DOLAR
OFICIAL $816.08
COMPRA
$875.65
VENTA
BLUE $1.18
COMPRA
$1.20
VENTA

A un mes del crimen de Ángeles: los interrogantes que debe resolver el juez

El caso parecía terminado. Sin embargo, aún hay puntos sueltos: la escena del crimen, el rol del padrastro y el paradero del celular de la menor.

A un mes del asesinato de Ángeles Rawson, el juez Javier Ríos tiene varios interrogantes que resolver: la escena del crimen, la lista de llamadas del celular de "Mumi" y de Mangeri y las pericias psiquiátricas al portero, entre otros puntos.

Uno de los principales puntos es "la escena del crimen": en teoría, el portero atacó a la menor, pero ¿dónde? ¿en el sótano, la terraza o su propio domicilio?.

Al respecto, los peritos están analizando unas muestras de sangre levantadas del departamento donde "Mumi" vivía.

¿Qué rol juega el padrastro de la menor? Sergio Opatowski aún no fue llamado a declarar porque sigue bajo investigación. Pero fuentes judiciales aclararon a Télam que en los 11 cuerpos (unas 2.200 fojas) que tiene la causa, "no hay ninguna prueba que lo incrimine".

Sin embargo, él fue el primer sospechoso para la fiscal María Paula Asaro y los detectives.

Por otro lado, los investigadores se encuentran analizando los videos de las cámaras de seguridad de los edificios de la zona. Se espera que de dichas imágenes surjan nuevas respuestas.

Hasta ahora, los videos fueron clave para demostrar que Ángeles había llegado al edificio, que Mangeri estuvo solo el día del crimen hasta que recién arribó a su casa acompañado de su mujer Diana Saettone a las 0.59 del martes 11 de junio y para desechar la versión del taxista que dijo haber llevado a Mangeri hasta la CEAMSE de Colegiales con dos bolsas de consorcio en el baúl.

Los investigadores también están trabajando en el listado de llamadas entrantes y salientes del teléfono celular de la menor, aunque éste nunca fue encontrado y del de Mangeri, que también está desaparecido.

Aún se aguardan los resultados finales sobre las pericias que se hicieron en dos autos que fueron secuestrados. Uno es el Renault Megane del portero Mangeri y el otro es el Chevrolet Celta del padrastro Opatowski, donde se detectó una mancha que podría ser de sangre y se levantó un fragmento de uña que está bajo análisis.

Otra de las medidas que dispondrá el juez en los próximos días será que el imputado Mangeri sea sometido a rigurosas pericias psiquiátricas y psicológicas que incluirán tests, entrevistas y estudios para obtener un perfil de su personalidad.

Estas pericias también fueron pedidas por el abogado Pablo Lanusse, quien representa a la querella de Franklin Rawson, el padre de la víctima.

Estarán a cargo de peritos oficiales del Cuerpo Médico Forense y la defensa y la querella podrán participar con sus peritos de parte.