DOLAR
OFICIAL $816.08
COMPRA
$875.65
VENTA
BLUE $1.18
COMPRA
$1.20
VENTA

Medidas improvisadas en materia de fútbol

Hace poco más de cuatro años, como consecuencia de un episodio en las canchas de fútbol que llenó el vaso de la violencia, se decidió que los partidos se jugaran sin la parcialidad visitante para evitar enfrentamientos.

Esta decisión que abarcó todas las categorías de ascenso se tomó en julio de 2007, luego de la muerte de un hincha tras un partido entre Nueva Chicago-Tigre, por la Promoción, cuyo ganador accedería a la Primera División. En los graves incidentes murió una persona, que recibió una pedrada en la cabeza, hubo 14 heridos y 78 detenidos. La medida ha sido levantada por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Una semana atrás, Independiente de Rivadavia había ignorado la prohibición cuando vendió entradas a alrededor de 15.000 hinchas de River en el partido que jugaron en Mendoza.

La medida de la AFA parece una vez más surgida de la improvisación como viene sucediendo últimamente. El hecho que, en principio, es positivo, les genera a muchos clubes problemas de infraestructura y económicos, incluyendo a Atlético. Algunos clubes de la B Nacional solicitaron seis meses para poder encarar o concluir obras, antes de recibir a los hinchas de los equipos rivales. Por ejemplo, Deportivo Merlo emplea las dos tribunas del estadio para que no se enfrente su misma hinchada que está dividida, y deberá jugar en otro estadio. Por problemas de infraestructura, Atlanta y Ferro también planean mudarse de cancha cuando sea necesario, al igual que Desamparados de San Juan, que jugaría en la flamante cancha del Bicentenario. Chacarita Juniors, por su parte, no se halla en condiciones de recibir una hinchada rival.

Otro de los problemas que deberán enfrentar es la seguridad. Al regresar la parcialidad visitante, deberá aumentar el control policial. Algunas entidades lo resolvieron aumentándoles el precio de las entradas, como les sucedió a los simpatizantes "decanos" que para ver el partido de su equipo contra Instituto de Córdoba, debieron pagar $50, cuando la entrada popular cuesta $35. La escuadra de La Docta llegó a esa solución porque el operativo de seguridad tuvo para ellos un incremento de $ 3.000. Este recurso no ha surgido de un estudio previo que involucre a las demás instituciones deportivas.

Estas acciones unilaterales, como la de levantar inesperadamente la veda a los visitantes, pone de relieve la improvisación que reina en nuestro fútbol desde hace un tiempo, así como la profundización del centralismo porteño, a partir del descenso de River Plate a la B Nacional. Como consecuencia de los desmanes ocurridos en el partido en que institución de Núñez perdió la categoría, esta recibió un castigo nimio.

"El descenso de River, una cosa atípica dentro de nuestro fútbol, dio a las claras que en estos casos la divisional se tiene que adecuar a la institución y no la institución al torneo, porque hay diferencias abismales de convocatoria", afirmó el presidente de la AFA. Es decir que los 19 equipos que juegan en la B deben adaptarse a River por ser el "poderoso" y no al revés. No se trata, por cierto, de una sorpresa, porque algo similar ocurre históricamente entre Buenos Aires y resto de las provincias argentinas. Se llama Asociación del Fútbol Argentino, pero apenas tiene unos 70 clubes afiliados (casi todos de Buenos Aires) de los alrededor de 3.000 que hay en el país. Sería positivo que los dirigentes se propusieran democratizar y federalizar la entidad para que ese nombre tan pretencioso se hiciese realidad.