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Video - Alan Ruschel, sobreviviente de la tragedia de Chapecoense fue dado de alta y se quebró ante la prensa

El defensor, uno de los tres futbolistas del club brasileño que se salvaron, salió caminando del sanatorio y se emocionó en la conferencia de prensa.

Alan Ruschel fue el primero en recibir el alta de los tres jugadores sobrevivientes de Chapecoense. Al salir del hospital, brindó una conferencia de prensa ante los medios que lo esperaban y no pudo evitar las lágrimas.


"No tengo palabras para explicar lo que siento. Es una mezcla de sentimientos. Una alegría estar aquí de nuevo, sentado. Pero al mismo tiempo, un duelo por la pérdida de varios...", dijo, hasta ser interrumpido por su llanto.

"En el momento en que se estrelló el avión, Dios me recogió y me dijo que tenía una misión aquí en la tierra, por lo que no me llevó con él. Es un milagro que esté caminando, estoy vivo, los médicos dijeron que era una grave lesión la que tenía en la columna", afirmó el lateral brasileño.

Aun en recuperación, Alan Ruschel expresó su deseo de volver a jugar al fútbol. "Haré de todo para volver a jugar al fútbol. Será con mucha paciencia. Calculé tres meses para calcificar la columna y ya pasó uno. Dos meses más para fortalecer la musculatura. Estoy sólo en el comienzo", aseguró.

Ruschel sostuvo que no tiene muchos recuerdos del accidente que le costó la vida a 71 de las 77 personas que viajaban desde Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, hasta Medellín, donde el humilde club de Brasil iba a disputar la primera final de la Copa Sudamericana ante Atlético Nacional.

"Recuerdo que salía de San Pablo, luego Santa Cruz de la Sierra. Salimos de allí y no recuerdo el vuelo del accidente. Lo que recuerdo después es mi esposa Marina hablándome en el hospital. Yo no sabía lo que estaba pasando y poco a poco me decían. No recuerdo nada. Es una cosa muy loca, no puedo explicar lo que pasó", manifestó.

El futbolista fue dado de alta y salió caminando del sanatorio de Chapecó, donde se recuperaba de las duras lesiones que sufrió. Afuera lo esperaban sus familiares y uno de sus compañeros, que no viajó con la delegación.