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A un año de la desaparición de los jubilados de Chubut: las tres hipótesis que analiza la investigación

Juana Morales y Pedro Kreder fueron vistos por última vez el 11 de octubre de 2025, cuando salieron de Comodoro Rivadavia rumbo a Camarones. Seis días después, encontraron su camioneta abandonada, cerrada y con sus pertenencias en el interior. Pese a los intensos rastrillajes, todavía no hay rastros de la pareja.


A un año de la desaparición de Juana Morales y Pedro Kreder, la investigación continúa sin respuestas. La pareja de jubilados salió de Comodoro Rivadavia el 11 de octubre de 2025 con destino a Camarones, en Chubut, pero nunca llegó. Desde entonces, el hallazgo de su camioneta y los múltiples operativos de búsqueda no permitieron determinar qué ocurrió.

El caso mantiene en vilo a sus familiares, que siguen reclamando información sobre el paradero de ambos. Mientras tanto, los investigadores trabajaron sobre tres hipótesis principales: una desaparición voluntaria, un accidente o la posibilidad de que hayan sido víctimas de un delito.

La última señal de sus teléfonos y el hallazgo de la camioneta

El día de la desaparición, Morales y Kreder partieron desde la vivienda del hombre, ubicada en el barrio Ciudadela de Comodoro Rivadavia. Viajaban en una Toyota Hilux, patente NSP-455, equipada con una cúpula color champagne, que fue registrada por cámaras de seguridad durante el recorrido.

Según la información publicada por Infobae, la última señal de los teléfonos celulares de ambos se registró a las 9.53 de ese día. La falta de noticias encendió las alarmas entre sus familiares, que realizaron las denuncias correspondientes.

Las primeras medidas permitieron establecer que la camioneta había circulado por la Ruta Provincial 1, en dirección a Caleta Córdova. Ese trayecto llamó la atención de las hijas de Kreder, quienes señalaron que su padre cuidaba especialmente el vehículo y que las condiciones de los caminos de la zona no eran favorables para transitar.

El 17 de octubre, seis días después de la desaparición, la Toyota Hilux apareció en el Zanjón de Visser, un sector situado a unos seis kilómetros de la costa y a 15 kilómetros de la Ruta Nacional 3.

El vehículo estaba cerrado, sin ocupantes y con las pertenencias personales de la pareja en su interior. El hallazgo, lejos de esclarecer el caso, profundizó el misterio.

Las tres hipótesis que se investigaron

Desde el comienzo de la investigación, las autoridades contemplaron distintas posibilidades para explicar la desaparición.

  • Una ausencia voluntaria: una de las líneas consideradas fue que la pareja hubiera decidido alejarse por sus propios medios. Sin embargo, la falta de rastros posteriores y las circunstancias en las que apareció el vehículo mantuvieron las dudas sobre esta posibilidad.

  • Un accidente: otra hipótesis apuntó a que ambos podrían haber descendido de la camioneta después de que quedara encajada en el terreno y se hubieran alejado para buscar ayuda. La posibilidad de que estuvieran perdidos o desorientados llevó a priorizar su localización con vida durante los operativos.

  • Un hecho delictivo: los investigadores también evaluaron la posibilidad de que hubieran sido víctimas de un delito. De acuerdo con la información difundida, no se detectaron signos de violencia en el vehículo ni indicios concluyentes que permitieran sostener la intervención de terceras personas.

Hasta el momento, ninguna de estas líneas permitió reconstruir lo ocurrido ni establecer dónde están Morales y Kreder.

Un amplio operativo de búsqueda sin resultados

La Policía del Chubut, a través de distintas divisiones coordinadas por Búsqueda de Personas, desplegó un operativo con la participación de Defensa Civil de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia y voluntarios.

Los rastrillajes incluyeron recorridas terrestres y marítimas, sobrevuelos en helicóptero y el uso de recursos provinciales y nacionales. También se inspeccionaron sectores costeros, sumideros, estancias y refugios, además de realizarse vuelos con drones durante la noche.

Pese a la magnitud del despliegue y a que algunas zonas fueron revisadas en reiteradas oportunidades, no se encontraron elementos que permitieran establecer el paradero de la pareja.

La desesperación de una familia que sigue esperando respuestas

A medida que pasaron los meses, los familiares de los jubilados sostuvieron sus reclamos para evitar que el caso quedara en el olvido.

En una publicación difundida al cumplirse ocho meses de la desaparición, una de las hijas de Morales relató el dolor que atraviesa la familia y recordó una pregunta de su hijo pequeño: “Mi hijito me preguntó al ver una foto por qué su abuelita ya no venía a visitarlo y yo solamente pude llorar porque no encontré palabras para responderle”.

En el mismo mensaje, reclamó que su madre sea encontrada y que la familia pueda conocer qué sucedió. “Mi mamá merece ser encontrada y mi familia merece una respuesta”, escribió.

Mientras tanto, el Gobierno nacional mantiene una recompensa de cinco millones de pesos por cada uno de los jubilados para quienes aporten información útil que permita dar con su paradero.

A un año de aquella salida que debía terminar en una escapada de fin de semana, la desaparición de Juana Morales y Pedro Kreder sigue siendo un enigma. Sus familiares continúan esperando una respuesta y la investigación necesita nuevos datos que permitan reconstruir sus últimos movimientos y determinar qué pasó con ellos.

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