DOLAR
OFICIAL $1405.00
COMPRA
$1455.00
VENTA
BLUE $1480.00
COMPRA
$1500.00
VENTA

Horror en Recoleta: hallaron muerta a una mujer junto a su hijo de 7 años en la habitación de un hotel

Estaban en la bañera. Ella tenía cortes en los brazos y en el cuello.


Un macabro hallazgo tuvo lugar este viernes en el barrio porteño de Recoleta. Allí encontraron a una mujer de 41 años y a su hijo de 7 muertos dentro de la bañera de la habitación de un hotel.

Las víctimas, identificadas como Gisela Mercedes Yurka y su hijo Gabriel Saru Ovejero, fueron encontradas sin vida este viernes en el baño de la habitación 306 del Hotel Ker, en el barrio porteño de Recoleta. Ambos eran buscados por su familia desde el jueves y, hasta el momento, el entorno no encuentra explicaciones claras sobre lo ocurrido.

Según un examen preliminar de los investigadores, el niño habría muerto primero y su cuerpo presenta signos compatibles con asfixia, posiblemente por sumersión. En tanto, la mujer tenía 11 heridas cortantes en ambos antebrazos y dos cortes en el cuello. De acuerdo a la información recabada, todas las lesiones habrían sido autoinfligidas.

La noticia causó una fuerte conmoción entre familiares, amigos y compañeros de trabajo de Gisela. Horas antes de conocerse el resultado del estudio forense inicial, una compañera publicó un mensaje en redes sociales en el que expresó: “Ella amaba a su hijo, y su hijo a ella”, junto a una fotografía en la que se los ve abrazados a la salida de la escuela.

La imagen contrasta de manera profunda con la escena que encontraron la Policía y el personal del hotel al ingresar a la habitación, donde ambos cuerpos estaban dentro de la bañera. Fuentes cercanas a la investigación señalaron que en el lugar también se hallaron jeringas y dosis de insulina, además de una gran cantidad de sangre.

Con estos elementos, la principal hipótesis que manejan los investigadores es la de un crimen seguido de suicidio, es decir, que la mujer habría causado la muerte de su hijo y luego se habría quitado la vida. No obstante, la causa continúa bajo investigación.

Por estas horas, la Justicia avanza con distintas pericias para esclarecer lo sucedido y toma declaración al personal de limpieza, seguridad y administración del hotel, cuyos testimonios son considerados claves para reconstruir las últimas horas con vida de Gisela y Gabriel.

La historia que compartió la compañera de trabajo de Gisela.

Gisela Yurka trabajaba como docente y residía en la localidad bonaerense de González Catán, en el partido de La Matanza. Ella y su hijo habían llegado el jueves al hotel, ubicado en Marcelo T. de Alvear al 1300, donde solicitaron una habitación por una noche. El viernes por la mañana debían realizar el check out, pero no se presentaron ni respondieron a los llamados desde recepción.

Ante la falta de respuesta, el encargado del hotel se acercó a la habitación y, al no obtener señales de los huéspedes, dio aviso a la Policía. El hallazgo coincidió con la búsqueda que familiares y allegados habían iniciado horas antes, luego de perder contacto con la mujer y el niño.

La confirmación de las identidades se produjo con el correr de la jornada y generó un profundo desconcierto entre docentes, madres del colegio al que asistía el menor y vecinos de la familia, que aún intentan comprender lo ocurrido.

Dejá tu comentario