Policiales
Cuatro policías deberán declarar tras no impedir que golpearan al adolescente que murió tras un choque en Chascomús
Kevin Martínez, de 15 años, fue golpeado mientras era asistido por médicos. Los efectivos tampoco detuvieron al agresor. La causa también espera pericias médicas y accidentológicas.
Después que se conoció el video que mostró cómo fue el choque de Kevin Martínez —el adolescente oriundo de Chascomús que murió tras accidentarse en moto y luego ser golpeado por Leandro Edgardo Marzzellino— la causa sumó una nueva medida judicial: fueron llamados a indagatoria los cuatro policías bonaerenses que estaban en el lugar del siniestro.
Según pudo saber Infobae, se trata de dos mujeres y dos hombres, integrantes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, que concurrieron a la intersección de las calles Julián Quintana y Jacarandá, donde el 12 de mayo, pasadas las 16, se produjo el choque.
La imputación contra los efectivos apunta a lo que ocurrió después del accidente. De acuerdo con la acusación, los policías habrían incumplido los deberes a su cargo al no impedir que Kevin Martínez, que estaba lesionado, fuera agredido a golpes de puño por Marzzellino mientras se encontraba “en una tabla de inmovilización hospitalaria siendo atendido por personal médico en virtud del siniestro sufrido momentos antes”.
Para la Justicia, los efectivos no solo debieron intervenir para frenar la agresión. También habrían omitido aprehender al agresor en flagrancia y promover las acciones necesarias para la persecución penal del hecho.
Por eso, los cuatro fueron citados a prestar declaración indagatoria por los delitos de violación de los deberes de funcionario público y omisión de promover la persecución penal, previstos en los artículos 248 y 274 del Código Penal.
La medida va en línea con el reclamo que venían sosteniendo los familiares de Kevin desde que se conocieron las imágenes posteriores al choque. “Nadie hizo nada para evitar que le peguen”, cuestinó su abuela en diálogo con TN. La madre del adolescente también apuntó contra el accionar policial durante una marcha: “Lo que se ve en el video es el no actuar de la Policía. Ellos no hicieron nada. No detuvieron al agresor, no eran diez personas, era una persona arriba de mi hijo”.
En ese contexto, la autopsia aportó un dato central para la investigación: la lesión más grave que presentaba Kevin era una “fractura múltiple de cráneo”, compatible con un impacto de alta intensidad. El informe médico-legal también describió “politraumatismos de importancia”, principalmente en el tórax, con un sangrado relevante en esa zona. Sin embargo, para los forenses, la fractura de cráneo fue la lesión determinante y resultó “idónea para producir la muerte”.
Para los investigadores, en principio, la causa de muerte está vinculada al accidente y no a la agresión posterior. Según consta en la causa, el joven viajaba sin casco. De todos modos, todavía restan estudios complementarios para determinar si los golpes que recibió después del siniestro tuvieron algún tipo de incidencia en el cuadro final.
Hasta ahora, la única imputada en la causa principal es la conductora de 25 años que manejaba el Ford Ka blanco involucrado en el choque, acusada de homicidio culposo. La situación procesal de Marzzellino, señalado por haber golpeado al adolescente después del siniestro y con un frondoso historial de antecedentes penales, todavía no fue definida: en principio podría ser imputado por lesiones, aunque la fiscalía espera pericias médicas, anatomopatológicas y otros estudios complementarios antes de adoptar una calificación definitiva.
La investigación está a cargo de la fiscal Daniela María Bertoletti Tramuja, quien continúa reuniendo prueba para integrar el resultado de la autopsia con las imágenes, los testimonios y las pericias pendientes.
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