Renunció Santiago Muzio, el funcionario de Milei cuestionado por su gestión en la Casa Argentina de París
El abogado dejó la dirección de la residencia tras meses de polémicas por el retiro de una placa en homenaje a los desaparecidos, denuncias de residentes y vínculos con sectores de la extrema derecha. Alfredo Mario Soto será su reemplazante.
Santiago Muzio presentó su renuncia como director de la Casa Argentina en París, luego de varios meses marcado por cuestionamientos a su gestión y fuertes cruces con residentes y sectores de la comunidad académica.
La salida del abogado, que había sido designado en 2024 por el gobierno de Javier Milei, fue confirmada por fuentes oficiales. En su lugar asumirá Alfredo Mario Soto, jurista y académico que ya tuvo una experiencia vinculada a la institución y que vivió durante varios años en la residencia.
La Casa Argentina forma parte de la Cité Internationale Universitaire de París (CIUP), un complejo que reúne casi medio centenar de residencias y recibe cada año a unos 12.000 estudiantes, investigadores y artistas de alrededor de 150 países.
Durante la gestión de Muzio se acumularon diferentes controversias. Una de las más resonantes estuvo relacionada con el retiro de una placa instalada en 2022 en homenaje a las víctimas de la última dictadura militar argentina.
La placa dejó de estar en su lugar el 10 de febrero y, pese a los reclamos realizados, durante un tiempo no hubo información oficial sobre su paradero. La situación generó críticas de organizaciones de argentinos en Francia y profundizó las diferencias entre la conducción de la Casa Argentina y parte de la comunidad académica.
A esto se sumaron cuestionamientos por el supuesto uso de las instalaciones para actividades vinculadas con sectores de la derecha europea.
La Asamblea de Ciudadanos Argentinos en Francia (ACAF) denunció que Muzio, a quien señaló como simpatizante de la francesa Reunión Nacional y de la española VOX, habría cedido el espacio para actividades de formación política vinculadas al Instituto de Ciencias Sociales, Económicas y Políticas (ISSEP), relacionado con Marion Maréchal.
En noviembre de 2025, además, la Casa Argentina fue escenario de un encuentro organizado por think tanks polacos y húngaros vinculados con la extrema derecha europea. Durante esa jornada se presentó un proyecto que planteaba el “desmantelamiento” de la Unión Europea y Muzio actuó como anfitrión, según las denuncias de la ACAF.
Los cuestionamientos también alcanzaron la relación de la Casa Argentina con la propia Cité Internationale Universitaire de París. Desde su llegada, la institución argentina se había negado a firmar la carta de valores común del complejo, que establece principios de no discriminación, laicidad y respeto por las libertades fundamentales.
La situación llegó a las autoridades francesas. El alcalde de París pidió el 30 de julio al ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, que se investigara la administración de Muzio. El funcionario aseguró posteriormente que mantenía conversaciones con las autoridades argentinas sobre el tema.
En declaraciones al Journal du Dimanche, Muzio había defendido su gestión y asegurado que uno de sus objetivos era “extirpar este lugar de las garras de la extrema izquierda y de la ideología woke”.
La renuncia se conoce además pocas semanas antes de la visita que Milei tiene prevista a Francia hacia fines de septiembre.
Quién reemplazará a Muzio
El Gobierno eligió para ocupar la dirección de la Casa Argentina a Alfredo Mario Soto, profesor universitario, doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales y actual vicerrector de una universidad de Rosario.
Soto cuenta con un antecedente particular que pesó en la elección: vivió durante varios años en la Casa Argentina de París, por lo que conoce de primera mano el funcionamiento de la residencia y la relación con la comunidad universitaria.
Además, domina el francés, una característica considerada clave para recomponer los vínculos institucionales con la Cité Internationale Universitaire de París y con las demás residencias que integran el complejo.
Su llegada se produce en un momento en el que la Casa Argentina busca dejar atrás meses de conflictos y recuperar el vínculo con las autoridades y la comunidad académica francesa.
Dejá tu comentario