Un grupo de gobernadores de buen vínculo con el Gobierno buscan ser la tercera fuerza y competir con Milei y el PJ
Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo, Carlos Sadir, Gustavo Sáenz, Hugo Passalacqua, Rolando Figueroa y Alberto Weretilneck mantienen conversaciones para construir un espacio federal. La idea es definir primero un programa y dejar la candidatura presidencial para una segunda etapa.
Un grupo de siete gobernadores comenzó a mantener conversaciones para construir una alternativa electoral de cara a 2027, con la intención de diferenciarse tanto de La Libertad Avanza como del peronismo. El espacio todavía se encuentra en una etapa de diálogo y no tiene una candidatura presidencial definida.
Los mandatarios que participan de las conversaciones son Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro). Según la información publicada sobre el armado, mantienen distintos niveles de vínculo con la Casa Rosada y también contactos con dirigentes del peronismo.
La propuesta apunta a construir un espacio con identidad federal y experiencia de gestión. La intención de los dirigentes es evitar que el armado quede atado desde el comienzo a una figura presidencial y, en cambio, avanzar primero en un programa político que luego pueda ser representado por el dirigente que tenga mejores condiciones para competir.
Una alternativa entre el oficialismo y el peronismo
En las conversaciones aparece la idea de ocupar un espacio intermedio dentro del escenario político nacional. Uno de los conceptos que circula entre los dirigentes es el de evitar tanto la continuidad de determinadas políticas del Gobierno como un regreso del kirchnerismo al poder.
“Ni este presente intolerante, ni la vuelta al pasado con los K”, es una de las frases que, según el artículo que reveló el armado, suele aparecer en las conversaciones.
Uno de los principales puntos de discusión es qué políticas del gobierno de Javier Milei deberían mantenerse y cuáles deberían modificarse. Entre los ejemplos mencionados aparece el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), cuya continuidad es presentada por los gobernadores como una de las cuestiones a discutir.
“Queremos plantear una Argentina más tolerante que la actual, con un programa de gobierno que dé confianza al inversor y que proponga políticas públicas que se puedan sostener en el tiempo”, planteó uno de los dirigentes involucrados en las conversaciones.
La intención, según esa mirada, sería combinar algunas medidas impulsadas durante la actual gestión con cambios en otras áreas.
El límite con el kirchnerismo
Aunque varios de los gobernadores tienen vínculos con el peronismo, el armado en discusión establece como uno de sus límites al kirchnerismo. “Hay que volver a las banderas clásicas del justicialismo. Más movilidad y justicia social, menos planes sociales y subsidios”, expresó uno de los dirigentes que participa de las conversaciones.
Al mismo tiempo, algunos de los mandatarios mantienen diálogo con referentes como Axel Kicillof, Sergio Massa y el exgobernador de Santiago del Estero Gerardo Zamora, además de sus contactos habituales con funcionarios nacionales.
Una de las alternativas que aparece en las conversaciones es la posibilidad de competir dentro de una interna del peronismo. Sin embargo, esa opción está condicionada por el debate sobre las PASO y por la postura de algunos gobernadores frente al proyecto del Gobierno para eliminarlas o suspenderlas.
En paralelo, distintos sectores del PJ analizan mecanismos propios para definir su candidatura presidencial de 2027 en caso de que no haya PASO.
El antecedente de Provincias Unidas
Los gobernadores también buscan tomar distancia de la experiencia de Provincias Unidas, el espacio que reunió a distintos mandatarios provinciales para competir en las elecciones legislativas de 2025.
Según el diagnóstico de algunos de los actuales impulsores, uno de los problemas de aquel armado fue haber puesto el foco en las candidaturas antes de consolidar una estructura política y un programa común.
Por eso, una de las reglas que se plantearon para este nuevo espacio es no definir de antemano quién será el candidato presidencial. La intención es que primero se construya una propuesta federal y que la candidatura surja en una etapa posterior.
El escenario todavía está abierto. Los gobernadores deberán definir, además, cómo será su relación con la Casa Rosada durante los próximos meses y qué acuerdos electorales podrían establecer en sus respectivas provincias.
Por ahora, las conversaciones continúan y el objetivo declarado es avanzar en una alternativa nacional que pueda reunir a dirigentes de distintos sectores, con eje en una identidad federal y en la experiencia de gestión provincial.
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