Qué es la ameba “comecerebros”: cómo ingresa al organismo, cuáles son los síntomas y por qué puede ser mortal
La Naegleria fowleri es un microorganismo que vive en aguas dulces cálidas y puede provocar una infección cerebral poco frecuente, pero con una tasa de mortalidad cercana al 97%. El caso de un nene de 10 años que murió en Catamarca volvió a poner el foco en los riesgos de esta ameba.
La muerte de un niño de 10 años en Fiambalá, Catamarca, tras sufrir una meningoencefalitis amebiana primaria, encendió las alertas por la Naegleria fowleri, conocida popularmente como la ameba “comecerebros”. Tras el fallecimiento, las autoridades locales dispusieron la clausura preventiva de un complejo termal mientras se investiga dónde se produjo el contagio.
Aunque se trata de una infección extremadamente infrecuente, su evolución puede ser fulminante. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), menos de diez personas contraen esta enfermedad cada año en ese país y alrededor del 97% de los pacientes infectados mueren.
La infección provoca una inflamación grave del cerebro y puede destruir el tejido cerebral en pocos días. Por eso, conocer cómo se transmite, cuáles son sus primeros síntomas y cuándo buscar atención médica resulta fundamental.
Qué es la ameba “comecerebros” y dónde se encuentra
La Naegleria fowleri es un organismo unicelular termófilo, es decir, que se desarrolla en ambientes cálidos. Puede encontrarse en aguas dulces, como lagos, lagunas, ríos y aguas termales, además de determinados suelos.
Si bien está presente principalmente en regiones tropicales y subtropicales, también puede aparecer durante el verano en aguas que alcanzan temperaturas elevadas en zonas de clima templado.
Según los CDC, la ameba se reproduce mejor a unos 46 grados Celsius. En circunstancias excepcionales, también puede desarrollarse en piscinas con una desinfección inadecuada o en agua contaminada.
A diferencia de otros microorganismos, no se encuentra en el agua salada.
Cómo ingresa al organismo
La infección se produce cuando el agua contaminada con Naegleria fowleri ingresa por la nariz. Esto puede ocurrir al nadar, bucear o sumergir la cabeza en aguas dulces cálidas donde está presente el microorganismo.
Una vez dentro de las fosas nasales, la ameba puede desplazarse a través del nervio olfatorio hasta el cerebro, donde desencadena una infección conocida como meningoencefalitis amebiana primaria (MAP).
Un aspecto importante es que la enfermedad no se transmite de persona a persona. Tampoco se contrae por beber agua contaminada, ya que la vía de ingreso que permite esta infección es la nasal.
Cuáles son los primeros síntomas
Los síntomas suelen aparecer entre tres y catorce días después de la exposición. En una primera etapa, pueden confundirse con los de otras enfermedades, lo que dificulta reconocer la infección.
Entre las principales señales de alerta se encuentran:
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Fiebre.
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Dolor de cabeza intenso.
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Náuseas y vómitos.
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Rigidez en el cuello.
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Alteraciones de la sensibilidad.
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Trastornos motores y otros síntomas neurológicos a medida que avanza la enfermedad.
Con el avance de la infección, la inflamación cerebral puede agravarse rápidamente y provocar convulsiones, alteraciones de la conciencia y coma.
La enfermedad puede evolucionar hacia una meningoencefalitis hemorrágica necrotizante, un cuadro que produce daños graves en el tejido cerebral y que, en la mayoría de los casos, resulta mortal.
Por qué puede ser mortal
El principal peligro de la Naegleria fowleri es la rapidez con la que puede avanzar la infección una vez que aparecen los síntomas.
La ameba provoca una respuesta inflamatoria intensa en el cerebro y las meninges, las membranas que lo recubren. El daño neurológico puede progresar en poco tiempo y comprometer funciones vitales.
Además, como se trata de una enfermedad excepcional, el diagnóstico puede demorarse porque sus manifestaciones iniciales se parecen a las de otras infecciones del sistema nervioso central.
La combinación de una evolución acelerada, el daño cerebral y las dificultades para identificarla a tiempo explica su elevada mortalidad.
Cómo se trata la infección
Ante la sospecha de una meningoencefalitis amebiana primaria, es fundamental acudir de inmediato a un centro médico. El tratamiento requiere atención hospitalaria especializada y una combinación de medicamentos.
Aunque existen casos documentados de pacientes que sobrevivieron tras recibir tratamiento, la evidencia disponible es limitada debido a la rareza de la enfermedad. La rapidez con la que progresa también dificulta encontrar una terapia eficaz.
Por eso, si después de nadar o sumergir la cabeza en aguas dulces cálidas una persona presenta fiebre, dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello o vómitos, debe buscar atención médica urgente e informar sobre la posible exposición.
Qué medidas ayudan a prevenir el contagio
Aunque el riesgo de infección es muy bajo, algunas precauciones pueden reducir la exposición a la Naegleria fowleri:
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Evitar que entre agua por la nariz al nadar en lagos, lagunas o aguas termales.
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Utilizar pinzas nasales al sumergirse en aguas dulces cálidas.
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Evitar remover los sedimentos del fondo en aguas poco profundas y cálidas.
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Usar agua destilada, estéril o previamente hervida y enfriada para la higiene nasal, en lugar de agua de la canilla sin tratar.
El caso registrado en Catamarca volvió a poner en primer plano una infección poco habitual, pero de consecuencias potencialmente devastadoras. Si bien la presencia de la ameba no implica que todas las personas expuestas vayan a enfermarse, la prevención y la consulta médica inmediata ante síntomas compatibles son claves.
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