DOLAR
OFICIAL $816.08
COMPRA
$875.65
VENTA
BLUE $1.18
COMPRA
$1.20
VENTA

Apoteosis de la lectura

Siempre resultará incomprensible, para un lector fervoroso, que sean tantos quienes, no siendo analfabetos, se pasan la vida sin abordar un texto que no sea sólo una comunicación de las tantas que impone la vida diaria y en las que no hay asomo de ninguna expresión que trascienda lo meramente utilitario.

Estos prójimos renuentes al contacto con el libro no son una minoría en la comunidad. Más bien impresionan como grupos numerosos que no se sienten acomplejados por este déficit y que ven en los amantes de la lectura personas por demás insólitas y hasta quizá con alguna discapacidad mental. Alguno de ellos -de los renuentes- podría, incluso, creer que el de la lectura sea hábito peligroso como podría deducirse de lo que le ocurrió al hidalgo Alonso Quijano, el célebre personaje de Cervantes que enloqueció por tanta lectura de novelas de caballería y terminó creyéndose caballero andante y adoptando el nombre de Don Quijote de la Mancha, por el que lo conoce todo el mundo, no siempre, por cierto, por la lectura directa de la novela.

Lo que se ha dicho describe una situación objetiva que debería preocupar más vivamente. Parece que, si bien deba reconocerse el esfuerzo de tantas generaciones por alfabetizar, tal vez no se haya sido igualmente exitoso en lo referente al gusto por la lectura, de modo tal que en incontables casos las técnicas básicas de la lecto-escritura no se han olvidado, pero no han sido capaces de forjar lectores asiduos y en condiciones de apreciar la utilidad y el valor intrínseco de un texto.

La escuela tiene conciencia de la necesidad de reparar el déficit, y por eso busca aprovechar todas las oportunidades favorables, y los intentos cuentan también con los esfuerzos de otros organismos estatales, como la Secretaría de Estado de Cultura de la provincia, que tiene a su cargo la organización de la 8ª Feria del Libro "Catamarca 2011" que se inauguró ayer en el Predio Ferial. Paralelamente abrió sus puertas la 4ª. Feria del Libro Infantil. Los dos acontecimientos ya son parte inamovible de la agenda anual de la Cultura local y en su gestación participan, además de los organismos citados, dependencias del Gobierno Municipal y ONG locales.

Como ya lo sabe el público de todos los años, la Feria consta de conferencias, juegos, exposición de libros de autores catamarqueños y del catálogo nacional y universal, música, café literario, y de otras atracciones vinculadas con el libro y la lectura. Jerarquizan la Feria conocidas figuras del ámbito literario y artístico venidas especialmente para compartir con los catamarqueños este encuentro con el libro que se espera que constituya un importante impulso al apetito lector de niños y adultos.
Conviene que se subraye que la lectura no es entretenimiento que se agote en mero pasatiempo. Entretiene, pero, al mismo tiempo, enseña, libera, conmueve, eleva, sostiene, consuela, comunica con el pasado y amplía el conocimiento del presente, anticipa el futuro y permite el contacto con los espíritus más altos que haya producido la historia en todo el mundo.
La Feria del Libro es, por ello, ocasión singular. Es invitación nada menos que para la aproximación a un destino personal jerarquizado por el hábito de la lectura, que pone a disposición del que lee los secretos de todas las metas, porque es la infalible llave de las incontables puertas que todavía aguardan ser abiertas.

Desde ayer están abiertas las puertas de la 8a. Feria del Libro "Catamarca 2011" y la 4a. del Libro Infantil en el Predio Ferial. Una verdadera fiesta lectora.