La Ley 25.561 terminó con el federalismo. Transformó a las provincias en mendigas.
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Jorge Asís
Cuando se atenúen los ecos de la conmovedora consagración de Francisco, la Argentina política podrá regresar, colectivamente, hacia la intrascendencia habitual que la caracteriza.
La arrastran tres mujeres. Hebe, Cristina y Felisa. Sergio Schoklender, El Cuadro, es, a la señora Hebe de Bonafini, lo que Amado Boudou, El Descuidista, es a la señora Cristina Fernández, Nuestra César.
Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica se desmarcan de Estados Unidos y la Unión Europea.
Aire y Sol, El Niño Cincuentón, Nuestra César, El Cordobés Profesional, John Wayne, El Beneficiario de Boudou. Carrió, La Demoledora, asciende por El Charol.
Vueltas en la rotonda de Sergio Massa. Entre la presidencia y la gobernación.
A los oficialistas, profesionales del optimismo, como a los opositores menos distraídos, les conviene no asumir el estallido del modelo. El fin. The end. En la gran favela de Bariloche.
La próxima kermesse del cristinismo y el derecho de Scioli a pelear con Macri.
Se desconoce para qué demonios organizan una conferencia de prensa cuando no saben tratar con el periodismo.
"Nunca hay que ir por la reelección, Cristina, sin tener asegurada la continuidad”. Fue el consejo efectivamente precario de Néstor, El Furia.