al igual que mutaciones en un alelo específico del cromosoma 18?

Estos son sólo los ejemplos comunes y más frecuentes sobre la base en la cual construimos y deconstruimos, nuestra personalidad.

La tabla no nos sirve como mesa…


Análisis de perfiles psicológicos y psiquiátricos.

En tanto fárrago de entradas y salidas a la cárcel de tantas personas que obtienen, a través de una conducta desviada y claramente antisocial, su entrada a la cárcel o al menos al Sistema Judicial, destacaron en los últimos meses, más precisamente en la temporada de verano que ya está terminando, los criminales que plantean que plantean un cambio de paradigma en su modus operandi, y no por nuevo, sino por la inmediatez de la difusión. Antiguamente el logro del psicópata era el resguardo de su secreto y la burla a las autoridades, aunque todo lo incriminase. Hoy en día, es exactamente al revés, si lo plantease desde el ridículo, buscan las cámaras funcionantes y además agregan las de ellos, porque las primeras no cuentan con la inmediatez de  la difusión, literalmente, estamos en la etapa narcisística de la búsqueda del reconocimiento inmediato, mañana es tarde. Por definición, el psicópata es narcisista, pero ha cambiado su rumbo, antes era la fama por la inteligencia, hoy lo es por la imagen. Pero vamos hacia atrás, porque luego o al igual que Barreda, hubo otro caso no menor ni truculento, el homicidio de Carolina Aló, en manos de Fabián Tablado. Entiendo que el desarrollo en ítems ayudará a la comprensión:

  1. Carolina Aló y Fabián Tablado conformaban una pareja de las típicas disfuncionales, como tales, donde todo comienza por la violencia y termina con su máxima expresión o la muerte. Acá vale aclarar algo: que un violento no mate puede ser por tres factores, no dispuso de tiempo o ánimo, fue denunciado antes (el más débil de todos) o murió en el intento. Por otra parte, requiere de una pareja que sea funcional o se funcionalice a ese modo de vivir, y que pueda llegar a ser sometida según el caso.

  2. Tras varias discusiones de la pareja, y a punto de perder el agresor su trofeo, su objeto, su propiedad que actúa como refuerzo narcisista, o lo que es peor, “como yo la uso la va a usar otro”, surge la obligada frase “si no sos mía no sos de nadie”, que marca la decisión final como una idea fija (difícil pero no imposible de reducir, lo que sumado a marco de comprensión del hecho, y conciencia de realidad y situación otorgan el carácter de imputabilidad al hecho que se sindica). Desde las defensas, se intenta llevar esta explicación en forma casi textual al marco de la “emoción violenta” (visión en túnel o disociación temporal de la conciencia, siempre hablando al momento de la comisión del hecho), o de la inimputabilidad dado que por un estado psicótico X se perdió temporalmente la conexión de la conciencia con la realidad, por lo cual no existiría comprensión del acto criminal o a veces ni su recuerdo. Todo lo explicado, bien llevado y elevado al nivel académico que corresponde, es uno de los temas más apasionantes de la Psiquiatría Legal.

  3. Sin filtro que otorgue un freno a la acción criminal, y con las posibilidades a su favor (dos principios básicos para la acción criminal), el sujeto sindicado llevó a cabo su acto o faena, matando de 113 heridas punzantes y corto punzantes a Carolina Aló, siendo ya (determinado por la autopsia) las primeras de carácter intrínseco mortal, no obstante lo cual prosiguió en el convencimiento primero de la pasionalidad del crimen cometido, y segundo, con la idea de la inimputabilidad, dado que las últimas (al menos 15) ya eran de carácter post mortem. No obstante, el psicópata es desorganizado en sus actos posteriores, y si predomina su narcisismo, hay un enamoramiento de la situación que torna necesario ratificar su autoría. En un hiper resumen, ésta fue la historia hasta el juicio oral y público.

  4. Determinada su autoría, su imputabilidad y por ende su comprensión de los hechos jurídicos que se le sindicaban, se demostró su culpabilidad y sentenciado a cumplir 25 años de cárcel, a los cuales fueron agregados 2 años y 6 meses por violencia de género y amenazas contra una pareja que formó legalmente estando en prisión y las hijas de ambos, por lo cual, con un cómputo de años realizado sobre el total de la condena y beneficiado por la “Ley del 2x1 (los años que cumple prisión sin sentencia firme se computan en forma doble)”, salió hace pocos días con condena cumplida (comúnmente no le debe nada a la sociedad).

  5. Los informes del Gabinete Interdisciplinario del Servicio Penitenciario, que evalúa el estado de los mismos, su capacidad de reinserción social, grado de peligrosidad, etc), aconsejaban ya en los últimos años que no podía reinsertarse en la sociedad, que persistía con sus rasgos de personalidad, etc. El último informe ratificado por un psiquiatra, mencionaba lo mismo, que no presenta cambios, que traza escasa o nula empatía, y  la conclusión final lapidaria pero no menos cierta:”presenta un trastorno antisocial de la personalidad, su psicopatía no se puede curar”.

Si esto es así (y adhiero plenamente al diagnóstico de mi colega, nuestra sociedad tiene entre manos un nuevo problema.

Para cerrar, me quedo con una palabras del Dr. Carlos Fayt, ex integrante de la Corte Suprema de la Nación:

“El Código Penal es un buen manual de sugerencias”

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