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Doble faz, doble mensaje

* Por Andrea Recúpero. La tapa en blanco de Clarín comunica muchas cosas. Pero las dos tapas que publicó ayer ese matutino dicen todavía más.

En primer lugar, porque el impacto que se quiso transmitir con el uso del blanco quedó disuelto –una página después– con la impresión de una segunda tapa tradicional y plena de contenidos. La sensación fue que Clarín no pudo sostener su tapa en blanco, que en definitiva fue un envoltorio, el papel que se estruja y se deja a un lado para llegar al contenido. El lector estaba decodificando esa primera plana efectista y apenas con un golpe de dedo se encontró con una segunda portada rebosante de salud. Una portada que enunciaba todo aquello que supuestamente el Clarín de la tapa amordazada no puede decir porque el gobierno lo quiere silenciar con la complicidad del sindicalismo. Doble faz y doble mensaje.
Incluso –hilando más fino–, esa doble tapa subestima al lector de Clarín. Se le está diciendo: en la segunda portada te explicamos lo que te quisimos decir en la primera, porque no confiamos en que puedas decodificar vos solo los significados que pretendemos trasmitir. La connotación puede ser peligrosa, se puede escapar algún significado sin domesticar, y una interpretación fuera de libreto sería un riesgo. 

Sin embargo, la tapa en blanco llega tarde. Cada vez son menos los ciudadanos que le creen a Clarín. Una gran mayoría comenzó a interrogarse sobre cuál es el rol de los medios de comunicación en democracia, justamente, desde que tomó conciencia del uso de la elipsis que hace el diario de Ernestina, al dejar afuera de la agenda y de su tapa los temas que le importan a los argentinos, como el fraude en Chubut y la masiva marcha por la Memoria, la Verdad y la Justicia de la semana pasada. Olvidos ideológicos, en línea con otros grandes silencios como el que recubre la verdadera identidad de Marcela y Felipe Noble Herrera y la apropiación de Papel Prensa durante la dictadura. La tapa en blanco era una deuda de Clarín. Pero debió haberla publicado el 24 de marzo de 1976.