DOLAR
OFICIAL $816.08
COMPRA
$875.65
VENTA
BLUE $1.18
COMPRA
$1.20
VENTA

Dos meses sin Daiana Garnica: buscan a la joven en los pozos ciegos de las casas de los acusados

La joven lleva desaparecida en Tucumán cerca de 60 días. Investigan a tres sospechosos y dudan de la actuación policial a la hora del relevo de pruebas.

La justicia y la policía tucumana profundizaban ayer la búsqueda de la adolescente Daiana Garnica, desaparecida desde el 6 de mayo, con inspecciones en los pozos sépticos en las casas de los hombres que se encuentran detenidos por su aparente vinculación con el caso.

De los operativos, que comenzaron el miércoles, participaban efectivos de la división Homicidios, agentes federales y de la Sociedad de Aguas del Tucumán que intentan buscar restos o pistas que permitan dilucidar el paradero de Garnica, ayudados con un drone de la Dirección de Catastro municipal.

Las pericias se realizaban en los pozos ciegos de las casas de Darío Suárez, el hombre de 40 años que invitó a la adolescente a hacer compras el sábado en el que perdió contacto con su familia, y su compañero de trabajo, Fabián "Sapo" Pacheco.

Si bien la búsqueda había comenzado el miércoles, debió ser interrumpida y prolongada incluso hasta ayer, por la complejidad del trabajo ante la falta de cloacas en la zona y porque no se puede trabajar cuando oscurece.

En ese marco, los peritos debieron vaciar el pozo de la casa de Pacheco y hoy continuaban las labores en la vivienda de Suárez.

Las fuentes de la investigación señalaron que también se intentará hacer el mismo trabajo en la casa del dueño de la fábrica de ladrillos donde trabajan ambos, Juan Matar.

A su vez, la defensora de Suárez, Julieta Jorrat, denunció en diálogo con el diario La Gaceta que tenía "entendido que mi cliente tiene su casa usurpada".

Asimismo, dijo que la apertura de sobres con pruebas en la sede de la Policía Federal, tras el extravío de una muestra, "deja mucho que desear: hay cajas sin sellar, abiertas, pruebas que no están debidamente recubiertas".

Daiana Garnica, de 17 años, salió de su casa en un barrio de la localidad de Alderetes el sábado 6 de mayo por la tarde, citada por mensaje de teléfono celular por Suárez, de 40 años, quien le pidió que la acompañara a comprar un aire acondicionado bajo la condición de que no revelara que saldría con él porque supuestamente se trataba de un regalo sorpresa.

Sin embargo, la joven nunca regresó y Suárez fue visto por su familia ese mismo sábado por la noche, por lo cual comenzó una intensa investigación que no pudo dar con su paradero.

El gobierno tucumano ofreció 50 mil pesos de recompensa para quien pueda aportar datos certeros sobre el paradero de Garnica.

La investigación del fiscal Claudio Bonari apunta principalmente a Suárez, dado que además de su vinculación directa con la salida de la adolescente de su casa, los perros especializados en búsquedas detectaron en su casa algunos escritos que lo involucran sentimentalmente con la adolescente.

Según fuentes de la investigación, la principal hipótesis que sigue el fiscal apunta a que la adolescente pudo haber sido asesinada y posiblemente sus restos hayan sido incinerados en los hornos de ladrillo donde trabajaba Suárez.