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Canosa: "Bruno coronó mi gran momento"

Además de arrancar el año con la gran oportunidad de conducir el reality "Soñando por bailar" en El Trece, Viviana Canosa vive el mejor momento de su vida al lado del empresario Bruno Barbier.

Una ley de la Física nos demuestra que los polos opuestos se atraen. Al menos así se puede explicar la relación entre la conductora de "Soñando por bailar", Viviana Canosa (39), y el empresario belga Bruno Barbier (45), ex de la actual de Mauricio Macri (51), Juliana Awada (36).

Una pareja que causó impacto y hasta descrédito, cuando se los vio juntos por primera vez, en octubre pasado, en la gala a beneficio que ofició Valeria Mazza, en Buenos Aires. Él había terminado con Awada, luego de diez años de convivencia y una hija en común, Valentina (7), y ella también había puesto fin, en diciembre de 2009, a su matrimonio de 16 años con el productor Daniel Tobal.

"Ambos se conocieron en el momento justo para ensamblar. Todavía prefieren la prudencia y por eso no se exponen demasiado. A Bruno le gusta mantener el perfil bajo, lo cual ella respeta muchísimo", explicó una persona del círculo íntimo de ambos a la revista Caras.

La pareja aterrizó en Punta del Este el sábado 25, y se hospedó en la chacra vecina a la de Shakira, en José Ignacio, que Barbier adquirió hace poco más de un año. "Ese lugar es maravilloso. Al atardecer, con vista a la laguna de José Ignacio, es como si uno contemplara donde se juntan el mar Egeo con el Adriático", comentó un allegado a la pareja. Lo cierto es que en ese paraíso terrenal, Canosa y Barbier no necesitan mucho más. Desayunos al aire libre, visitas europeas, comida casera y esporádicas escapadas al centro de José Ignacio conforman el itinerario de ambos. En una de sus inusuales salidas, la pareja visitó el bar de la tienda Takkai, de Patricia Miccio, en José Ignacio, y conversó con la ex modelo y diseñadora, sobre la expansión de su marca de ropa y accesorios.

Luego de cerrar su ciclo de espectáculos de Canal 9, "Viviana Canosa", la periodista se refugió en el Este con la intención de prepararse para el ansiado estreno del reality de Ideas del Sur, "Soñando por bailar". "Es lo más. Siempre quise conducir un reality o un talk-show, porque después de entrevistar a personajes públicos, el desafío pasa por inventar a un famoso con la responsabilidad que implica que se convierta (en sólo tres meses) en una estrella del programa más visto del país", adelantó Viviana y, en una postura más filosófica, agregó:

 

"Transitar la vida se trata de descubrir todo el tiempo y, a la vez, descubrirme. Mi formación arrancó en el periodismo y la vida me llevó a hacer un producto más popular, me dio mucha calle. El contacto con la gente que logré en la radio me permitió descubrir gente a un nivel más espiritual", dijo Canosa, en referencia al programa que condujo en Radio 10, "Vivi de diez", y que impulsó la edición de un libro acerca de su cambio espiritual Ese camino, que muchos definen como "el mejor momento" de la periodista, tiene nombre propio: Bruno Barbier "El coronó mi gran momento", le confió ella a una íntima amiga, antes de regresar a Buenos Aires, el domingo 2, para iniciar las grabaciones de "Soñando por bailar", su gran desafío

La verdad es que detrás de su gran presente, hubo un año de mucho crecimiento desde lo personal y profesional, que derivó en la relación que hoy mantiene con Bruno. Es decir, él no fue la causa de su cambio, sino la consecuencia "Fue el primer señor por el que se interesó después de romper su relación con Tobal Ella es muy discreta con su vida personal, por eso hasta ahora no había trascendido su relación Se llevan muy bien Él es divino y la contiene mucho", dijo otra persona de su círculo íntimo Su retiro espiritual en el Este también fue un excelente contexto para acercarse más a Valentina, la hija de Barbier y Awada "Se llevan muy bien y, de hecho, Viviana y Juliana se conocen y mantienen una excelente relación", comentó esa misma persona La pequeña, que recibe una rigurosa educación bilingüe, habla en francés con su papá, situación a la que Viviana se adaptó sin problemas

No hay duda de que Canosa se "europeizó" al lado de Barbier, mientras que el belga se nutrió de su espíritu porteño, llano y sencillo Una fórmula simbiótica, de crecimiento mutuo, que profundizó un cambio para ambos Al menos por ahora, la palabra boda resulta lejana, aunque no así la fantasía de ser padres, una cuenta pendiente para la conductora.