Las claves del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea: cómo beneficiará a la Argentina
Tras más de 25 años de negociaciones, la Argentina firmó en Asunción el histórico acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, que abre el acceso a uno de los mayores mercados del mundo, promete un fuerte impulso a las exportaciones y busca atraer inversiones, aunque todavía enfrenta desafíos de ratificación y adaptación productiva.
Tras más de dos décadas de negociaciones, la Argentina firmó este sábado en Asunción el Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea, un tratado que busca profundizar el comercio, atraer inversiones y fortalecer la inserción internacional del país.
La firma del entendimiento marca un hito en la política exterior y comercial argentina y reabre el debate sobre sus alcances, oportunidades y desafíos. Si bien el acuerdo ya fue suscripto, todavía deberá atravesar los procesos de ratificación en los parlamentos de los países miembros de ambos bloques para entrar plenamente en vigencia.
Uno de los ejes centrales del tratado es la apertura de mercados. La Unión Europea eliminará aranceles para cerca del 92% de las exportaciones del Mercosur, mientras que otro 7,5% accederá a través de cuotas preferenciales. El objetivo es facilitar el ingreso de productos regionales a uno de los mercados más grandes y exigentes del mundo.
Desde el Gobierno argentino estiman que el acuerdo permitirá un incremento significativo de las exportaciones hacia la UE, hoy uno de los principales destinos de los productos nacionales. Entre los sectores que se verán más beneficiados se destacan el agroindustrial, la energía, la minería y la industria manufacturera.
El tratado también refuerza el posicionamiento del Mercosur como bloque, al ampliar su acceso a un mercado de más de 440 millones de consumidores bajo reglas comunes y con mayor previsibilidad comercial. En ese sentido, el presidente Javier Milei celebró la firma y afirmó que se trata del “mayor logro del Mercosur desde su creación”.
Otro punto clave del acuerdo es el impacto en las inversiones. La Unión Europea es una de las principales fuentes de inversión extranjera directa en la Argentina, y el tratado apunta a generar un marco jurídico más estable, con reglas claras, mayor seguridad para los proyectos productivos y previsibilidad de largo plazo.
El entendimiento incluye además compromisos en materia de propiedad intelectual, compras públicas, competencia y desarrollo sostenible, alineando estándares regulatorios entre ambos bloques y estableciendo condiciones más homogéneas para el comercio.
En términos concretos, se prevén mejoras arancelarias para productos centrales de la canasta exportadora argentina. La carne vacuna, que actualmente paga aranceles de entre 20% y 60%, accederá a nuevas cuotas con aranceles reducidos o nulos. Productos como langostinos, calamares, merluza y miel ingresarán sin aranceles, al igual que frutas y cítricos como limones, peras, arándanos, cerezas y kiwi. Además, la UE otorgará las mayores cuotas agrícolas concedidas hasta ahora para carne bovina, maíz, arroz, carne aviar y etanol.
Según datos del Indec, entre enero y noviembre de 2025 la Unión Europea fue el tercer destino de las exportaciones argentinas, detrás de Brasil y China. En ese período, las ventas al bloque europeo alcanzaron los US$ 7.921 millones, un 3,7% más que en el mismo lapso de 2024.
Las proyecciones oficiales indican que las exportaciones argentinas a la UE podrían crecer hasta un 76% en los primeros cinco años de vigencia del acuerdo y hasta un 122% en un plazo de diez años. En valores, los envíos pasarían de US$ 8.641 millones en 2025 a más de US$ 19.000 millones en una década, impulsados por sectores estratégicos como energía, minería, litio, cobre e hidrocarburos.
De acuerdo con un estudio encargado por la Secretaría de Estado de Comercio de España, el acuerdo entre la UE y el Mercosur abarca cerca del 20% del PBI mundial, el 8,5% de la población global y alrededor del 30% del comercio internacional.
En 2024, según datos de Eurostat, la Unión Europea importó bienes por 56.000 millones de euros desde los países fundadores del Mercosur y exportó 55.200 millones de euros hacia el bloque. En ese esquema, la Argentina fue el segundo socio del Mercosur para la UE, detrás de Brasil, con un comercio total de 16.400 millones de euros.
Aunque el acuerdo no redefine de inmediato la estructura del comercio exterior argentino ni desplaza a China como principal socio, sí puede profundizar tendencias ya existentes y consolidar una mayor integración económica entre ambos bloques, que en conjunto representan un mercado de más de 780 millones de consumidores.
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