El periodista Juan Fernández contó que ladrones armados entraron a robar en su casa: “Le taparon la cara a mi hija"
Tres hombres armados ingresaron a su vivienda en Ramos Mejía, mientras su hija adolescente de 14 años estaba sola. El periodista salió de paseo, regresó minutos después y se encontró con los delincuentes dentro de su casa. El dramático momento quedó registrado por cámaras de seguridad.
Un periodista de A24 sufrió un violento episodio de inseguridad en su casa de Ramos Mejía, partido de La Matanza. Tres hombres armados ingresaron a la vivienda mientras su hija de 14 años estaba sola, la sorprendieron en su habitación y le cubrieron el rostro para impedir que pudiera verlos.
Se trata de Juan Fernández, quien relató en A24 cómo fueron los minutos de terror que vivió su familia. El hecho ocurrió el lunes 12 de octubre, feriado, cuando salió junto a su esposa, su hijo de 11 años y sus dos sobrinos para ir a tomar un helado.
La salida duró alrededor de media hora. Durante ese tiempo, la adolescente permaneció en la casa. Al regresar, cerca de las 16, Fernández advirtió que había personas dentro de la propiedad y salió a pedir ayuda.
“Le taparon la cara a mi hija”, contó el periodista al reconstruir lo ocurrido.
Cómo fue el ingreso de los delincuentes a la casa de Juan Fernández
Las cámaras de seguridad de vecinos registraron los movimientos de los sospechosos antes del robo. Según explicó Fernández, un Chevrolet Onix sin patente había pasado varias veces por la cuadra y llegó a estacionar en distintas oportunidades.
En las imágenes se observa a los tres hombres bajar del vehículo y acercarse a la vivienda. Uno de ellos permaneció hablando por teléfono durante buena parte de la secuencia, incluso mientras los otros intentaban ingresar.
Los delincuentes lograron abrir una puerta de acceso que, según contó el periodista, estaba cerrada, aunque sin llave. Una vez adentro, cerraron la puerta con llave y bajaron las persianas del living.
En ese momento, la hija de Fernández estaba en su habitación, escuchando música. De acuerdo con el relato de la adolescente a su familia, los hombres entraron, le taparon la boca y le pusieron un pantalón sobre la cabeza para que no pudiera ver. Después la llevaron a la habitación de su hermano, que da al patio, y la dejaron encerrada allí.
Fernández contó que, al regresar, escuchó un ruido mientras pasaba por la cochera. Al advertir que algo no estaba bien, se acercó a la puerta y miró por la cerradura. Fue entonces cuando vio a uno de los hombres dentro de la casa.
Como no tenía las llaves ni el celular, corrió hasta una ventana de la habitación de su hija e intentó verla desde afuera. Sin embargo, no la encontró allí. “Lo único que rogaba es que cuando yo abriera la ventana, verla a ella en la habitación. O atada, o como fuera. Pero que esté ella”, recordó durante la entrevista con A24.
Al no verla, comenzó a gritar su nombre y a pedir ayuda a los vecinos y a la Policía. En ese momento, uno de los delincuentes salió de la vivienda armado y lo apuntó para obligarlo a alejarse. “Yo me acerco y me vuelvo a alejar porque él me apuntaba para que me aleje. Estaba apuntando”, relató.
Mientras tanto, los vecinos comenzaron a salir de sus casas. Según contó Fernández, los hombres también los amenazaron con el arma para que volvieran a entrar. Finalmente, el periodista pudo reencontrarse con su hija y abrazarla.
El miedo que quedó en la familia después del robo
Aunque los delincuentes ingresaron armados y llegaron a retener a la adolescente, no se llevaron objetos de la vivienda. Fernández explicó que quedaron en la casa celulares, mochilas y computadoras, entre otras pertenencias.
Para el periodista, el principal impacto fue el temor que atravesó su hija y el cambio que provocó en la vida cotidiana de toda la familia. Desde el episodio, la adolescente ya no se queda sola en la casa y, por el momento, dejó de ir al colegio.
“Por lo pronto, que mi hija esté bien”, expresó Fernández al hablar de sus prioridades después de lo ocurrido.
El periodista también contó que su hijo de 11 años presenció la desesperación de sus padres cuando regresaron y comenzaron a buscar a su hermana. Con el correr de las horas, explicó, el chico también empezó a tomar dimensión de lo que había sucedido.
La familia modificó sus hábitos, permanece más atenta a los accesos de la vivienda y busca reforzar las medidas de seguridad. Fernández señaló que comenzó a evaluar la instalación de cámaras y otros dispositivos de protección.
Pese al miedo, aseguró que no piensa mudarse y que intentará retomar su rutina, siempre que su esposa y sus hijos puedan volver a sentirse tranquilos. También destacó la respuesta policial: contó que tuvo un patrullero durante la noche y que personal de Policía Científica y de la comisaría se presentó tras el hecho.
“Esto sigue. Tengo que agradecer que no le pasó nada”, resumió el periodista al recordar el episodio.
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