Un escultor lanzó "Íconos", una serie de figuras populares argentinas a pequeña escala para homenajearlos en hogares y oficinas
Íconos argentinos en hierro, las esculturas que homenajean a grandes figuras de la cultura polpular argentina.
El reconocido escultor y artista plástico Miguel Jerónimo Villalba, creador de la escultura de Lio Messi que está en el Museo de Conmebol junto a la de Diego Maradona y Pelé, lanzó la serie Íconos de Arte Villalba Esculturas, una línea de producción de su taller que transforma figuras emblemáticas argentinas en piezas escultóricas de hierro con un lenguaje contemporáneo. 
A través de su trabajo artesanal, cada obra busca reinterpretar símbolos de la memoria colectiva en objetos que otorgan carácter a cualquier espacio. Así, la colección incluye esculturas en hierro de Carlos Gardel, Eva Perón, los escritores Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, personajes históricos como Juana Azurduy o José de San Martín, más contemporáneos como el Papa Francisco, figuras del folklore como Mercedes Sosa y Atahualpa Yupanqui, o representantes del rock nacional: Gustavo Cerati, Luis Alberto Spinetta, el Indio Solari y Charly García. 

Por cierto, las figuras que más se venden son las que representan a Argentina en el mundo del fútbol, como la de Lionel Messi o Diego Armando Maradona.
La colección nace de la experiencia de Arte Villalba en la creación de monumentos y esculturas para el espacio público, trasladando el mismo lenguaje escultórico a piezas de escala íntima y que se entregan con certificado de autenticidad.
Villalba fue el encargado de realizar, entre muchas obras, las estatuas del Paseo de los Presidentes, en la costanera de Río Gallegos, al igual que de la estatua del único soldado riogalleguense caído durante la Guerra de Malvinas: José Honorio Ortega. “El monumento a Ortega es una obra que trata de poner en valor su figura por ser el único soldado muerto en batalla en la Guerra de Malvinas oriundo de la ciudad de Río Gallegos. Es una propuesta que me hicieron ex combatientes de Río Gallegos. Es una obra a la que le dediqué mucho tiempo”, explicó tras la inauguración en Santa Cruz en 2022.
El concepto de taller, nacido hace 25 años como motor de proyectos, surge de la reflexión acerca de la práctica escultórica y su impacto. “Nos interesa participar de proyectos que se alineen con nuestra misión y valores, que contribuyan al cambio positivo y promuevan las comunidades”.
Además de su colección Íconos, Villalba produce elementos, escenas y símbolos ligados a las costumbres populares, la tradición y el imaginario argentino. “Se trata de obras que dialogan con aquello que reconocemos como propio incluso antes de poder explicarlo”, agrega.
Desde su taller, Villalba afirma que “el arte puede ser una herramienta para impulsar transformaciones positivas. Este espacio reúne iniciativas en desarrollo y oportunidades de colaboración para hacer realidad nuevas obras, experiencias y espacios de intercambio entre artistas, instituciones, empresas y comunidades”.

Su propia historia
Miguel Jerónimo Villalba incursionó en el mundo de las esculturas gracias a su padre, quien realizó esculturas desde que Miguel es muy pequeño: “Aprendí mucho de mi papá escultor y luego estudié Bellas Artes. Ya hace 25 años que me dedico a esto”, resaltó.
“En mis inicios trabajé con mi papá, aprendí de él y mi viejo siempre me inculcó el trabajo del taller. Me crié entre talleres. La escultura es mi mundo, pero también pude volcar todo este conocimiento al estudio y el estudio me permitió tener más conocimientos subjetivos del arte”, concluyó el artista.
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