Tensión global: EE.UU. e Israel atacaron Irán
La ofensiva fue presentada como “preventiva” por Israel y contó con apoyo estadounidense. Tras los bombardeos en Teherán, se reportaron explosiones en varios países de la región, incluyendo bases vinculadas a EE.UU.
El conflicto escaló de forma abrupta durante la madrugada argentina. Mientras Washington confirmó operaciones militares en territorio iraní, Teherán respondió con medidas defensivas y posibles ataques indirectos, encendiendo las alarmas de una guerra a gran escala en Medio Oriente.
El conflicto en Medio Oriente dio un salto crítico este sábado luego de que Estados Unidos y Israel lanzaran una ofensiva militar coordinada contra Irán, en lo que las autoridades israelíes definieron como un “ataque preventivo” ante amenazas inminentes.
Las primeras explosiones se registraron en Teherán, donde columnas de humo se elevaron cerca de zonas sensibles del poder político y militar. Testigos reportaron detonaciones de gran magnitud en distintos puntos de la capital, mientras los medios estatales confirmaban los ataques sin brindar detalles precisos sobre los objetivos alcanzados.
Desde Washington, el presidente Donald Trump confirmó el inicio de “importantes operaciones de combate”, en una escalada que ya venía gestándose tras semanas de despliegue militar en la región. La Casa Blanca sostiene que la ofensiva busca frenar el avance del programa nuclear iraní, una de las principales fuentes de tensión en la política internacional reciente.
En paralelo, Israel declaró el estado de emergencia en todo su territorio. Las sirenas antimisiles se activaron en varias ciudades y el gobierno instó a la población a permanecer cerca de refugios ante la posibilidad de represalias. El ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió que “se espera un ataque contra el Estado de Israel y su población civil en el futuro inmediato”.
La respuesta iraní no se hizo esperar. El gobierno ordenó el cierre de su espacio aéreo y emitió alertas a la aviación civil, mientras crecen las versiones sobre posibles ataques contra objetivos estadounidenses en la región. En las últimas horas, se reportaron explosiones en países como Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Kuwait, lo que sugiere una expansión del conflicto más allá de las fronteras iraníes.
En este escenario, el paradero del líder supremo Ali Jamenei genera incertidumbre, ya que no ha aparecido públicamente en medio de los ataques. La falta de información oficial alimenta las especulaciones sobre el alcance real de los daños y la capacidad de respuesta del régimen.
La comunidad internacional observa con extrema preocupación el desarrollo de los acontecimientos. Analistas advierten que una escalada sin control podría derivar en un enfrentamiento regional de gran escala, con impacto directo en la seguridad global y en los mercados energéticos.
Mientras tanto, el mundo sigue minuto a minuto una crisis que amenaza con reconfigurar el tablero geopolítico en una de las regiones más inestables del planeta. Si no hay señales de desescalada en las próximas horas, el conflicto podría entrar en una fase aún más peligrosa.
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