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Qué pena: Scioli la iba a romper en el debate

El periodista Reymundo Roberts da una afilada visión sobre la no participación del candidato del FpV del debate presidencial.

Extraído de La Nación
Por Carlos M. Reymundo Roberts


Tengo una primicia: Scioli analizó hasta último momento la posibilidad de sumarse al debate de mañana. En el fondo fue un duelo de polleras: Cristina nunca quiso saber nada (teme que se considere este formato como el comienzo de una etapa democrática en el país), mientras que Karina remaba en el sentido contrario. Es lógico. Kari frecuenta otros ambientes; sus amigos son de otro palo, no tan comprometidos, digamos, con tópicos como la distribución del ingreso o el deterioro de los términos de intercambio. Es gente que no termina de tolerar ni a Mariotto, el parrillero de La Ñata, ni mucho menos a Zannini y toda la fauna de ex montos. Daniel se ubica en el medio. Ni Fito Páez ni Julio Iglesias: Pimpinela.

La cuestión es que el gobernador les dio el gusto a las dos. A la Presidenta, porque no va a ir, y a su mujer, porque le dijo que lo intentó hasta que resultó evidente que era altamente riesgoso. El problema no son las cosas que puedan llegar a preguntarle. Ha desarrollado una extraordinaria habilidad para contestar en forma oblicua. Por ejemplo, si la consulta es por qué sigue divorciado de su mujer y si eso tiene algo que ver con una negativa a compartir su fortuna con ella, responde: "Con Karina nos amamos, y juntos hemos atravesado momentos muy dolorosos. Ella está. Yo estoy. Miro hacia adelante y veo que estamos los dos. Veo mucho amor". El problema, pues, no es eso, sino su sospecha de que los demás candidatos se van a aliar contra él, en una suerte de pelotón de fusilamiento. Está en condiciones de atajar a un periodista filoso, pero no a tipos que, ya jugados, se convertirían en algo así como una junta de verdugos de Estado Islámico. Y lo peor: que no le pregunten por él, sino que lo comparen con Cristina. Tipo: ¿cuál de los dos llega más holgado a fin de mes?

Un equipo de estrechos colaboradores de Scioli, al que me sumaron, hizo el simulacro de debate. Trabajamos hasta el martes de esta semana. Se trató de buscar la mejor réplica a los temas que seguramente iban a plantearle. Desde luego, el discurso tenía que llevar el sello de Daniel: huidizo, cálido, institucional, controlado, sintético, mentirosillo. Un Daniel que bascula entre la continuidad y el cambio. Un Daniel que no dice nada, pero que lo expresa con la gravedad del que presenta las Bases de Alberdi. Un Daniel en el que la imagen, el continente, posterga el contenido.

Un Daniel auténtico. Un Daniel que es el exponente más perfecto de Scioli Producciones S.A.

Creo que hicimos un buen trabajo, y en el fondo me da lástima que todo ese material se desaproveche. Júzguenlo ustedes.

¿Qué va a hacer con el cepo? Tenemos que agradecerle a este modelo que nos haya dado una administración responsable del mercado de cambios. De joven, a mí me marcó la película Plata dulce. De grande, el dólar amargo. Actuaremos con responsabilidad.

¿Qué ajustes necesita el modelo? En la Argentina ya han pasado los tiempos en que todo se arreglaba con un ajuste. Yo camino el país y la gente no me pide ajuste. Me dicen: "Daniel, metele para adelante". La oposición tiene los candidatos del ajuste. Yo soy el candidato de la Argentina productiva, industrializada. Voy a meterle para adelante. Lean mis labios: lo que haya que kambiar, lo voy a kambiar.

Usted prometió atraer inversiones por 30.000 millones de dólares. Explique cómo. Fundamentalmente, con responsabilidad y certidumbre, caminando el mundo. Voy a encabezar misiones al exterior. A los grandes inversores les voy a decir que lean mis labios: yo soy garantía de rentabilidad.

¿Qué espera de empresarios kirchneristas como como Cristóbal López, Lázaro Báez, Eurnekian?? Voy a pedirles que encabecen otras misiones al exterior. Que vayan a buscar su plata.

¿Cuál será el eje de su política exterior? La previsibilidad. Acabo de visitar a los Castro en La Habana, de jugar al fútbol con Evo y de mandarle señales de amistad a Obama.

La declaración de bienes que presentó resulta sospechosa por la valuación ridícula de sus propiedades. Lean bien lo que presentaron mis contadores. No lean mis labios.

¿Qué papel tendrá Cristina en su gobierno? Fundamentalmente, Cristina es mi amiga, es la jefa de nuestro movimiento y es, con Néstor, fundadora del modelo. Merece un lugar especial y me gustaría tenerla muy cerca. Estoy pensando en una estatua donde hoy está la de Juana Azurduy.

¿Y Zannini? Carlos es un compañero, un viejo luchador. Va a asumir con mucha responsabilidad su deber constitucional: tocar la campana para llamar a las sesiones del Senado.

¿Y Karina, va a seguir con su fábrica de anteojos? ¿No es incompatible con las funciones de primera dama? El de ella es un emprendimiento de fuerte compromiso social: siempre quiso observar de cerca la realidad de los más necesitados.

¿Usted cree que Nisman se suicidó o lo mataron? Mi gobierno va a seguir adelante con la investigación hasta las últimas consecuencias. Antes de que le entregue el mando a mi sucesor, el caso estará totalmente esclarecido. Es mi compromiso. Y si no, no entregaré el mando.

Defínase: ¿con usted termina el kirchnerismo? De ninguna manera. Conmigo empieza el sciolismo.