¿Memoria y Justicia? Abal Medina, la sangre de tu tío es un negocio que camina
Fernando Abal Medina, tío del actual funcionario, fue un nacionalista católico y parte de la farsa inicial de Montoneros en el secuestro y asesinato de Pedro Eugenio Aramburu. Como a muchos otros, Firmenich lo entregó a la represión y "el tío Fernando" fue muerto en un bar de la localidad provincial de Williams Morris el 7 de septiembre de 1970. Si de contar la historia se trata, entonces contémosla completa. Por Boimvaser
Por Jorge D. Boimvaser
info@boimvaser.com.ar
Quizás a Juan Manuel Abal Medina (h) no le hayan contado la totalidad de su historia familiar, y por esos sus incontinencias verbales frente al periodismo que relata los crímenes de todos los días y la flagrante inseguridad que acecha como nunca en cada rincón del país.
Si su tío Fernando viviera hoy sería raleado de la familia Abal Medina. Profundamente católico y de pensamiento muy cercano a instituciones como la Sociedad Rural Argentina (Fernando hoy sería más amigo de Biolcati que de Boudou o Moreno, para graficarlo explícitamente), Fernando Abal Medina fue citado por "El Comandante Pepe" (Firmenich) a un bar donde la policía lo estaba esperando, el 7 de septiembre de 1970. Había que matar a todos los integrantes iniciales de los Montoneros para que nadie saliera al cruce de la truchada como se contó el secuestro y muerte del General Aramburu. Entonces nada se sabía de los pormenores del nacimiento de "Montoneros" como organización armada urdida en los laboratorios conspirativos de los servicios de inteligencia del Ejército.
Tres años después de la muerte del tío Fernando, la Juventud Peronista afín a los Montoneros tenía entre sus cánticos de cabecera, uno que en referencia a Juan Manuel Abal Medina (padre), decía: "Abal... Medina... la sangre de tu hermano es fusil en la Argentina".
En esos tiempos, el sindicalismo de la derecha peronista tenía un "padrino" de alta gama, Lorenzo Mariano Miguel (alias "el loro"). Su bunker era el edificio de la UOM (Unión Obrera Metalúrgica), ubicado en la entonces Cangallo (hoy Perón) y Uruguay. Paredes blindadas, francotiradores en las terrazas, armas ultramodernas y un ejército de sicarios reclutados en los fangales del hampa era el entorno del temido "Lorenzo".
Montoneros y afines se mataban día y noche con los matones de Miguel.
Un coronel del Ejército al que en definitiva reportaban tanto Firmenich como Lorenzo Miguel inventó una parodia de acuerdo simbólico cuando apareció José López Rega en el escenario del crimen político de la Argentina.
Entonces en un paso de comedia digno de Benny Hill, Firmenich envió a Juan Manuel Abal Medina a encontrarse en la sede de la UOM con Lorenzo Miguel. Prensa, fotos, declaraciones de amor y paz mentirosas coronaron el encuentro. Pero el padrino sindical tenía una sorpresa para su invitado especial. Un Torino cero KM que le obsequió como prenda de paz al representante de Firmenich.
Desde ese momento, la Juventud Peronista cambió la letra de su slogan callejero, por el de... "Abal... Medina.. la sangre de tu hermano es un negocio que camina..".
No sólo la izquierda peronista se sintió engañada por la cúpula de Montoneros.
Un custodio de Lorenzo Miguel llamado Jorge Hugo Dubchak (el polaquito) se enojó con su jefe por haber recibido al delegado montonero. Quiso matar a Abal Medina en la misma sede de la UOM. Sus compañeros lo sacaron del lugar y lo llevaron a su casa en una villa suburbana.
Después de la reunión con Abal Medina, le contaron a Lorenzo Miguel el incidente Dubchak.
-"¿Así que al polaquito no le gustan mis decisiones?, tráiganlo ya", ordenó Lorenzo.
Lo fueron a buscar y al rato estaban Dubchak y Miguel frente a frente.
