La esposa de Gene Hackman murió de hantavirus y encontraron excrementos de roedores en la casa
La muerte de Betsy Arakawa por hantavirus volvió a generar impacto tras el brote detectado en el crucero MV Hondius, donde ya se confirmaron varios contagios y tres muertos.
El brote de hantavirus registrado en el crucero MV Hondius volvió a poner el foco mundial sobre una enfermedad poco frecuente pero potencialmente mortal. En medio de la alarma sanitaria por los contagios detectados a bordo, resurgió además el caso de Gene Hackman y su esposa, Betsy Arakawa, quien falleció el año pasado a causa del mismo virus.
Según se conoció en aquel momento, Arakawa murió en febrero de 2025 tras contraer hantavirus en la residencia que compartía con el actor en Santa Fe, Nuevo México. La investigación sanitaria posterior reveló que la propiedad presentaba una importante presencia de roedores, excrementos y nidos en distintos sectores de la vivienda, elementos que fueron señalados como el principal foco de infección.
La autopsia determinó que la mujer sufrió un síndrome pulmonar asociado al hantavirus, una enfermedad que suele comenzar con síntomas similares a una gripe pero que puede evolucionar rápidamente hacia una insuficiencia respiratoria severa.
El caso generó una enorme repercusión internacional no solo por la figura del actor, sino también porque, según trascendió, Hackman —que padecía un avanzado cuadro de Alzheimer— permaneció varios días dentro de la casa junto al cuerpo de su esposa antes de fallecer posteriormente por problemas cardíacos.
Ahora, la enfermedad volvió a ocupar el centro de la escena por el brote detectado en el MV Hondius, que realizó un recorrido entre Ushuaia, Cabo Verde y Canarias. Las autoridades sanitarias ya confirmaron siete contagios y tres muertes relacionadas con el virus.
La principal hipótesis es que algunos pasajeros habrían contraído la infección antes de embarcar, posiblemente durante actividades realizadas en zonas naturales de la Patagonia. Las investigaciones apuntan especialmente a una pareja neerlandesa que viajó por Argentina y Chile antes de subir al barco.
El hantavirus afecta principalmente a roedores y se transmite a las personas por inhalación de partículas contaminadas provenientes de orina, saliva o excrementos secos. Los contagios entre humanos son poco habituales, aunque la llamada cepa Andes —detectada en Sudamérica— puede propagarse de persona a persona en determinados casos.
A raíz de estos episodios, organismos sanitarios reforzaron las recomendaciones para evitar el contacto con roedores y extremar cuidados en ambientes cerrados o con signos de infestación.
Mientras continúa la investigación internacional sobre el brote del crucero, el antecedente de la muerte de Betsy Arakawa vuelve a reflejar los riesgos de una enfermedad poco frecuente, pero que puede tener consecuencias fatales si no se detecta a tiempo.
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