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Habrían encontrado la "partícula de Dios"

Lo aseguraron los científicos. Se trata de la pieza que falta en el rompecabezas de las partículas elementales que existen en el Universo. Es clave para explicar la formación de la materia.

Tras varias décadas de búsqueda sin tregua, los científicos de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) anunciaron hoy el hallazgo de una nueva partícula que podría ser el buscado bosón de Higgs , la pieza que falta en el rompecabezas de las partículas elementales que existen en el Universo y de las que se pueden reproducir las condiciones que existieron una fracción de segundos después del Big Bang, la gran explosión cósmica que dio origen todo lo conocido.

"Es un resultado preliminar pero pensamos que es muy contundente y sólido", informó Joe Incandela, portavoz de uno de los dos equipos a la búsqueda de la partícula de Higgs. Sin embargo, todavía no han podido confirmar con certeza científica que la nueva partícula hallada sea el bosón de Higgs.

Enseguida, agregó: "Hemos observado un exceso de sucesos alrededor de una masa de unos 125 gigaelectronvoltios (GeV) con una significación estadística de 4,9 sigmas".

Esto significa que la nueva partícula observada tiene las propiedades que se espera correspondan al bosón de Higgs y que esto ha podido observarse con una probabilidad de error equivalente a una en tres millones, según consignó la agencia EFE.

El CERN presentó en una conferencia científica en su sede principal los resultados obtenidos hasta el momento por el experimento CMS y ATLAS, en la víspera de una prestigiosa reunión de Física de Altas Energías en Australia.

Mediante el uso del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), el acelerador de partículas más grande del mundo en forma de túnel de 27 kilómetros de circunferencia, instalado a 100 metros bajo tierra de la sede del CERN en Suiza, más de 5000 científicos y físicos provocan el choque de miles de millones de protones con la esperanza de encontrar con precisos detectores, el rastro del bosón de Higgs, una partícula hipotética en la que se basa el modelo estándar de la física moderna y que explicaría el origen de la materia.


En 1964, el británico Peter Higgs y sus colegas dedujeron la existencia de la partícula, considerado como la que brinda su masa a todas los demás dentro del "modelo estándar", la teoría de la estructura fundamental de la materia que describe todas las partículas y fuerzas del universo. "Es algo así como ver una cara familiar de lejos", explicó el director general del CERN, Rolf Heuer.

En el "modelo estándar", el bosón de Higgs es considerado la partícula que brinda su masa a todas las demás. "La idea es que hay partículas que chocan permanentemente con bosones de Higgs. Estos choques frenan su movimiento, que se vuelve más lento, y le dan la apariencia de una masa", explicó el físico y filósofo Etienne Klein, que comparó este fenómeno con un hombre que intenta pasar corriendo en medio de una multitud que "frena su carrera" y le hace aminorar su velocidad.

Es un microscopio y un telescopio

"El Gran Colisionador de Hadrones (LHC) podría pensarse como un microscopio diez veces más poderoso que todo lo que conocemos, porque nos permitirá ver mucho más allá en el interior de la materia. Y también es telescopio, porque nos permitirá ver los procesos que controlaron la evolución del universo cuando tenía menos de un segundo. Hay muchas preguntas que tenemos sobre la teoría de la materia y la cosmología para las que sólo el LHC puede darnos respuestas", explicó el científico John Ellis.

Según explica, en el modelo estándard de la materia describe muy bien todos los experimentos realizados en los laboratorios del mundo. Pero es incompleto. "Uno de los candidatos a integrarlo es el bosón de Higgs, el mecanismo responsable de darles masa a algunas partículas, como el electrón, y no a otras, como los fotones. La supersimetría ayudaría al bosón de Higgs a hacer su trabajo. Podría haber una conexión entre las partículas de la materia, como el electrón, y las de las fuerzas fundamentales, como el fotón. Las propiedades de esas partículas son muy diferentes, y tal vez con la supersimetría podamos conectarlas."

Y agrega: "Una de las predicciones de la supersimetría es que podría haber una partícula como el fotón, pero con características levemente diferentes. Y este fotino, como se lo llama, podría ser la masa oscura del universo. Los astrónomos y los astrofísicos dicen que el 80% de la masa del universo no es de materia normal, como yo o la Tierra, sino de otra forma de materia, tal vez la supersimétrica, tal vez los fotinos".

El diciembre último, el misterio sobre el bosón de Higgs se redujo sensiblemente cuando los dos experimentos independientes que se están llevando a cabo en el LHC (llamados ATLAS y CMS) limitaron una región situada entre 124 y 126 giga-electrón voltios (1 GeV equivale a la masa de un protón). Esta unidad de energía se utiliza para representar la masa de las partículas siguiendo el principio de equivalencia energía-masa (el famoso E=mc2), los dos atributos de la materia.

Indicadores o descubrimiento

Hasta ahora el principal obstáculo era el margen de error de los dos experimentos, todavía demasiado grande a pesar del gran número de datos acumulados, y que obligaba a los científicos a hablar de "indicaciones" y no de "descubrimiento" del bosón.

El LHC, el mayor acelerador de partículas del mundo, volvió a ponerse en marcha en abril de 2012 y estuvo funcionando a pleno rendimiento hasta el 18 de junio con una energía todavía superior a la del año pasado, generando en tres meses más datos que en todo 2011.

Pero al mismo tiempo el "ruido de fondo" que dificulta la detección de las partículas aumentó en las mismas proporciones y necesita análisis todavía más precisos para interpretar las señales, aislar los fenómenos más interesantes y reencontrar la pista del bosón de Higgs. Tras un trabajo muy intenso, los físicos esperan ahora ansiosos la confirmación de su existencia