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¿Cuál fue el crimen que cometió Víctor Saldaño, el argentino condenado a muerte en Estados Unidos?

Hace 19 años recibió la sentencia máxima que otorga la Justicia de EE.UU., y ahora espera una decisión para saber si seguirá viviendo.

La vida de Víctor Hugo Saldaño es digna de película. Nació en Córdoba, el 22 de octubre de 1972. Con apenas 18 años y sin haber terminado el colegio secundario, quiso salir a recorrer el mundo.

Sin dudarlo, emprendió viaje. Empezó en Brasil, donde estuvo parando seis meses en la casa de su padre. Luego siguió rumbo por el país carioca, donde trabajó como tractorista. De allí se trasladó a la Guyana Francesa a trabajar como minero, a México para hacer albañilería, estuvo en Nueva York como lavacopas y finalmente llegó a Dallas, donde se desempeñaba como camarero.

Y hasta allí llegó su gira mundial, dado que entró a la cárcel de Texas en la que todavía vive. La Justicia norteamericana lo condenó a pena de muerte por el asesinato de un comerciante en Dallas. Él nunca defendió su inocencia, pero sí argumenta hasta el día de hoy que fue condenado por discriminación racial.

El 25 de noviembre de 1995 Víctor Saldaño y un amigo mexicano llamado Jorge Chávez habían salido de copas. Según él mismo contó después, el consumo de alcohol fue demasiado y terminaron borrachos. "Nosotros no decidimos nada, estábamos borrachos y fue un accidente. Qué sé yo, fue una locura", confesó Saldaño años después durante una entrevista.

El cordobés y su amigo entraron, en ese estado, a un local de computadoras en las afueras de Dallas. Varios testigos confirmaron luego que los vieron salir encañonando al dueño del local, Paul Ray King, y meterse con él en un bosque cercano. Los vieron salir solos, y King fue encontrado a las pocas horas muerto en el mismo bosque, con cinco tiros. Horas más tarde la Policía detuvo a Saldaño, a quien encontró con el reloj de la víctima, el arma homicida y un botín de apenas 50 dólares.

El juicio y la condena fueron inmediatas: pena de muerte. Fue un juicio corto, de apenas dos semanas. Saldaño, aún antes de saber la condena, le escribió a su familia para decirles lo que había pasado y que se olviden de él, que ya era "un hombre muerto caminando".

Sin embargo, gracias a la lucha incansable de su familia, el caso llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que el miércoles revisará la condena. La CIDH suele recibir denuncias similares, aunque este en particular fue presentado como un caso y así lo revisará.

La defensa, que ya había logrado la anulación de la pena en 2002 (Saldaño fue vuelto a condenar en 2004), no intenta argumentar la inocencia del acusado ante la CIDH, sino exponer que la pena que recibió fue basada en un claro ejemplo de discriminación racial.

La pena que recibió estuvo apoyada en la evaluación de un perito psiquiátrico que determinó que los hispanos tienen mayor tendencia hacia la violencia. Por esto, la defensa argumentará ante la CIDH que lo de Saldaño fue un caso de la discriminación racial bajo la que opera la Justicia de los Estados Unidos.