A 32 años del atentado a la AMIA, la Justicia avanza con el juicio en ausencia y la digitalización de archivos
En el acto por un nuevo aniversario del ataque terrorista, renovaron los reclamos por el avance de la causa. Mientras se espera una definición sobre el juicio en ausencia, continúa el trabajo para preservar y analizar la documentación de inteligencia desclasificada.
Al cumplirse 32 años del atentado contra la AMIA, el acto central de homenaje volvió a estar atravesado por los reclamos de justicia y por las demoras que aún persisten en la investigación. La ceremonia reunió a familiares de las víctimas, representantes de la comunidad judía y autoridades nacionales, entre ellas el presidente Javier Milei.
Durante el homenaje, el titular de la AMIA, Osvaldo Armoza, pidió que la Cámara Federal de Casación Penal resuelva cuanto antes la validez del juicio en ausencia para los acusados del ataque y reclamó que se agilicen las investigaciones pendientes.
El atentado ocurrió el 18 de julio de 1994, cuando un coche bomba explotó frente a la sede de la AMIA, en el barrio porteño de Once. El ataque dejó un saldo de 85 personas fallecidas y cientos de heridos, y continúa siendo uno de los hechos terroristas más graves de la historia argentina.
El debate por el juicio en ausencia
Uno de los principales ejes de la causa es la posibilidad de juzgar a diez ciudadanos iraníes y miembros de Hezbollah acusados de participar en el atentado, pese a que nunca fueron detenidos ni comparecieron ante la Justicia argentina.
La posibilidad quedó contemplada en la Ley 27.784, que habilita el juicio en ausencia en determinados casos. Sin embargo, la norma fue cuestionada por la Defensa Pública, que sostiene que vulnera garantías constitucionales al impedir que los acusados puedan solicitar un nuevo juicio si en algún momento deciden presentarse o son arrestados.
La Cámara de Casación fijó para el próximo 10 de septiembre una audiencia en la que escuchará los argumentos de las partes antes de resolver si el proceso puede avanzar bajo esa modalidad.
Mientras tanto, el juez federal Daniel Rafecas continúa realizando las medidas necesarias para preparar la eventual elevación del expediente a juicio.
La preservación de los archivos
Otro de los puntos destacados durante el acto fue el avance en la organización y digitalización de la documentación vinculada con la investigación.
Gran parte de los archivos históricos que permanecían almacenados en el Palacio Barolo ya fueron trasladados al edificio ubicado en el predio de la ex ESMA, donde funcionan espacios especialmente acondicionados para su conservación.
El proceso incluyó tareas de inventario, embalaje y custodia de miles de documentos y soportes audiovisuales, con la participación de distintos organismos del Estado.
Uno de los mayores desafíos fue la presencia de asbesto en sectores donde permanecía parte de la documentación, lo que obligó a realizar trabajos de descontaminación antes de continuar con el traslado. Aún restan analizar unas 451 cajas que podrían haber estado expuestas a ese material.
Documentación desclasificada
Según los últimos informes de la Unidad Fiscal AMIA, ya fueron inventariadas 475 cajas con documentación, entre ellas miles de casetes, videos y archivos de inteligencia desclasificados.
Además, durante el primer semestre del año se elaboraron nuevos informes a partir de ese material. Uno de ellos reconstruye la denominada investigación del "Caso Trío", vinculada a ciudadanos iraníes relacionados con la empresa IMANCO S.A., mientras que otro analiza las agendas de Carlos Telleldín, señalado por la Justicia como el último poseedor de la camioneta Trafic utilizada como coche bomba.
Los investigadores también revisaron referencias al llamado "Testigo A", los vínculos entre agentes de inteligencia y funcionarios judiciales y distintas actuaciones realizadas durante los primeros años de la causa.
Una investigación que sigue abierta
Pese al paso de más de tres décadas, el expediente continúa abierto y todavía quedan definiciones judiciales relevantes. Entre ellas, la resolución sobre el juicio en ausencia, la revisión de la situación procesal de Carlos Telleldín por parte de la Corte Suprema y la continuidad del análisis de la documentación desclasificada.
A 32 años del atentado, familiares de las víctimas y representantes de la comunidad judía reiteraron el mismo reclamo que se repite cada aniversario: que la investigación avance y que finalmente se haga justicia.