Lorenzo lo hizo matar por uno de sus custodias en frente del resto. Su cadáver fue llevado a una dependencia gastronómica de la sede de la UOM, cortado en pedacitos e incinerado en el horno de la panadería que funcionaba dentro del edificio de la UOM.
El kiosquero de la esquina de Cangallo y Uruguay reconoció en Tribunales que un día olió un aroma rancio y fuerte que salía de la chimenea de la UOM. "Cocinaban un pan de olores fuertes", dijo el canillita ignorando que la levadura de ese pan se llamaba Jorge Hugo Dubchak.
En 1984 el gobierno de Alfonsín se enfrentó fuerte con el sindicalismo peronista, y su bandera era intentar meter preso a Lorenzo Miguel por aquel crimen de unos años atrás. Fue imposible. El "loro" seguía teniendo influencia y poder y no hubo cárcel para él.
Juan Manuel Abal Medina quedó viviendo en México donde hizo lo que mejor le sale: lobbys entre supuestos enemigos irreconciliables y mucho dinero. ¿Quiénes son esos enemigos irreconciliables en el Universo Abal Medina?
Si antes lo fueron los Lorenzo Miguel y Montoneros, hoy lo son Carlos Slim junto al Chapo Guzmán y otros jefes narcos... y sectores financieros norteamericanos que blanquean dinero del negocio de las drogas via Slim.
Así como Alfredo Yabrán y OCA eran representantes encubiertos de Federal Express y el negocio del correo privado en la región, Slim es algo parecido de la Bell norteamericana con su Telmex. ¿Lo tenés Claro?
Durante el gobierno de Alfonsín Firmenich fue ubicado en Brasil gracias a que el Servicio de Inteligencia de ese país (SIN) ubicó al "novio" del Comandante Pepe en San Pablo y tras varios conciliábulos con la SIDE local fue arrestado, hasta que Menem lo trajo al país para tener la fórmula ideal del indulto: Militares y guerrilleros juntos en la amnistía. Del novio de Firmenich hablaremos en otra ocasión. El hombre era fiel a su pareja: un traidor todo terreno.
Ahora que Juan Manuel Abal Medina (h) ya sabe cómo es su historia familiar, puede seguir vociferando contra la prensa que habla sobre la creciente inseguridad y la muerte de todos los días.
Ya se sabe: Abal.. Medina... la sangre de tu tío es un negocio que camina.
info@boimvaser.com.ar
Quizás a Juan Manuel Abal Medina (h) no le hayan contado la totalidad de su historia familiar, y por esos sus incontinencias verbales frente al periodismo que relata los crímenes de todos los días y la flagrante inseguridad que acecha como nunca en cada rincón del país.
Si su tío Fernando viviera hoy sería raleado de la familia Abal Medina. Profundamente católico y de pensamiento muy cercano a instituciones como la Sociedad Rural Argentina (Fernando hoy sería más amigo de Biolcati que de Boudou o Moreno, para graficarlo explícitamente), Fernando Abal Medina fue citado por "El Comandante Pepe" (Firmenich) a un bar donde la policía lo estaba esperando, el 7 de septiembre de 1970. Había que matar a todos los integrantes iniciales de los Montoneros para que nadie saliera al cruce de la truchada como se contó el secuestro y muerte del General Aramburu. Entonces nada se sabía de los pormenores del nacimiento de "Montoneros" como organización armada urdida en los laboratorios conspirativos de los servicios de inteligencia del Ejército.
Tres años después de la muerte del tío Fernando, la Juventud Peronista afín a los Montoneros tenía entre sus cánticos de cabecera, uno que en referencia a Juan Manuel Abal Medina (padre), decía: "Abal... Medina... la sangre de tu hermano es fusil en la Argentina".
En esos tiempos, el sindicalismo de la derecha peronista tenía un "padrino" de alta gama, Lorenzo Mariano Miguel (alias "el loro"). Su bunker era el edificio de la UOM (Unión Obrera Metalúrgica), ubicado en la entonces Cangallo (hoy Perón) y Uruguay. Paredes blindadas, francotiradores en las terrazas, armas ultramodernas y un ejército de sicarios reclutados en los fangales del hampa era el entorno del temido "Lorenzo".
