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En un encuentro histórico, Argentina busca su pase a la Final frente a Inglaterra

Argentina e Inglaterra vuelven a cruzarse en un Mundial en un partido que trasciende lo deportivo por el peso de la historia. Mientras Lionel Scaloni insiste en que se trata solo de fútbol, el duelo revive una rivalidad cargada de recuerdos y encuentra a Lionel Messi ante una nueva oportunidad para seguir agrandando su legado.

La Selección argentina enfrenta este miércoles a Inglaterra por un lugar en la final del Mundial 2026, en un partido que vuelve a poner frente a frente a dos selecciones unidas por una de las rivalidades más emblemáticas de la historia del fútbol.

Tras la clasificación ante Suiza, Lionel Scaloni busca quitarle dramatismo al encuentro y deja una frase contundente: "Es un partido de fútbol. No hay más que eso. No confundamos". El entrenador intenta mantener el foco exclusivamente en lo deportivo y evitar que la carga histórica y política influya sobre sus futbolistas.

Sin embargo, el cruce despierta inevitablemente un interés que va más allá del juego. Se trata de una semifinal de la Copa del Mundo entre dos campeones mundiales, con Lionel Messi como gran protagonista y con décadas de antecedentes que alimentan un clásico de enorme peso simbólico.

El fútbol ocupa un lugar central en la vida de los argentinos y los Mundiales potencian esa pasión. Cada presentación de la Selección paraliza ciudades, monopoliza las conversaciones y moviliza a millones de personas, especialmente cuando el rival es Inglaterra.

La historia entre ambos seleccionados suma capítulos inolvidables. El más recordado es el de México 1986, apenas cuatro años después de la Guerra de Malvinas, cuando Diego Maradona protagoniza la histórica victoria argentina con la Mano de Dios y el Gol del Siglo.

A diferencia de aquel contexto, hoy la realidad es otra. Pasaron cuatro décadas, las circunstancias cambiaron y muchos protagonistas de la Selección mantienen un vínculo estrecho con Inglaterra. Varios jugadores desarrollan allí sus carreras, viven con sus familias o incluso tienen hijos nacidos en ese país.

Messi también llega en un escenario completamente distinto al de Maradona en 1986. A sus 39 años atraviesa un nuevo Mundial como líder futbolístico y emocional del equipo de Lionel Scaloni. Lejos de tener cuentas pendientes, vuelve a ser determinante en el camino de la Selección y sostiene su vigencia con actuaciones decisivas.

El debate sobre cuánto influye la historia en este tipo de partidos vuelve a instalarse en la previa. Mientras algunos consideran que el enfrentamiento conserva una carga emocional ligada al conflicto por las Islas Malvinas, otros, incluidos veteranos de guerra y familiares de excombatientes, piden separar el deporte de la política y vivir el encuentro únicamente como un partido de fútbol.

Las canciones de cancha, las referencias a Malvinas y la expectativa que genera cada enfrentamiento alimentan una rivalidad que se mantiene viva desde hace décadas. Los antecedentes incluyen el recordado duelo de Wembley en 1951, la victoria argentina en Buenos Aires en 1953, el choque de 1977 en la Bombonera, el triunfo en México 1986, la clasificación por penales en Francia 1998 y la derrota en la fase de grupos de Corea-Japón 2002.

En las últimas horas también se conocen testimonios que invitan a reflexionar. La madre de Alexis Mac Allister y Valentina Cervantes, pareja de Enzo Fernández, cuentan que evitan cantar algunas canciones contra Inglaterra porque sus hijos nacen en ese país y mantienen un vínculo afectivo con esa tierra.

Más allá de todas las interpretaciones, la expectativa crece con el correr de las horas. Argentina e Inglaterra vuelven a encontrarse en una instancia decisiva de un Mundial, con un lugar en la final en juego y con la ilusión de que la Scaloneta siga escribiendo una página más en una historia que ya ocupa un lugar privilegiado en el fútbol mundial.

 
 

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