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Vuelven a juzgar a una mujer sospechosa de matar a su marido hace 15 años

El hombre fue asesinado en 1998 y su esposa resultó absuelta en 2011. Ahora, por orden del Tribunal Superior, vuelve al banquillo.

Una mujer volverá a ser juzgada después de 15 años, acusada de participar del homicidio de su esposo, un reconocido panadero de la ciudad de Córdoba.

Héctor Corradini tenía 35 años cuando fue secuestrado y asesinado a balazos. El crimen ocurrió entre el 16 y 17 de noviembre de 1998.

Desde un principio la fiscalía investigó a su mujer, Mercedes Segalá, a un conocido llamado Víctor "Mandrake" Quinteros y a dos policías.

En 2011, la justicia absolvió por el beneficio de la duda a Segalá y a "Mandrake" Quinteros . Pero ahora es la misma justicia la que desde el Tribunal Superior exige empezar de nuevo, con otro juzgado.

Para los representantes del Tribunal Superior no se investigaron ni se profundizaron algunas pruebas y por eso ordena el nuevo juicio.

En principio destacaron que Segalá y su esposo mantenían una "deteriorada relación matrimonial" y que eso no fue investigado debidamente, como así tampoco que la mujer cobró más de 300 mil pesos (dólares por entonces) en seguros de vida y se lo ocultó a la familia de Corradini.

Para los máximos responsables de la justicia cordobesa, el juzgado no analizó correctamente esos datos, más sabiendo que si la mujer se separaba no cobraría ese dinero ni tampoco heredaría propiedades de Corradini.

 

Tal vez uno de los datos más asombrosos es que el tribunal no consideró que Segalá conocía a uno de los captores de su esposo y no lo denunció hasta 2004, cuándo lo acusó de "supuestas extorsiones".

Los jueces creen que si la mujer decía el nombre del captor en el primer momento, tal vez podrían haber encontrado a su marido ante que lo asesinaran.

En cuanto a la actuación de "Mandrake" Quinteros, los representantes de la justicia cuestionaron la absolución porque lo excluyeron de la causa ya que no acreditaron quien disparó. Para los jueces, no saber quien disparó no lo excluye de su participación en el homicidio.