Montoneros y afines se mataban día y noche con los matones de Miguel.
Un coronel del Ejército al que en definitiva reportaban tanto Firmenich como Lorenzo Miguel inventó una parodia de acuerdo simbólico cuando apareció José López Rega en el escenario del crimen político de la Argentina.
Entonces en un paso de comedia digno de Benny Hill, Firmenich envió a Juan Manuel Abal Medina a encontrarse en la sede de la UOM con Lorenzo Miguel. Prensa, fotos, declaraciones de amor y paz mentirosas coronaron el encuentro. Pero el padrino sindical tenía una sorpresa para su invitado especial. Un Torino cero KM que le obsequió como prenda de paz al representante de Firmenich.
Desde ese momento, la Juventud Peronista cambió la letra de su slogan callejero, por el de... "Abal... Medina.. la sangre de tu hermano es un negocio que camina..".
No sólo la izquierda peronista se sintió engañada por la cúpula de Montoneros.
Un custodio de Lorenzo Miguel llamado Jorge Hugo Dubchak (el polaquito) se enojó con su jefe por haber recibido al delegado montonero. Quiso matar a Abal Medina en la misma sede de la UOM. Sus compañeros lo sacaron del lugar y lo llevaron a su casa en una villa suburbana.
Después de la reunión con Abal Medina, le contaron a Lorenzo Miguel el incidente Dubchak.
-"¿Así que al polaquito no le gustan mis decisiones?, tráiganlo ya", ordenó Lorenzo.
Lo fueron a buscar y al rato estaban Dubchak y Miguel frente a frente.
Lorenzo lo hizo matar por uno de sus custodias en frente del resto. Su cadáver fue llevado a una dependencia gastronómica de la sede de la UOM, cortado en pedacitos e incinerado en el horno de la panadería que funcionaba dentro del edificio de la UOM.
El kiosquero de la esquina de Cangallo y Uruguay reconoció en Tribunales que un día olió un aroma rancio y fuerte que salía de la chimenea de la UOM. "Cocinaban un pan de olores fuertes", dijo el canillita ignorando que la levadura de ese pan se llamaba Jorge Hugo Dubchak.
En 1984 el gobierno de Alfonsín se enfrentó fuerte con el sindicalismo peronista, y su bandera era intentar meter preso a Lorenzo Miguel por aquel crimen de unos años atrás. Fue imposible. El "loro" seguía teniendo influencia y poder y no hubo cárcel para él.
Juan Manuel Abal Medina quedó viviendo en México donde hizo lo que mejor le sale: lobbys entre supuestos enemigos irreconciliables y mucho dinero. ¿Quiénes son esos enemigos irreconciliables en el Universo Abal Medina?
Si antes lo fueron los Lorenzo Miguel y Montoneros, hoy lo son Carlos Slim junto al Chapo Guzmán y otros jefes narcos... y sectores financieros norteamericanos que blanquean dinero del negocio de las drogas via Slim.
Así como Alfredo Yabrán y OCA eran representantes encubiertos de Federal Express y el negocio del correo privado en la región, Slim es algo parecido de la Bell norteamericana con su Telmex. ¿Lo tenés Claro?
Durante el gobierno de Alfonsín Firmenich fue ubicado en Brasil gracias a que el Servicio de Inteligencia de ese país (SIN) ubicó al "novio" del Comandante Pepe en San Pablo y tras varios conciliábulos con la SIDE local fue arrestado, hasta que Menem lo trajo al país para tener la fórmula ideal del indulto: Militares y guerrilleros juntos en la amnistía. Del novio de Firmenich hablaremos en otra ocasión. El hombre era fiel a su pareja: un traidor todo terreno.
Ahora que Juan Manuel Abal Medina (h) ya sabe cómo es su historia familiar, puede seguir vociferando contra la prensa que habla sobre la creciente inseguridad y la muerte de todos los días.
Ya se sabe: Abal.. Medina... la sangre de tu tío es un negocio que camina.