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Tremendo triple atentado de terroristas de ISIS en Yemén deja 149 muertos

Miembros de la agrupación terrorista se inmolaron en dos mezquitas céntricas y en otra ubicada en una localidad norteña.

Una rama yemenita del yihadista Estado Islámico (EI) reivindicó los atentados suicidas con explosivos realizados hoy contra dos mezquitas céntricas de Sanná, la capital yemení , y otra en la localidad norteña de Saada, en los que murieron al menos 142 personas y otras 351 fueron heridas durante la nutrida oración del mediodí a del viernes.

En un mensaje de audio difundido por la radio del EI, Al Bayan, que emite por internet, un locutor leyó un comunicado del grupo que señala que los ataques forman parte de "una serie de hazañas llevadas a cabo diariamente por los soldados del califato contra los enemigos de Alá y de su religión".
Sería la primera acción del EI en Yemen, que ya está soportando acciones de un ala potente de Al Qaeda.

El mensaje fue publicado en el mismo sitio web del Ei en Libia que se atribuyó el atentado fatal del miércoles en el Museo Bardo de Túnez, y precisó que los ataques fueron perpetrados por cinco suicidas que llevaban cinturones explosivos, aunque toda la información previa solo mencionaba cuatro.
Cuatro irrumpieron en las mezquitas de Badr y Hashush, en Sanaá, donde detonaron sus artefactos. Un quinto perpetró solo el atentado en un templo de Saada, en el norte del Yemen y principal bastión del grupo rebelde chií de los hutíes, informaron la agencia de noticias Al Arabiya y EFE, y la BBC.

"Los hutíes tienen que saber que los soldados del EI no van a estar tranquilos hasta erradicarlos y cortar el brazo del proyecto chií en el Yemen", señaló el locutor, en alusión a las presiones de los hutíes contra el Gobierno yemení, que han sumido al país en una profunda crisis política y de seguridad en los últimos meses.

Agregó que "esta operación es solo el principio de lo que va a venir en el futuro" y que los yihadistas se vengarán por la sangre de los musulmanes que fue derramada y por las mezquitas que fueron destruidas".

El viernes es el día de oración para los musulmanes, quienes concurren masivamente a las mezquitas. Los hospitales de Sanaá pidieron inmediatamente donaciones de sangre para ayudar al gran número de heridos por las detonaciones.

En el interior de la mezquita de Badr, en el sur de Sanaá, un suicida hizo detonar el cinturón de explosivos que llevaba puesto, a lo que le siguió minutos después la explosión de otra bomba por parte de un segundo suicida ubicado en la puerta por la que los fieles intentaban huir despavoridos, según testigos de lo ocurrido.

"Iba a rezar en una de las mezquitas cuando escuché la primera explosión y un segundo después escuché otra", explicó este testigo presencial a la agencia de noticias Europa Press.
Un tercer suicida se hizo estallar en la mezquita de Al Hashahush, en el norte de la ciudad, informaron personas presentes en el lugar de la explosión.

Según el comunicado del EI, habría estado acompañado de un cuarto yihadista.
Un cuarto suicida se detonó, a su vez, en un oratorio de Saada, al norte del país, pero sin causar más víctimas que él mismo.

Entre los fallecidos se encuentra el imán de Badr y estudioso chiita zaydí, Murtada al Mohadwari, considerado el líder espiritual de los hutie.

Hasta que se difundió el comunicado, los especialistas en Yemen sospecharon de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), que ya atentó con anterioridad contra los chiitas huties. La última vez contra la Academia de la Policía en Sanaá, el pasado 7 de enero, atentado que produjo 40 muertos.
Ambas mezquitas son frecuentadas, principalmente, por partidarios del grupo rebelde chiita hutie. Estos, a través de su movimiento político Ansarullah, son fuertes en el norte de Yemen fronterizo con Arabia Saudita, aunque se hicieron con el control de la capital meses atrás y actualmente controlan también el Gobierno.

A Al Qaeda se atribuyó, sin embargo, un ataque a instalaciones del gobierno en Al Hota, capital de la provincia sureña de Lahsh a 60 kilómetros al norte de Adén, en el que murieron 29 soldados yemeníes.