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Haka, sexo y rock and roll: el turismo hot de los All Blacks en Buenos Aires

Los neozelandeses vaciaron de señoritas la Recoleta.

"Me han traído hasta aquí tus caderas, no tu corazón" canta Joaquín Sabina y así hicieron los neozelandeses una noche en que vaciaron de señoritas la Recoleta. El falso debate sobre la prostitución en que está inmersa la sociedad.

Los argentinos estamos muy cómodos repitiendo slogans y desligándonos de tener pensamiento propio. En época de la dictadura, cuando Adolfo Pérez Esquivel y las primeras Madres de Plaza de Mayo se atrevían a denunciar las atrocidades cometidas por los genocidas, algún publicista que mejor no recordarlo concibió una frase que después se repetía a los cuatro vientos. "Los argentinos somos derechos y humanos" era la expresión de cabecera durante el Mundial ´78. Muchos ni sabían de qué se trataba pero la repetían como loros barraqueros.

El último slogan de moda que se escucha por millares hoy día es: "Sin clientes no hay trata". Frase engañosa y truculenta a la vez. Desde los comienzos de la historia y hasta que finalice el mundo, la prostitución va a seguir teniendo vigencia. Es el segundo oficio más antiguo, hasta en eso se repite frases inexactas; el oficio más viejo del Planeta es el de partera... dijo una obstetra que sabía de qué hablaba.

Algún legislador con más pelambre que neuronas propone penalizar a los que pagan por sexo. ¿Qué hubiera pasado si esa ley tendría vigencia hoy?

Muy simple: los All Blacks no hubieran podido presentarse a jugar contra Los Pumas porque estarían todos presos. Antes de entrar en la historia. Si no hubiera políticos, policías e intendentes corruptos, si el Estado funcionara como es debido, no habría trata de personas ni regentes explotadores. Pero los políticos prefieren echarles la culpa a los clientes de sexo antes que asumir que ellos son los responsables del secuestro de mujeres para enterrarlas en prostíbulos de mala muerte. También hay trabajo esclavo, gente que trabaja en condiciones infrahumanas explotada por patrones de la peor calaña, pero no por eso se va a prohibir el trabajo.

Queda en el libre albedrío y la voluntad de cada persona pagar o cobrar por sexo, pero decir que el cliente es cómplice de trata de personas es una falacia extrema. Muchas mujeres atienden la necesidad de sus hijos mientras la ley hace oídos sordos a los ex que no pasan cuota alimentaria. ¿Sabés qué pasa en los países nórdicos cuando un hombre no cumple con la cuota para sus hijos? Va preso. El Estado paga a las mujeres divorciadas las cuotas mensuales y el hombre tiene que depositar el dinero en cuentas bancarias oficiales, como si fuera un impuesto más. Y si no lo hace, al calabozo. Pero esa idea revolucionaria aquí no se le ocurre a nadie.

Los rugbiers de Nueva Zelanda tuvieron un día libre y fueron en grupo a buscar entretenimiento a los reductos VIP de la Recoleta. Eran más de 30, no alcanzaban las damas de compañía y el dueño del local pidió refuerzos a sus colegas del rubro. En minutos llegaron taxis con esbeltas señoritas, y de ahí a la concentración de los señores del Haka.

Pasaron la noche como otros tantos miles de visitantes que llegan a la Argentina y buscan compañía.

Las damas de esa noche todas contentas, se fueron con muchos billetes verdes y hasta Guillermo Moreno las tendría que felicitar en estos tiempos de escases de divisas. Al menos quedaron dólares en la Argentina para reactivar la decadencia de la economía.

Todo lícito, salvo que ese negocio no paga impuestos.

Cada cuál es responsable frente a su conciencia sobre los actos en que incurre. Si no dañan a nadie, adelante con los faroles como decían nuestras abuelas.

Pero aquí tienen una forma de no construir slogans falsos ni amenazar con leyes que van muertas antes de nacer. Legislar para que vayan presos los evasores de compromisos filiales es más revolucionario que decir "sin clientes no hay trata".

Los All Blacks felices de su paso por Buenos Aires y las damas que los acompañaron más aún. Lo cantaba Sandro: Al final la vida sigue igual.