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La cronología del escalofriante caso del nene desenterrado y mutilado en Miramar

Esta semana se comprobó que la tumba de la víctima fue profanada. Las abogadas de la familia creen que hay más casos.

El caso comenzó con grandes interrogantes luego de que un hombre en bicileta llamara a la policía tras descubrir el cuerpo mutilado, vaciado y suturado de un nene de alrededor de 2 años, a la vera de la ruta 11. A pesar de los esfuerzos de la justicia, durante varios días no pudo saberse a quién pertenecía el cadáver.

Este miércoles se confirmó que se trataba de un nene muerto hacía apenas 11 días por atragantamiento en la localidad bonaerense de El Boquerón. Dos personas quedaron detenidas. Este jueves la fiscal Ana María les tomó declaración a los sospechosos con un solo objetivo: saber por qué.

El 10 de marzo pasado Matías Valentino Fernández, de 1 año y medio, murió tras atragantarse con una "bombucha" en su casa de El Boquerón, un pueblo en el partido de General Pueyrredón, ubicado sobre la Ruta Provincial 88.

Sus papás lo velaron en El Boquerón. Después del servicio, una cochería de la ciudad de Mar del Plata lo trasladó hasta el cementerio de Comandante Nicanor Otamendi, en el partido de General Alvarado, a apenas 38 kilómetros de Miramar, donde fue enterrado en tierra.

Durante madrugada del martes 21 de marzo encontraron el cuerpo de un bebé que se estimó tenía alrededor de 2 años presentaba mutilaciones en manos y pies. Le faltaban varios órganos, entre ellos los genitales, por lo que era imposible definir su sexo. También le faltaba el cerebro. La tapa del cráneo había sido abierta, y suturada nuevamente.

Conocida la noticia las hipótesis fueron desde el tráfico de órganos, pasando por ritos satánicos, hasta la posibilidad de que la criatura hubiera sido utilizada como una pequeña "mula" por narcotraficantes. La fiscal Caro, menos proclive a la fantasía, tuvo desde el primer momento otra prioridad: saber quién era la víctima.

Se relevaron todas las búsquedas activas en el país de niños de esa edad pero no se obtuvieron resultados positivos. Se indagó por faltantes de cuerpos en las morgues, en los cementerios, pero nada se correspondía con el hallazgo. Nuevos rastrillajes en el lugar dieron algunos elementos que podían estar relacionados, pero ninguno era determinante.

La autopsia preliminar arrojó un dato que despertó la atención de los investigadores: el cuerpo había estado en frío. "Pudo ser en una zona fría o en una heladera", le explicaba en ese momento la fiscal Caro a Infobae, mientras indagaba en una técnica nunca utilizada en el país a partir de la que recrear el rostro en vida del niño, para poder ponerlo en los medios e intentar que alguien lo reconozca.

En este punto serían nuevamente los forenses los encargados de echar luz sobre el caso. Estudios de ADN encontraron compatibilidad entre la estructura sanguínea del cadáver y la de Matías Valentino Fernández, muerto hacía menos de dos semanas en El Boquerón.

El miércoles de esta semana la fiscal, en presencia de los padres de Matías, ordenó la exhumación del cuerpo. Se cerró el perímetro del sector 4 del cementerio de Comandante Nicanor Otamendi, se desenterró el ataúd, y se comprobó que el féretro estaba vacío y roto.

Para los investigadores de la Fiscalía Descentralizada de General Alvarado es claro ante la evidencia de que el robo del cadáver se produjo en el cementerio y resultaron detenidas dos personas: Juan Carlos Della Satina, de 66 años, dueño de la funeraria de la localidad de El Boquerón que prestó el servicio fúnebre a la criatura y el encargado del cementerio de Otamendi, de apellido López.

Fuentes judiciales precisaron a Infobae que López, el encargado del cementerio, quedó detenido por "falso testimonio y encubrimiento". Durante la investigación había declarado y aseverado que la tumba había estado "intacta desde el día del entierro".

Este jueves, día en que la fiscal Caro planeaba tomar declaración indagatoria a al menos uno de los detenidos. Por su parte las abogadas de la familia de Matías, Carolina Ramasco y Marcela González, manifestaron en diálogo con el medio local , su preocupación por el desenlace: "Estamos seguras de que este hecho no es la primera vez que sucede", dijeron.

"Son dos papás que hace muy poquitos días tuvieron la desgracia de que fallezca su hijo, estaban en pleno duelo. Ellos tienen ciertas costumbres que por ahí nosotros no las tenemos. Hicieron un velatorio muy grande, casi cien personas, se acercó gente de la comunidad, gente de Bolivia, parientes. Lo hicieron en el mismo campo en donde viven. Por lo tanto todos habían visto el cuerpo del bebé en el velatorio, luego lo trasladaron a la funeraria, todos fueron al entierro. Estaban totalmente descríedos de que su bebé, que había sido sepultado, era la misma criatura que había sido hallada en la circunstancia que conocemos", detalló Ramasco.

"Queremos que se investige seriamente, estamos seguras de que este hecho no es la primera vez que sucede. La familia se anoticia por encontrar los restos del cuerpo, hubieran estado años llevando flores al cementerio", sumó González.

(Fuente Infobae)