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Crimen del peluquero: habló la mamá de Germán Medina, el colorista asesinado en Recoleta

El terrible hecho ocurrió el 20 de marzo de 2024. El único acusado es un compañero de trabajo de la víctima.


Antes del comienzo del juicio, habló Mónica, la mamá de Germán Medina, el peluquero asesinado por Abel Guzmán en Recoleta. “Tenían problemas por el formol en los alisados”, contó en diálogo con TN.

En la puerta del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 24, acompañada por su hija y sus sobrinas, relató que su hijo había empezado a trabajar en la peluquería Verdini un año antes del crimen, mientras que el acusado llevaba siete años en el lugar.

Asimismo, la mujer recordó el día del brutal hecho y aseguró que Guzmán “fue directo a buscarlo”.

El debate tendrá tres audiencias: la primera se realiza hoy y las siguientes serán el 21 de abril a las 14.00 y el 29 de abril a las 13.30.

Así fue el crimen en la peluquería de Recoleta

El hecho ocurrió la noche del 20 de marzo de 2024. Después de haber asesinado al colorista Germán Medina de un disparo en la cabeza en la peluquería Verdini, ubicada en la calle Beruti al 3017, Abel Guzmán escapó por la ventana del local. Estuvo 70 días prófugo hasta que la Policía de la Ciudad lo detuvo en una casa en Moreno.

Además de que la Justicia tiene en sus manos los videos de las cámaras de seguridad que registraron el ataque, también recopilaron los chats que el acusado mantenía con el resto del equipo que trabajaba en el comercio y que evidenciaba la mala relación que tenía con el colorista.

De acuerdo a lo que sostuvo el fallo del juez Javier Sánchez Sarmiento -quien elevó la causa a juicio-, la tensión empezó en una conversación en el grupo de WhatsApp de los peluqueros, donde el dueño del local, Facundo Verdini, recordó que el uso de formol estaba prohibido. En esa ocasión, Guzmán afirmó que “no tenía problema”.

“Nos encontramos y lo resolvemos como corresponde”, sugirió el acusado en una videollamada de Zoom que mantuvo con todos los empleados un mes antes del crimen. Medina, la víctima, sostuvo: “Hasta donde yo entiendo se hace lo que el jefe dice y si no patada en el tuje. ¿Dónde se vio que se le hable así al que te paga el sueldo? Si no le gusta a alguien que agarre la puerta y listo. Muerto el perro, se acabó la rabia”.

En ese momento, el conflicto radicaba en que Guzmán era el único que utilizaba formol para realizar alisados, cuestión por la cual entraba en desacuerdo con sus compañeros y Verdini, ya que era perjudicial para la salud.

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